Los Días Felices

Con Roxana Berco como Winnie y Eduardo Florio como Willie.

 

Pequeño fragmento del texto:

Winnie: Me viene la imagen – desde los abismos – de un señor Miranda – de un señor y quizá – de una señora Miranda – pero no – van de la mano – así que más bien su novia – o solo una amiga – muy querida. (Se mira las uñas más de cerca.)  Muy quebradizas hoy. (Vuelve a limar.) Miranda – Miranda – el nombre te dice – algo – a vos, Willie – evoca quiero decir – una realidad cualquiera – para vos, Willie – no respondas – si te fastidia – ya te – esforzaste – bastante – Miranda – Miranda. (Examina las uñas limadas.) Un poco más presentables. (Levanta la cabeza, mira delante de ella.) No te vengas abajo, Willie, es lo que siempre digo, pase lo que pase, no te vengas abajo. (Pausa. Vuelve a limarse.) Sí – Miranda – (deja de limarse, levanta la cabeza, mira delante de ella) ¿o Miralles, no sería más bien Miralles? (Gira un poco hacia Willie.) Miralles, Willie, ¿te suena Miralles? (Pausa. Girando un poco más, más fuerte.) Miralles, Willie, ¿te dice algo Miralles, el nombre Miralles? (Pausa. Se da vuelta hacia atrás para mirarlo. Pausa.) ¡Ah bueno! (Pausa.) ¿Qué hiciste con tu pañuelo? (Pausa.) Ah Willie, ¡no te lo vas a tragar! ¡Escupilo, por favor, escupilo! (Pausa. Vuelve a estar de frente.) En fin, será lo natural, supongo. (La voz se quiebra.) Lo humano. (Pausa. Igual.) ¿Qué se puede hacer? (Pausa. Igual.) De la mañana a la noche. (Pausa. Igual.) Día tras día. (Pausa. Levanta la cabeza. Sonrisa.) ¡El estilo antiguo! (Fin de sonrisa. Vuelve a sus uña.) No, esta ya está. (Pasa a la siguiente.)  Me hubiera puesto los anteojos. (Pausa.) Ya es tarde. (Termina la mano izquierda, la inspecciona.) Un poco más presentables. (Empieza la mano derecha. Lo que sigue puntuado como antes.) En fin – qué importa – este Miralles – Miranda – qué importa – y la mujer – de la mano – una bolsa cada uno – de esas multiuso – de nailon – plantados ahí mirándome – boquiabiertos – al fin él – Miranda – Miralles – qué importa – ¿a qué está jugando? dice – ¿a qué viene? dice – metida hasta las tetas – en los yuyos – tipo grosero – ¿qué significa? dice – ¿qué se supone que significa? – y patatín – y patatán – todas las estupideces – de siempre – ¿me oís? dice – por desgracia, dice ella – ¿cómo que por desgracia? dice él – ¿qué significa por desgracia? (Deja de limarse, levanta la cabeza, mira delante de ella.) ¿Y vos? dice ella. ¿A qué venís vos, que se supone que significás? ¿O porque seguís parado sobre tus pies planos, con tu viejo atadito lleno de caca en conserva y de calzones de recambio, arrastrándome de una punta a la otra de este desierto de mierda – vieja gritona, tal para cual – (de repente violenta) – ¡soltame, dice ella, me cago en Dios, y rajá, rajá! (Vuelve a limar.) ¿Por qué no la desentierra? dice él –aludiendo a vos, mi ángel – ¿para qué le sirve ella así? – ¿para qué le sirve él así? – y así sucesivamente – todas las estupideces – de siempre – hay que desenterrarla, dice él – así ella no tiene sentido – ¿desenterrarla con qué? dice ella – con las manos desnudas, dice él, yo lo haría con las manos desnudas – debían ser marido y –mujer. (Lima en silencio.) Después por fin se fueron – de la mano – las bolsitas – se alejan – borrosos – después nada – últimos humanos – que se extraviaron por acá. (Termina la mano derecha, la inspecciona, apoya la lima, mira delante de ella.) Extraño, apariciones semejantes, en un momento semejante. (Pausa.) ¿Extraño? (Pausa.) No, acá todo es extraño. (Pausa.) En todo caso les estoy agradecida. (La voz se quiebra.) Muy agradecida.
 
Publicado por Mariano Fiszman en 08:06

 

Sabados 21hs.
Sportivo Teatral: Thames 1426.
Reservas 4833-3585

Entrada gral: $80
Jub. y Est: $50

 

 

 

Roma y Omar

 

 
Actores: Marina Andrada -Alejandro Ulises Gimenez
Directores: Florencia Laval y Julian Cortina
 
 
…Todas las cosas tienen su opuesto, cada decisión una razón en contra, cada animal otro animal que le destruye… Nada puede existir sin su opuesto, cada uno es lo que el otro ha elegido no ser, el yo rechazado que cree que odia pero que quizás ama,.. es una dualidad lo que permea la naturaleza… dos personas para cada individuo. HAY UNA PERSONA
 
 
B. Matienzo 2571 – Cap Fed
Reservá tu entrada en: reservas@cic.edu.ar
 

Reseña II. Seminario Carlos Dante García. Eol

En la clase de hoy, titulada “Primeros pasos hacia los nudos”, CDG plantea los pasos que sigue un sujeto en la elección de objeto, en relación a elegir un determinado partenaire y no otro.
Toma una pregunta hecha por un asistente:
“¿Por que no cualquiera se relaciona con cualquiera si el otro esta investido de un fantasma, y eso define una pareja? Parece que todo depende del fantasma,  que el inconsciente inviste al otro, sin embargo hay sujetos que de ninguna manera pueden investirse del fantasma”.

