Shame

En los primeros minutos de “Shame” asistimos a la rutina de un adicto al sexo día tras día, cuya  banda sonora activa de nuevo esa sensación de hastío que acompaña a la repetición, a los primeros apuntes de un hombre preso de una sexualidad incontrolada que es capaz, en un juego de infidelidad entre miradas, de pasar en pocos minutos de la atracción a la insistencia casi acosadora.

Explicaba Steve McQueen, que  Fassbender —brillante, medido en el catálogo de desequilibrios, resistencias y excesos del adicto— interpreta a un personaje atrapado en la prisión de su cuerpo.
Me interesa tomar como lectura psicoanalítica, la adicción, en este caso, adicción al sexo, como síntoma social.

Miller sostiene que son los Estados Unidos  los que llevan el liderazgo mundial en la producción de síntomas (1), y  Shame hace foco específicamente en la vida sexual hipermoderna, centrada en la lógica del consumo.

Carlos García, en la I clase  del seminario sobre Problemas actuales para  el psicoanálisis, nuevos síntomas, prejuicios para el psicoanalista, en relación a la adicción nos dirá que para Lacan, esta es un síntoma social, no es un síntoma individual, afecta a los lazos de las relaciones de pareja, amigos, sociedad, a diferencia del síntoma individual  que tiene que ver con el inconsciente. Un síntoma individual molesta a uno, no a otros, le es ajeno a uno, yo no me identifico.

El personaje  de Brandon, podríamos decir que transita por las diferentes adicciones de la subjetividad moderna: adicto al trabajo, a nuevas experiencias sexuales, que pasa su vida con un sinfín de objetos de consumo, que van de la televisión a la cocaína, al porno, al Ipod, a los juguetes eróticos, como dice Jorge Assef (2) se podría  considerar a Brandon como un adicto a la adrenalina en general, haciendo foco en la vida sexual hipermoderna.

¿Nos interesa designar a Brandon como un adicto? No,  si así lo hiciésemos, le  estaríamos dando un ser y justamente ese es uno de los prejuicios del analista a revisar.
El discurso cinematográfico también es un discurso de la época. Ideología del libre mercado. El síntoma social identificado,  atraído por cierto consumo.

Eric Laurent en una entrevista recientemente publicada por los que  hacemos Lectura Lacaniana (3), al ser interrogado por la entrevistadora: ¿Qué le inspira el título del congreso “Un real para el siglo XXI”? Muchas cosas, dice Laurent,  lo que primero me inspira es lo singular. A la vez, no es lo real en el siglo XXI sino un real. Esto me remite de entrada a la idea de nuestra orientación lacaniana para la que cada discurso aborda una modalidad de lo imposible que define lo real. El discurso de la ciencia tiene la suya, el discurso del psicoanálisis también. Esta modalidad de real está en efecto determinada por las particularidades del siglo XXI.

¿Que es lo singular en el personaje de  Brandon? Es un sujeto que sufre, que no cuenta con elementos simbólicos para responder a la división subjetiva, trayendo consecuencias de anulación del deseo, pasajes al acto como defensa contra la angustia y la imposibilidad de establecer lazos con otros.

Randon le dice  a su compañera de trabajo, cuando tienen una cita: “no se para que las personas se quieren casar, las relaciones no son realistas”, a lo que su compañera responde; ¿que haces aquí si las relaciones no te importan?

En un momento clave de la historia, el primer conato de sexo entre Brandon (Fassbender) y una compañera de trabajo que representa la redención en la forma del compromiso sentimental, revela  el imperio de la no relación, de la disyunción del significante y del significado, del goce y del Otro, del hombre y de la mujer, bajo el modo de no hay relación sexual, Miller haciendo referencia a Lacan dice que cuando éste  afirma la no relación sexual, se deja inscribir en una serie  negativa dentro del psicoanálisis….allí donde haría falta, el sujeto no dispone del instrumento que debería o querría tener (4).

Miller dice que el paradigma de la subjetividad de nuestro tiempo es la toxicomanía, se asiste  a un tiempo donde la subjetividad tiende a estar orientada por el consumo del objeto, si el objeto es alcanzado, su consumo conduce al sujeto a un modo autista del goce y si no lo alcanza, el sujeto se introduce en una carrera frenética  para conseguirlo, la dificultad para tolerar la falta, la ausencia y el vacío.