A partir de esta pregunta,  agrega otra bibliografía, texto que esta en los escritos,  Juventud de Gide o la letra del deseo y el texto de Miller, el Gide de Lacan para pesquisar que particularidades tenía el inconsciente de Gide para elegir sus partenaires, ya que en él la elección fue más de una, fue  cambiando, cambió su fantasma, primero hace un casamiento blanco, luego elige hombres y luego a niños.
Elección narcisista: como el modelo de uno mismo, lo que se quisiera ser y lo que uno ha sido.
Para Freud el objeto elegido es sustituto.
Nadie elije según el Edipo, las elecciones de los perversos son alteraciones del Edipo.
Lo que habría que preguntarse es; ¿Cómo fue deformada mi metáfora paterna? Cada uno en el análisis tiene que construir su Edipo en particular.
No todo esta programado, hay encuentros  y desencuentros.
En algunos casos elige el inconsciente, ¿que elige si no interviene el inconsciente en la psicosis?
En Joyce, vemos que tiene varios partenaires: su ego, su mujer Nora.
¿Que es hacerla su mujer? Que era Nora para Joyce? Un equipaje, algo que se traslada cuando se van produciendo mudanzas.
Lacan dirá que Nora no era una mujer elegida. Más absoluta disparidad, porque Nora era una mujer inculta.
Elección de objeto narcisista, la elección se basa en el hecho que es elegido con el modelo de uno mismo, lo que se quiera ser y lo que uno a sido.
Hay que tener en cuenta ¿Dónde está la disparidad y en función de que se produce la elección?.
Formas de plantear el partenaire:
Desde la frase de Lacan: una mujer puede ser  síntoma del hombre esto quiere decir dos cosas, forma de plantear el partenaire:
1)    Que una mujer causa su deseo
2)    La hace suya para hacer hijos
En que un hombre hace suya una mujer y en que no la hace suya? Que es hacerla su mujer?
En Joyce no la hace suya en sus afinidades intelectuales. No había ninguna afinidad.
Como se empiezan a anudar las condiciones para que se de un vínculo, toma en cuenta un conjunto de elementos.
En Joyce, cada vez que tuvo un hijo, fue un drama, ausencia de deseo, se va la atracción sexual.
Joyce elige a Nora a condición del más grande de los menosprecios y no la hace suya, no la hace su mujer.
Ubicar el menosprecio en cada caso clínico.
A Joyce, Nora le va como un guante dado vuelta.
Joyce no la utiliza como síntoma, no la usó para el goce, ella no fue un A para él.
No había casi nada de atracción sexual, ausencia total de asperezas.
Las asperezas denotan un interés, no hay menosprecio.
La elección de Joyce no incluye la dimensión del inconsciente, desabonado.
¿Como se anuda en relación a la pareja?
Todo fantasma esta compuesto por tres dimensiones: imaginario, simbólico y real.
La dimensión real del fantasma es lo que se llama la condición de goce.
El fantasma tiene 2 funciones:
1)    Matriz generadora de la significación fálica y de todas las significaciones
2)    Transforma lo displacentero en placentero
Dimensión imaginaria, necesaria representación de la escena de la imagen.
Dimensión simbólica de un fantasma, una frase, es algo que se articula, que tiene un límite en lo que se dice.
El fantasma sirve en su función para la obtención de placer
Cuando se comunica este fantasma aparece la culpa.
En un principio aparece desanudado el fantasma
Si es matriz generadora de significación, significa que con el fantasma el neurótico lee su inconsciente.
El nudo se coloca del lado opuesto, implica algo no a leer, un límite.
Fantasma lo que hay y funciona en el inconsciente.
El nudo lo que no hay.

Reseña I. Seminario Carlos Dante García. EOL.


18 años de seminarios, ininterrumpidos, este año, distinto para Carlos Dante García, ya que nos dice que es un seminario que se transitará con la presencia y elaboración de una página web, www.lecturalacaniana.com.ar, proyecto creado que apunta a:
¿Qué es leer psicoanalíticamente a partir de Lacan? Esto como eje central, atravesando diferentes secciones Ficciones clínicas que apunta a la construcción de casos, Errores y lapsus, en Freud y Lacan, la Revista digital con cuatro  lecturas: psicoanalítica, cultural, científica y política, un blog, invitaciones y eventos.
Comienza a entusiasmarnos y nos dice: que el año pasado se trató de llegar a la experiencia de no leer en un análisis. Hay un límite de lo que no se puede leer en un análisis, el síntoma que no se puede  leer para tratar el final de análisis.
Este año continúa bajo la misma senda, pero ese límite establece nudos entre el hombre y la mujer.
Cada uno, hombre y mujer, lee y hace el lazo que establece con su partenaire a partir del fantasma y del síntoma.
No es la pareja hombre y mujer, se hablará de los cuerpos sexuados.
Y se pregunta:
¿Cuál es la condición para que la imagen de un semejante atraiga a otro semejante? Esto tiene que ver con el amor-deseo y goce, tres nombres muy distintos por cierto.
Nudos: este término hace referencia a que un nudo hace lazo, ata, relaciona, pero para Lacan su idea fue nuclear, aislar algo que no hace relación.
¿Qué es lo que está en la base de los nudos, del acercamiento entre un hombre y una mujer?
Es la continuación del tema del año pasado. CDG apuntará a los prejuicios, en la problemática de los cuerpos.
Comentando las clases afirmó que en las Clases Pragmáticas, se trabajarán sobre casos clínicos, ficciones clínicas, intentos  de transmisión.
Los títulos y quienes presentarán los casos para que se vayan organizando, nos dice son:
1)    Encontré un hombre de verdad, de Patricia Pena
2)    La Putarracha, de Florencia Vidal Domínguez
3)    Patito Feo, de Andrea Améndola
4)    Flor de hombre, caso de transexualismo, de una de las asistentes del seminario.
Las clases con invitados que formarán parte del Seminario de este año, es  gente que no sean psicoanalistas, gente de la cultura, literatura y dramaturgia, para que transmitan a través de sus textos, algunas de las particularidades de la subjetividad moderna. Ya lo decía Freud y Lacan, los pintores, creadores, los escritores van un paso más adelante que los psicoanalistas.
Este año no se publicaran las clases transcriptas, sino una reseña de las mismas.
 Lee la bibliografía extensa para este seminario que se puede conseguir en la página web de Lectura Lacaniana.
Destaca que la referencia principal en la elección de los textos es a partir de Freud y de Lacan, por ejemplo como Freud leyó a Goethe  y como lo retomó Lacan.
¿Cuáles eran las condiciones de la época en el siglo XIX y principio del XX, cuales eran las condiciones en las cuales se inscribía la pulsión?
¿Qué particularidad toma la atracción entre el hombre y la mujer?
¿Cuáles eran los límites?
La 1º elección era impuesta por los padres, después las parejas se ponían de acuerdo, pre-acuerdo entre las parejas, nada iba a oponerse entre ellos. Esto se puede leer en Afinidades electivas. Comenta algunas características de ese texto-
En definitiva:
¿Cómo el inconsciente elegía antes?
Una paciente hace una metáfora: “los hombres son como los toros, en vez de embestirnos a nosotras, se dirigen a la capa”.
Entre el cuerpo de un hombre y de una mujer, es ver que capa hay en el medio, cual es la capa que enceguece que hace que haya algo entre un hombre y una mujer, los diferentes  nombres de esa capa.
Una capa es lo que hay, sería ir desde lo que hay a lo que no hay, hay que construir esto.
No hay relación sexual a partir de circunscribir lo que hay.
El libro de Goethe nos muestra de que manera, como se atraían en el siglo 19 y principios del 20.
CDG sigue comentando los libros que le servirán de base para desarrollar su seminario y nos habla del libro de Lola Arias, Los pos nucleares, recomienda antes leer la entrevista realizada a la escritora por Página 12 en Agosto de 2011, donde allí Arias  dice que siempre le ha interesado la problemática de la subjetividad en el tiempo.
En el cuento La Nadadora, allí se puede ubicar a la mujer cada vez con más sujeción al falo.
En el cuento El sereno, la temporalidad del trabajo en una persona…
El tiempo de vacaciones, la casa en la playa,
El tratamiento, relación de amantes.
Características de lo fálico, regulación permanente de aquello que se hace.
En 40º a la sombra, la autora nos plantea una antología de relatos hot.
Como algunos escritores, se imaginan la problemática de la femineidad, que aprendemos de esto.
CDG comienza a desarrollar el tema del día.
Entre dos cuerpos, no cualquiera se relaciona con cualquiera.
¿Cómo planteó Lacan lo que es una pareja?
La pareja del sujeto es fantasmática.
El partenaire es investido por el fantasma.
No es una relación cuerpo a cuerpo, hay algo al medio.
El objeto de deseo es investido por el fantasma.
En la neurosis y en las perversiones es fantasmática.
CDG abordará cuales son las particularidades, los rasgos específicos de Joyce y Nora.
Modo de relación tan particular, estableciendo cierta forma de pareja.
Es importante la particularidad del fantasma, leer capitulo 13 del seminario 5, Pegan a un niño.
El fantasma funciona con el encuentro con el partenaire y con el goce auto erótico.
¿Como sería algo que medie sin el fantasma?
Freud tenía una idea  que los encuentros en la vida son programados por el inconsciente, no por el yo.
Cual sería la condición inconsciente para que alguien se ligue a otro?
El deseo al que corresponde la significación fantasmática es lo que aparta  al sujeto de la conformidad.
El deseo inconsciente tienen algo de chiflado, el fantasma está por fuera del sentido común.
Vergüenza y culpa, al comunicar el fantasma, tiene algo de irrisorio.
Como reconocer y construir el fantasma? Tanto en los analizantes como en el analista?
Como reconocemos que clínicamente se habla del fantasma?
Partenaire fantasma
Partenaire síntoma
El fantasma no siempre habló de la misma forma.
Sin deseo ni se acercaría.
Si hay goce de que modo se acercaría?
Cada cual y cada quien solo ve, percibe y reacciona frente a la máscara que su inconsciente coloca sobre el rostro y el cuerpo del otro.
Seminario de la angustia, desconocer el color que llevo, que pasará con el otro?
El partenaire permanece siempre A
Quien es el A de uno y quien es el A del otro?

“Programa radial de Emisora del Sur, una de las radios oficiales del SODRE de Montevideo.”

Jorge Santos y sus "Colores" latinoamericanos

 

En la Tarde del Sur volvió a dedicar a la guitarra su espacio tradicional de los miércoles preparado por Alfredo Escande y presentado junto a Numa Moraes.

En esta ocasión escuchamos obras de compositores latinoamericanos, originales para el instrumento e interpretadas por el guitarrista argentino Jorge Santos, nacido en Avellaneda, Buenos Aires, en 1949.

Walter Heinze (entrerriano nacido en 1943 y fallecido en 2005) y Juan Falú (tucumano, nacido en 1948) son autores con muy clara inspiración en la música folclórica argentina y cuyas obras requieren una sólida formación instrumental.

Antonio Lauro, guitarrista y compositor venezolano, se mantiene —a casi tres décadas de su fallecimiento— como el más célebre autor para guitarra de su país y sus obras se siguen ejecutando por artistas de todo el mundo.