Carlos García, en su seminario (5) hablando del toxicómano y de la adicción dice: “Un toxicómano no es una sujeto, es un yo, es un personaje. Un toxicómano se define por el uso que hace de la droga, es una práctica de satisfacción. Necesariamente deber ser incluida en el charloteo esa práctica. Es una práctica, no hay sujeto toxicómano. El sujeto está representado entre dos significantes: S1—-S—S2

Decir que no es un sujeto es que no está dentro de las leyes del significante, ni del deseo, ni del inconsciente y lo que prevalece es el goce.

La nueva forma del síntoma, está definida por su práctica, no por la participación de su inconsciente. La adicción como modelo del síntoma contemporáneo.

http://www.54321cine.blogspot.com.ar/

Notas:

1)    Miller, Jacques Alain, “El Otro que no existe y sus comités de ética”, Seminario en colaboración con Eric Laurent, Paidós, pág. 358
2)    Assef, Jorge, La subjetividad hipermoderna, Una lectura de la época desde el cine, la semiótica y el psicoanálisis,
3)    Revista lecturas científicas; http://www.lecturalacaniana.com.ar/revista/simple.php?p=31&s=6&h=1
4)    Miller, Jacques Alain;” El lugar y el lazo”, Los cursos psicoanalíticos, pág. 32.
5)    García, Carlos Dante, Seminario EOL 2014: “Problemas actuales para el psicoanálisis: nuevos síntomas-prejuicios del psicoanalista-“

Reseña VI. Seminario EOL. Carlos Dante García.

 

Martes 20 de mayo de 2014

El tema de hoy: Sexuación

 

La sexuación es la manera que propuso Lacan para abordar la problemática de las identificaciones sexuadas a partir del goce, de las diversas formas de goce que se encuentra en lo que se llama hombre o se llama mujer:

Hablaser- o hablanteser

Definición de hombre a partir del modo de goce.

Cuando lacan habla de Sexuación es  según el modo de goce

En Freud hablará de elección de objeto, homo o heterosexual

Hombre: es un hablaser  o ser hablante que está todo en el goce fálico

Los homosexuales están todos en el goce fálico, son hombres, no son homosexuales.

Problema de la clínica: el discurso del A contemporáneo produce significantes amo de la cultura, proponen significantes para que los sujetos se identifiquen.

Soy: no es la posición del sujeto en el inconsciente, es un modo de presentación del yo.

¿Como los psicoanalistas construyen los significantes amo que orientan la práctica del psicoanálisis? No diciendo el paciente; yo soy.

Debemos tomar, a pesar de esto,  cuales son los significantes amo que nos propone la civilización y los prejuicios que tiene el analista.

El modo de goce es en el inconsciente. Posición sexuada es en el inconsciente. No lo que el yo siente. Por lo tanto no coinciden las apariencias.

Cross Utilización de prendas asignadas al término opuesto, este es un significante amo. Travestismo, también es un significante amo.

Drag, auxiliar histriónico, una persona representa dramáticamente los roles opuestos.

Los significantes amo propuestos a la cultura, a la civilización a los cuales los sujetos se identifican,  no provienen del inconsciente del sujeto, sino del comportamiento.

Problemática de la responsabilidad, alguien se hace cargo de lo que hace y lo que dice, de sus conductas, de lo que hace, esto no es para el psicoanálisis la responsabilidad, idea yoica de la responsabilidad.

El sujeto siempre es responsable de su posición de sujeto. La responsabilidad se extiende de lo que viene del inconsciente, no de su yo.

Lo que viene del inconsciente tiene tres características:

–       No forma parte de mi ser

–       Es incoherente con mi ser

–       Es A, no lo identifico con mi ser

Recomendación de lectura: “La responsabilidad moral por el contenido de los sueños”, Freud. Los sujetos son responsables por el contenido de los sueños.

El adicto no incluye nada del inconsciente.

La responsabilidad no es otra cosa que la sexuada.

Hay tres conceptos respecto de la problemática de la sexualidad:

-de elección de objeto en Freud

-elección narcisista de objeto

-sexuación en Lacan

Un tipo particular de elección de objeto hecho por el hombre, que correlación tiene conceptualmente con la elaboración de Lacan. En Lacan tiene que ver con la elaboración del fantasma y el objeto causa de deseo.