Las obras seleccionadas para integrar este programa provienen del CD Colores, grabado por Jorge Santos en 2008, y son las siguientes:

 

Walter Heinze (1943-2005)

1. Dice la llanura (preludio criollo)

2. De aquella luz (chamamé)

3. Vidala

4. La trunca nueva (chacarera)

 

Juan Falú (1948)

5. Buena yunta (bailecito)

6. Del buen riego (gato)

7. Rastro de amor (zamba)

 

Antonio Lauro (1917-1986)

Suite venezolana:

8. Registro

9. Danza negra

10. Canción

11. Vals

http://emisoradelsur.com.uy/jorge_santos_y_sus_colores_latinoamericanos

 

 


 

 

“De mujeres y semblantes”

En este libro Miller nos presenta tres conferencias cuyo hilo temático conductor gira en torno de la elaboración del concepto de semblante.

El concepto de semblante se ubica en un momento avanzado en la enseñanza de Lacan, el título del  Seminario XVIII, concepto que permite considerar con mayor precisión lo real y adentrarnos en los pasos que llevaron a Lacan hacia la topología del nudo borromeo, temas que conciernen a los rasgos de una lectura lacaniana.
Una primera conferencia impregnada de las voces acuciantes que consentían la creación en Buenos Aires de una Escuela de Orientación Lacaniana, en el sentido de Lacan, al mismo tiempo que  Miller en ese mismo sentido elabora  que en la experiencia analítica el analista hace semblante de saber.
Miller puntualiza que en la enseñanza de Lacan la noción de semblante sirve para emplear lo simbólico y lo imaginario conjuntamente en oposición a lo real y no en oposición al ser.
El psicoanalista hace semblante de saber en la experiencia analítica para aprender así algo del paciente, un hacer  que refiere a un hecho  de estructura pues el paciente cuando es invitado a la asociación libre hace él también semblante de saber de qué se trata, cuando ni siquiera tiene la menor idea.
Miller destaca la importancia de tomar como referencia la clínica de las psicosis porque las psicosis desnudan los semblantes.
Introduce el concepto de sujeto supuesto saber como efecto de la asociación libre, como significación de significación, como semblante. Lo diferencia del concepto de Nombre del Padre cuya función como semblante detiene el desencadenamiento delirante del sujeto supuesto saber y reintroduce en la experiencia un no sentido que pone un límite al todo sentido.
Por lo tanto, de la diferenciación del sujeto supuesto saber  y el nombre del padre descubre debajo de la metáfora el vacío del saber.
Alerta a los analistas de creerse el sujeto que sabe que lleva hacia la infautación y la contrapone al deseo de saber.
Habla de la fundación de la Escuela y plantea como soporte lo que Lacan llamó de modo velado la transferencia de trabajo, y dice Miller que si hay una suerte para un sujeto esa es la de poder trabajar en la transmisión  de la enseñanza del psicoanálisis, situando a la Escuela como el lugar hecho propiamente para que los analistas se reúnan alrededor de esa misma hiancia que estructura al acto analítico.
El objeto a es planteado como semblante, como el arco iris del goce como tal luego de la lluvia significante, reubicando de este modo al objeto a en su lugar y tratar lo real a partir de la consideración de Lacan del concepto de los nudos.
En su segunda conferencia define a las mujeres más amigas de lo real dado que no tienen la misma relación a la castración que los hombres.
La posición femenina queda emparentada a la posición del analista, ambas contienen la intuición de que lo real escapa al orden simbólico.
Miller ejemplifica el cinismo femenino a partir de la creación literaria de R. Queneau, “Zazie en el metro”, para mostrarnos cómo Zazie ejerce su denuncia lógica al mundo de los semblantes en toda su extensión. Nos recuerda que Freud no duda en transformar a las mujeres en enemigas de los semblantes de la civilización.
Respecto de la afinidad entre el Psicoanálisis y el principio femenino, en su tercera conferencia define al semblante como aquello que tiene la función de velar la nada y en eso el velo es el primer semblante. Se cubre a las mujeres porque La Mujer no se puede descubrir, por lo tanto, hay que inventarla.
La castración en la mujer, a partir de la puntualización del menos, puede ubicarse en la clínica “femenina” por ejemplo del lugar que toma el sentimiento de injusticia, o de un sentimiento de desprecio. El no tener se sublima en un no tener derecho, o sea, una ilegitimidad que no se encuentra en la clínica masculina con ese peso.
Frente a la posición femenina el ser madre es una solución del lado del tener. Hay otra solución, del lado del ser y consiste en ser el agujero, es decir, fabricarse un ser con la nada.
Es palpable en la clínica “femenina” testimonios de dolor psíquico ligado a un afecto de no ser, de ser nada.
Lacan habla de verdaderas mujeres y toma como ejemplo a Medea, en donde el acto de una verdadera  mujer para Lacan es el sacrificio de lo que tiene de más precioso para abrir en el hombre el agujero que no se podrá colmar. Logra hacer del menos su arma propia en estricta relación a un hombre. Otra modalidad que Lacan conoce es sobre un sin límites a las concesiones, en el sentido del ceder, que una mujer puede hacer por un hombre, de su cuerpo, de su alma, de sus bienes.
Diferencia la mujer fálica como la mujer que tiene y que se constituye del lado del tener, la mujer con postizo, a diferencia de la mujer que se constituye del lado de ser el falo, la cual asume su falta de tener.
Una “mujer verdadera” en el sentido de Lacan hace ver al hombre que el tener es ridículo, (lo cual a veces  para él puede ser su perdición) le permite manifestarse como deseante pues ella asume el menos, pero lo mujer con postizo denuncia al hombre como castrado y no exige de él que sea deseante.
Miller finalmente analiza la función del fantasma en hombres y mujeres hasta llegar al procedimiento del pase, diferenciando allí que para algunos el testimonio de que el psicoanálisis les ha curado de la falta de ser ha sido por la vía de la identificación al síntoma y para otros por la travesía del fantasma.
Para los primeros es por un sentimiento de necesidad que se connota el acceso a lo imposible, para los segundos hay un afecto de libertad que da acceso a la contingencia.
El pase enseña que hay una incidencia de la diferencia sexual en cuanto al fantasma.