En cambio la problemática de la sexuación recae sobre el concepto de síntoma.

El inconsciente de alguien elije, le hace elegir un partenaire, a la cual amar, desear y hasta gozar.

¿Qué es lo que determina el inconsciente? Que es con quien va a poder.

Como un ser hablante puede relacionarse con otro ser humano.

El uso freudiano del término condición/elección, dominado y determinado por una condición. La condición de objeto determina el inconsciente.

El término condición, que hace a la elección anuda: Imagen/ rasgo simbólico/término real. El término  condición implica la posibilidad de que el sujeto no sea impotente.

La psicosis nos ilustra que el psicótico no puede elegir, el inconsciente no funciona. ¿Que formas particulares de elección hace los psicóticos?

La clínica de la sexualidad está plagada de quejas:

-impotencia, incluye la eyaculación precoz, la insensibilidad en el hombre.

-frigidez, con las variaciones de las anestesias.

-intrusión incómoda de goces; por ej. Un pensamiento, angustia, carcajada

-la repetición de la elección de objeto.

-fuga automática

-indiferencia

-insensibilidad

-asco  impenetrable

-apetencia incoercible, atracción irresistible sin límite.

– fuga automática, como la gente huye de los buenos encuentros, porque ahí se presenta un goce que rompe con la condición de elección.

La condición sexuada es lo que hace posible que…, todo lo otro forma parte de lo patológico que incluye los síntomas y la participación del inconsciente en esa formación.

¿Cómo Lacan amplía la sexuación? Asumir la transmisión de la vida para un hombre es hacer de su mujer, la mujer elegida, una madre. RSI, Lacan.

En el sujeto histérico hay que interrogar ahí. Lacan dirá en Aún, que en muchas ocasiones la madre contamina a la mujer.

Esa contaminación tiene dos patas, caso histérica, que harías vos si quedo embarazada pero la otra contaminación se trata  de lo hombres que no pueden tolerar el volverse padres. Demanda de cuidados maternos, abarca la dimensión narcisista y en el plano erótico.

En la mujer que ella pueda atender y cuidar a sus hijos.

¿Que síntomas pueden hacer los hombres en relación a la paternidad?

Cuidados de la madre/cuidados del padre, cada uno con una especificidad en el cuidado.

La madre nutre con su cuerpo y a partir de su cuerpo y es mediadora del lenguaje. Efectos de castración y efectos erógenos.

Cual es el cuidado específico del padre? Es simbólico, es la transmisión de un linaje, de un nombre. Inscribe al hijo en un linaje simbólico.

Elegir a una mujer y hacerla suya es otra cosa. Elegir, va por el lado de la condición de elección de objeto, hacerla suya no es lo mismo.

En la clase del 18 de febrero del 75, Lacan en RSI, aborda el síntoma como la manera en la cual cada uno goza de su inconsciente. Una mujer es un síntoma más del hombre. El síntoma no es tomado como queja, molestia, demanda, no es esto. Cuando un hombre no hace de su mujer un síntoma hay síntomas,  impotencia por ejemplo.

Síntomas es en negativo. Síntoma es en positivo.

Goce del cuerpo a cuerpo, que no puede ser otro que el fálico.

Un hombre cuando goza de una mujer, goza de su propio inconsciente. Por este gozar de su inconsciente, experimenta el acceso al goce fálico, acceso al falo, eso es hacerla síntoma.

Cuatro maneras de abordar la sexuación:

  1. Elección de objeto en Freud
  2. Elección de objeto narcisista
  3. La sexuación en Lacan
  4. Las formas que tiene Joyce de elegir. Joyce elige en el caso de Nora, ella es un guante dado vuelta, fuerte desimietría en el guante de Nora, particularidad del guante, Lacan hace referencia al botón del guante, y que allí se ubica el goce.

Reseña V. Seminario EOL. Carlos Dante García.

 

Martes 13 de Mayo de 2014

El tema de hoy son “Las adicciones sexuales”

 

El psicoanálisis no se dedica a la especificidad de las adicciones sexuales; la adicción sexual es una clasificación de la modernidad,  uno de los significantes amos del discurso moderno. Definida por la psiquiatría moderna en términos de conducta.