“De mujeres y semblantes”

En este libro Miller nos presenta tres conferencias cuyo hilo temático conductor gira en torno de la elaboración del concepto de semblante.

El concepto de semblante se ubica en un momento avanzado en la enseñanza de Lacan, el título del  Seminario XVIII, concepto que permite considerar con mayor precisión lo real y adentrarnos en los pasos que llevaron a Lacan hacia la topología del nudo borromeo, temas que conciernen a los rasgos de una lectura lacaniana.
Una primera conferencia impregnada de las voces acuciantes que consentían la creación en Buenos Aires de una Escuela de Orientación Lacaniana, en el sentido de Lacan, al mismo tiempo que  Miller en ese mismo sentido elabora  que en la experiencia analítica el analista hace semblante de saber.
Miller puntualiza que en la enseñanza de Lacan la noción de semblante sirve para emplear lo simbólico y lo imaginario conjuntamente en oposición a lo real y no en oposición al ser.
El psicoanalista hace semblante de saber en la experiencia analítica para aprender así algo del paciente, un hacer  que refiere a un hecho  de estructura pues el paciente cuando es invitado a la asociación libre hace él también semblante de saber de qué se trata, cuando ni siquiera tiene la menor idea.
Miller destaca la importancia de tomar como referencia la clínica de las psicosis porque las psicosis desnudan los semblantes.
Introduce el concepto de sujeto supuesto saber como efecto de la asociación libre, como significación de significación, como semblante. Lo diferencia del concepto de Nombre del Padre cuya función como semblante detiene el desencadenamiento delirante del sujeto supuesto saber y reintroduce en la experiencia un no sentido que pone un límite al todo sentido.
Por lo tanto, de la diferenciación del sujeto supuesto saber  y el nombre del padre descubre debajo de la metáfora el vacío del saber.
Alerta a los analistas de creerse el sujeto que sabe que lleva hacia la infautación y la contrapone al deseo de saber.
Habla de la fundación de la Escuela y plantea como soporte lo que Lacan llamó de modo velado la transferencia de trabajo, y dice Miller que si hay una suerte para un sujeto esa es la de poder trabajar en la transmisión  de la enseñanza del psicoanálisis, situando a la Escuela como el lugar hecho propiamente para que los analistas se reúnan alrededor de esa misma hiancia que estructura al acto analítico.
El objeto a es planteado como semblante, como el arco iris del goce como tal luego de la lluvia significante, reubicando de este modo al objeto a en su lugar y tratar lo real a partir de la consideración de Lacan del concepto de los nudos.
En su segunda conferencia define a las mujeres más amigas de lo real dado que no tienen la misma relación a la castración que los hombres.
La posición femenina queda emparentada a la posición del analista, ambas contienen la intuición de que lo real escapa al orden simbólico.
Miller ejemplifica el cinismo femenino a partir de la creación literaria de R. Queneau, “Zazie en el metro”, para mostrarnos cómo Zazie ejerce su denuncia lógica al mundo de los semblantes en toda su extensión. Nos recuerda que Freud no duda en transformar a las mujeres en enemigas de los semblantes de la civilización.
Respecto de la afinidad entre el Psicoanálisis y el principio femenino, en su tercera conferencia define al semblante como aquello que tiene la función de velar la nada y en eso el velo es el primer semblante. Se cubre a las mujeres porque La Mujer no se puede descubrir, por lo tanto, hay que inventarla.
La castración en la mujer, a partir de la puntualización del menos, puede ubicarse en la clínica “femenina” por ejemplo del lugar que toma el sentimiento de injusticia, o de un sentimiento de desprecio. El no tener se sublima en un no tener derecho, o sea, una ilegitimidad que no se encuentra en la clínica masculina con ese peso.
Frente a la posición femenina el ser madre es una solución del lado del tener. Hay otra solución, del lado del ser y consiste en ser el agujero, es decir, fabricarse un ser con la nada.
Es palpable en la clínica “femenina” testimonios de dolor psíquico ligado a un afecto de no ser, de ser nada.
Lacan habla de verdaderas mujeres y toma como ejemplo a Medea, en donde el acto de una verdadera  mujer para Lacan es el sacrificio de lo que tiene de más precioso para abrir en el hombre el agujero que no se podrá colmar. Logra hacer del menos su arma propia en estricta relación a un hombre. Otra modalidad que Lacan conoce es sobre un sin límites a las concesiones, en el sentido del ceder, que una mujer puede hacer por un hombre, de su cuerpo, de su alma, de sus bienes.
Diferencia la mujer fálica como la mujer que tiene y que se constituye del lado del tener, la mujer con postizo, a diferencia de la mujer que se constituye del lado de ser el falo, la cual asume su falta de tener.
Una “mujer verdadera” en el sentido de Lacan hace ver al hombre que el tener es ridículo, (lo cual a veces  para él puede ser su perdición) le permite manifestarse como deseante pues ella asume el menos, pero lo mujer con postizo denuncia al hombre como castrado y no exige de él que sea deseante.
Miller finalmente analiza la función del fantasma en hombres y mujeres hasta llegar al procedimiento del pase, diferenciando allí que para algunos el testimonio de que el psicoanálisis les ha curado de la falta de ser ha sido por la vía de la identificación al síntoma y para otros por la travesía del fantasma.
Para los primeros es por un sentimiento de necesidad que se connota el acceso a lo imposible, para los segundos hay un afecto de libertad que da acceso a la contingencia.
El pase enseña que hay una incidencia de la diferencia sexual en cuanto al fantasma.

Curso Breve “La mujer y el hombre lacanianos”

 

El curso desarrollará y fundamentará porqué el goce sexual sólo se representa como fálico; porqué el falo es el único significante para los dos sexos que localiza el goce. Lacan realizó un aporte esencial a la teoría freudiana de la sexualidad femenina al introducir junto a la fórmula freudiana de no tener falo, la fórmula Lacaniana de ser el falo como modalidad de la femineidad. Allí  donde sólo se disponía de la lógica del tener, Lacan introdujo la lógica de ser el falo.

 

Dirigido a: Estudiantes avanzados y profesionales interesados en el psicoanálisis freudiano-lacaniano.
Duración: Los sábados del 10 de agosto al 14 de septiembre (5 reuniones).
Horario: de 10 a 11:30 hs.
Aranceles: $500 o $110 por clase
Descuentos:
10% para estudiantes y concurrentes o grupos de 3 o más personas.
25% a participantes de los Cursos de Posgrados de la institución
Por inscripción anticipada:
20% hasta el 31-5 – 15% hasta el 30-6 y 10% hasta el 31-7
 

                         Curso con cupo limitado y certificación- Abierta la inscripción

Sarmiento 3475 Piso 2 “C”- CABA – Tel: 4862 5478 / 4867 6963
info@causaclinica.com.arwww.causaclinica.com.ar

 

Entrevista realizada a Eric Laurent en Página 12


Discípulo y paciente de Lacan, devoto de Freud y de la ciencia ficción, educado durante el París en ebullición de fines de los '60, Eric Laurent es un psicoanalista –como muchos, pero nunca los suficientes– en pie de guerra con los sistemas de clasificación de patologías contemporáneos. Atención dispersa, depresión, bipolaridad, bullying, angustia, Ritalín: sin ir más lejos, la inminente quinta edición del Manual de Diagnóstico y Estadística de los Desórdenes Mentales de la Asociación Norteamericana de Psiquiatría dictaminará que todos padecemos algún trastorno mental. Sin embargo, para Laurent, este movimiento que aspira a medicalizar a todo el mundo está en crisis. ¿Qué tienen que ver Obama, las mujeres y las prepagas con ello? De paso por Buenos Aires, él mismo lo explica.
 
Eric Laurent nació en París en 1945 y según propia confesión, era muy joven cuando empezó a leer a Freud en las pésimas traducciones de la Biblioteca Payot. Freud y la ciencia ficción eran sus dos pasiones. Freud y Clifford Simak, "tan próximos –dice–, a los clones de Houellebecq, la interpretación de los sueños y la histeria". Laurent no hacía más que hablar del vienés a parientes y amigos. Pero los preocupados eran sus parientes. Al finalizar el liceo (nuestra secundaria), Freud fue expulsado de la biblioteca de Laurent. Sin dudar, se prometió retornar sobre su lectura cuando hubiera cumplido con el deseo parental. "Allí donde estaba con el pensamiento, en un lugar híbrido entre (Louis) Althusser y sus cursos de filosofía para científicos, la economía política, el sindicalismo estudiantil no orientado, me encontraba extraviado, inmovilizado. Era el momento de retomar el camino." La época lo favoreció. Althusser escribía sobre Freud y Lacan. Laurent compró su primer ejemplar de los Escritos el mismo año de su salida, en 1966. Pero el libro permanecía cerrado. Un amigo le confirmó que Lacan existía, y que practicaba el psicoanálisis en París. El problema era que había que esperar mucho para obtener una cita. Animado, le pidió a su padre, diplomático, que intercediera por él. "Obtuve una cita para la vuelta de las vacaciones, el 12 de septiembre de 1967 a las 15.30. Todavía lo sé porque conservo la carta de respuesta de Jacques Lacan, y durante la semana que siguió a ese martes, lo vi todos los días para las entrevistas preliminares. Durante los primeros años, vi a mi analista no menos de cuatro veces por semana. No era fácil en 1968, pero yo no me perdía ni una sesión, ni una manifestación." Pero el lugar de la práctica clínica estaba muy lejos de París. Las rutas del norte están desde el otoño llenas de neblina. "Yo continuaba mi ruta, la que fuere. La neblina era, después de todo, una buena metáfora de la marcha de la cura. No veíamos ni jota, pero continuábamos tomando algunas precauciones. La banda amarilla del costado de la ruta era la cuerda roja bajo la cual estábamos." A buen puerto iba Laurent. Así, durante unos diez años, hasta convertirse en analista. Fue titular de la Asociación Mundial de Psicoanálisis (AMP), en la actualidad es miembro de esa institución y uno de los pocos que conocen los sistemas de salud mental de la mayor parte del globo. Preocupado por extender el psicoanálisis incluso al campo de la "salud mental", también es profesor de posgrado en el Departamento de Psicoanálisis de la Universidad de París VIII, donde dictaron clases Michel Foucault, Gilles Deleuze, Alain Badiou y el propio Lacan. Este hombre que publicó numerosos libros –entre otros El sentimiento delirante de la vida, Ciudades analíticas, El goce sin rostro, Psicoanálisis y salud mental, Lost in cognition, El blog-note del síntoma, La psicosis en el texto, Entre transferencia y repetición–, recién llegado de El Salvador, recibe a Página/12 cansado pero siempre curioso sobre el curso de la política local. E igualmente crítico con el "espíritu de la época", dominado por la técnica bajo el auspicio de los Estados Unidos: "En Irak –dice–, pasaron de un modelo de laboratorio al de país sin pensar en la gente. Esta concepción técnica del mundo no deja de producir catástrofes." Laurent es un crítico riguroso de los sistemas clasificatorios rápidos que pueden terminar en diagnósticos equivocados y redundar en matanzas como la de la última semana en los Estados Unidos. Actualizado en neurociencias, lógica, matemáticas y filosofía, no ignora que un analista tiene que estar a la altura de la subjetividad de la época y no desfallecer en el intento por más que el contexto se haya vuelto cada vez más refractario a la cura por la palabra. Esta es la conversación exclusiva que sostuvo con Radar.
 

Se dice que habitamos una época donde todo se evalúa, se mide, se clasifica, se categoriza. Es decir, lo contrario a lo que pretende el psicoanálisis. ¿Esto es así?

–Efectivamente. La pregunta por la singularidad es el horizonte del psicoanálisis, incluso en el mundo contemporáneo, donde el sujeto está sometido a sistemas de clasificación, vigilancia y evaluación permanentes. Esos sistemas, en el campo de la "salud mental", llamémoslo así, no pueden evitar los puntos de fuga y el malestar, no pueden abolir el inconsciente. Por esa razón, entre otras, existimos los psicoanalistas.
 

¿Cómo están organizados esos sistemas y por qué la diferencia (con el psicoanálisis, con la práctica artística) se ha vuelto tan notoria?

Bueno, es un lugar común hablar hoy del fin de la intimidad, de la privacidad, etcétera. Eso sucede porque acompaña un movimiento de época hacia las clasificaciones y la vigilancia. El campo donde opera el analista está organizado ahora por sistemas de clasificación múltiples siendo el más importante el DSM (Manual de Diagnóstico y Estadística de los Desórdenes Mentales) que elabora la Asociación Americana de Psiquiatría y que en mayo de 2013 conocerá su quinta versión (aunque en rigor, ya se aplica). La ambición del nuevo DSM es diseñar una clasificación que pueda aplicarse y cambiar a gran velocidad; que permita establecer y deshacer categorías que tienen diez o doce años y pasar a otras. Es un sistema que fue adaptado a la época. Por un lado, una clasificación amplia, global, veloz y variable que se adapta a la sintomatología que está de "moda" en el malestar. Es un ideal de medicalización general de la existencia. Los ataques al psicoanálisis (que vienen desde tiempos de Freud) ahora son más agresivos y están financiados por cierta prensa y por los laboratorios farmacéuticos, a punto tal que existen grupos de presión para prohibir la práctica analítica especialmente en los casos de autismo y depresión. El presidente de mi país, François Hollande, está a punto de emitir la prohibición del tratamiento psicoanalítico para los autistas, guiado por un informe que no tiene validez científica alguna. Y acá mismo, en la provincia de Santa Fe, logró revertirse esa prohibición, que dejaba las manos libres al cognitivismo y a los psiquiatras de laboratorio, gracias a la intervención de algunos psicoanalistas que contaron con el apoyo de Judith Miller y de Jacques-Alain Miller. Pero no diría que es una pelea despareja –en cierto sentido lo es– porque prefiero pensar que son las nuevas condiciones, los nuevos desafíos, y que es necesario estar a la altura de esos desafíos, es decir, darse una política.
 

¿Cómo sería esa política?

–Dar una respuesta al avance de la ideología cognitivo-comportamental, a la concepción biologizante propuesta por el DSM. Sus estrategias de evaluación, que hoy dominan el campo, excluyen la eficacia del psicoanálisis.
 

Dicho así, parece una tarea titánica.

–Parece. Porque también hay que saber que esos sistemas conocen una crisis importante. Es cierto que el DSM está divulgado en las zonas más extensas del mundo, pero al mismo tiempo, su ampliación lo ha puesto en crisis.
 

¿Cuál es la situación?

–En el último congreso de la American Psychiatric Association (APA), en junio pasado, se hicieron evidentes las tensiones entre los grupos que dominan la psiquiatría norteamericana. Por ejemplo: sucedió por primera vez que se difundieran cartas de protesta escritas por los responsables de las ediciones previas del DSM, de la cuarta y de la tercera versión. Hay dos psiquiatras, de los cuales Allen Frances es el más sólido, que escribieron cada uno una carta, y otra en conjunto, dirigida a la cúpula de APA, denunciando al equipo que está redactando la quinta edición del DSM. Los describen como una banda de irresponsables que no tienen idea de lo que están produciendo y que no han hecho testeos serios y todavía más, que esa metodología es susceptible de producir una serie de catástrofes sanitarias y de las otras (el asesinato de 28 personas por una persona medicada y tratada por conductistas es el ejemplo más reciente). Para Frances, "hay muchas sugerencias de que el DSM V podría dramáticamente incrementar las tasas de trastornos mentales. El DSM V podría crear decenas de millones de nuevos pacientes mal identificados, exacerbando así los problemas causados por un ya demasiado inclusivo DSM IV. El V promueve la inclusión de muchas variantes normales bajo la rúbrica de enfermedad mental, con lo cual el concepto central de trastorno mental resulta enormemente indeterminado". Es notable, existe una reacción contra la medicalización excesiva y los casos testigo son el déficit de atención generalizada y los supuestos casos de autismo y depresión en niños. Y es llamativo, claro, que aquellos que redactaron el DSM III se hayan puesto en contra de quienes están redactando la nueva edición. Pero lo que no ven es que las críticas que hacen ahora también se podrían haber hecho contra las ediciones que ellos establecieron.
 

¿Entonces?

–Entonces, según el DSM V, todos padecemos algún trastorno mental. Y todos necesitamos tratamiento medicamentoso. Y esto no es sólo una cuestión de intereses económicos sino de una concepción del hombre como una máquina a la cual se le cambia un chip y vuelve a la normalidad. Frances y su colega el peligro que denuncian es la posibilidad de hacer existir una categoría que pueda incluir a alguien sin que exista un fenómeno clínico bien establecido. Un nivel preclínico, de intensidad baja.
 

¿Un ejemplo?

–En el campo de las depresiones. Si alguien tiene un rasgo de tristeza, en el DSM está incluido como depresivo. Eso implica que los protocolos ad hoc indican la prescripción de antidepresivos durante largos períodos. El DSM V es la medicalización de la vida en el mayor rango de amplitud conocido hasta el momento. Los que están redactando el documento piensan que están dando un paso más hacia la salud mental y defienden su posición, pero las tensiones son muy fuertes, sobre todo ahora, con la instalación, en los Estados Unidos, del sistema de salud propuesto por el presidente Obama y el senador John Kerry, porque quienes auditan los gastos se niegan a pagar más dinero a los laboratorios farmacéuticos. Estamos hablando de sumas desconocidas con las indicaciones de prescripción. Como puede verse, la disputa no es sólo en el interior de la psiquiatría sino también entre la psiquiatría y las instancias de control estatales, las burocracias sanitarias. La tensión es tan grande que Frances propone sacar al DSM de la APA. Este hombre considera que dada la situación, la que tendría que hacerse cargo de la cuestión podría ser la Organización Mundial de la Salud (OMS).
 

Es una tensión en varios niveles…

–Por un lado, están los trastornos de atención, las drogas, la bipolaridad, las masacres en centros de estudio o shoppings, la sociedad del doping, del bullying, todo eso representa un enorme mercado, el "mercado de la salud". El Ritalín, psicólogos, psicopedagogos, antidepresivos, ansiolíticos… Esto se encuentra a un tiempo en auge y en crisis. ¿Por qué? Porque es contradictorio con el otro movimiento mundial, que implica, en pocas palabras, atender a la singularidad del uno por uno. Por eso la reforma Obama-Kerry es de estricta justicia y enfrentó a tipos tan retrógrados como los mormones o el Tea Party.


Y por eso este eje farmacológico del DSM se enfrenta al psicoanálisis: para plantearse la posibilidad de un análisis es imprescindible, en principio, estar módicamente "sano".

–Por supuesto. En Europa y los Estados Unidos existe una cantidad de pacientes que han denunciado a los laboratorios por esconder los resultados negativos de los estudios de confirmación de patologías a las instancias de control estatal. El otro problema que agudizó la reforma Obama-Kerry es que las aseguradoras médicas están obligadas a pagar más por los tratamientos. La extensión de la prescripción de medicamentos en patologías cada vez más diversas y el aumento de los gastos para las prepagas por primera vez pusieron en jaque a la industria farmacéutica.


¿A qué se refiere cuando habla de un movimiento que pide atender la singularidad del uno por uno?

–Digámoslo así. Existe eso que Miller llamó la feminización del mundo. Es el hecho de que las mujeres tienen cada vez más poder, más maneras de hacerse escuchar, formas de ubicarse más allá del machismo, del sistema patriarcal. En las elecciones norteamericanas, las comunidades que decidieron la reelección de Obama fueron las mujeres y los latinos, y especialmente las mujeres no casadas. El 65 por ciento votó por Obama, y también el 70 por ciento de los latinos. Es un poder nuevo. Ya no son los hombres los que dicen a las mujeres lo que hay que votar. Es más bien al revés. Son las mujeres quienes han dicho a los hombres que no había que votar a gente que quería desmantelar las conquistas sociales de los '60.


Eso es un poco impresionista…

–Bueno… este movimiento de hacerse escuchar por parte de las mujeres tiene entre sus consecuencias una llamada a la diferenciación. Como dice Lacan, las mujeres no son locas del todo. Carecen de afán clasificatorio. No se ubican, respecto de lo común, de la misma manera que los hombres. Y esto implica una llamada a vivir su vida de manera singular, particular. No es un nuevo individualismo de masa sino una particularización. Es la idea de ser tratadas en su particularidad. Es una exigencia menos individualista que particular. Y esta insistencia femenina tiene efectos en la elaboración de políticas más allá de lo que fue el feminismo. Eso se mantiene. Pero existe una suerte de posfeminismo que insiste sobre la particularidad de la relación con el otro que hay que mantener a todos los niveles del lazo social.


¿Cuál es la tarea de un psicoanalista en esta doble pinza?

–Creo que es tener en cuenta este doble movimiento para permitir que uno pueda inventarse una solución posible para vivir la pulsión. Es una época donde hay ofertas contradictorias presentes en el malestar común. Japón quizá sea un ejemplo. En el movimiento hacia la clasificación, ese país no tenía la categoría de depresión en su cultura. Los japoneses se mataban, pero no eran depresivos. No existía en su cultura la idea de que uno se mata porque es depresivo. La presión contemporánea obligó a los laboratorios a inventar el llamado "catarro del alma", y el remedio para ese catarro del alma. Así, esa categoría terminó siendo aceptada. Eso abrió un mercado nuevo para la difusión de los antidepresivos. Pero también se ven los esfuerzos de diferenciación que introduce la cultura del manga, cierta literatura y el vestuario increíble de las jóvenes japonesas, que antes, cuando entraban en el subte, se veían, todas, unas iguales a las otras.


¿Y qué papel hay para la biopolítica en este escenario?

–Michel Foucault empezó a utilizar el concepto de biopolítica. Si antes el Estado provocaba guerras, en el Estado de Bienestar no hay guerras, o hay ejércitos profesionales. Los ciudadanos no tienen por qué morir. El Estado se ocupa de ellos. Define, cada vez más, cómo viven, si toman tóxicos, si fuman, si beben, qué comen, si son obesos, diabéticos, etcétera. Es decir, el Estado se centra en los detalles de la vida de una manera inédita. La manera es controlar la disciplina del cuerpo. La medicina define el curso de las cosas de acuerdo con el trastorno que padece el sujeto según el diseño de las clasificaciones imperantes. Pero eso era antes. Ahora podría decirse que la biopolítica es la política.