Es una conducta involuntaria, se impone a la voluntad, con la característica de ser una compulsión reiterativa, irreflexiva, dirigida a establecer en forma imperiosa una satisfacción sexual cuya característica principal es la insatisfacción.

Es formulado como un síntoma de la época pero NO  es un síntoma subjetivo. Es definido como un síntoma a partir de las consecuencias: pérdida de trabajo, problemas familiares, sufrimiento para la familia, problemas económicos.

Características por las que es formulado como síntoma de la época, puede disfrazarse bajo diferentes formas:

*Masturbación compulsiva.

*Relaciones con múltiples parejas, heterosexuales u homosexuales.

*Encuentros sexuales con personas desconocidas.

*Uso de la pornografía.

*Prostitución o líneas telefónicas eróticas.

*Uso de internet para la realización de encuentros.

*Abarca más a los hombres que a las mujeres.

La característica principal es que el sujeto hace una doble vida, teniendo una agenda oculta. El comportamiento adictivo es bajo la forma de una doble vida.

Para comparar esta conducta con el engaño toma como referencia una nota de Miller:“No creo engañar a mi marido” (http://www.pagina12.com.ar/diario/psicologia/9-245267-2014-05-02.html)

“Una joven tiene un  amante…”, a diferencia del adicto al sexo, “yo no tengo la impresión de que engaño a mi marido. Lo que él no sabe, para él no existe. Sólo existe para mí”…” Sólo existen los hechos que son dichos”

Se analiza a partir de los dichos de un sujeto y es el que está en análisis: Si dice la paciente que el amante solo existe para ella porque el marido no sabe, no existe para él.

Lo importante no es lo que ella sabe o no. Lo que importa es que el otro, en cambio, no sabe. Porque lo que el otro no sabe, no existe” . "El otro no es el Dios que examina su mente y su corazón, que lo ve todo, lo sabe todo. Es un otro perforado, con un hueco, un punto ciego. Y es ahí precisamente donde habita el deseo". Condición fundamental para el comienzo del inconsciente!! 

Psicosis: Fenómeno elemental: Adivinación del pensamiento: el otro sabe lo que yo pienso.

La condición para que haya inconsciente es que el otro no sepa è algo le falta al Otro.

Hable Ud. de cualquier cosa y la hará existir” Las cosas exigen un análisis a partir de que se habla de ello. “Entonces, callar algo es hacerlo desaparecer”…”El sujeto es sincero cuando miente”…

Diferenciar: No es lo mismo una adicción en la que hay un mundo distinto del cotidiano que una adicción que forma parte de un solo mundo=No hay dos mundos, no hay división, el otro sabe todo. Cambian las condiciones, cambia la adicción.

Condición para que se realice el engaño es que el otro no sepa.

Fetichismo: No es lo mismo el fetichismo en el cual el otro no sabe, no está fuera de la ley: brillo en la nariz,  que el fetichismo que concierne a la policía: los cortadores de trenzas.

Adicciones sexuales: *Ubicar si hay o no dos mundos.

                                   *Si está fuera o dentro de la ley, si sanciona o no sanciona esa adicción sexual.

La adicción al sexo NO está incluida en el DSM. Esta dentro de los síndromes y dentro de las compulsiones obsesivas.

La llamamos adicción al sexo porque se trata de una práctica de goce.

Practica de goce que cuestiona la función fálica. La función fálica en dos sentidos:

              1-Tiende a reducir la dimensiona de castración inherente a la función fálica: la detumescencia. El adicto al sexo no tolera la detumescencia. La detumescencia implica la posibilidad de la angustia.

              2- La adicción sexual es un modo, torpe, de tratamiento de la angustia, al igual que la droga.

La condición erótica es la forma particular para no ser impotente. Condiciones mediante las cuales un hombre puede elegir a una mujer: “con esta sí”. La condición saca al hombre de la impotencia y esto NO  implica que reconozca a la mujer como tal.

¿Cómo es que alguien puede? Alguien puede con una, no puede con todas o con varias.

En la adicción sexual tiene la particularidad de ser con varias en forma repetitiva, no hay elección. Hay una desregulación.

La particularidad del goce de la adicción: parece ser infinito. No es el goce al infinito que sería el goce otro.

El goce fálico es un goce que está totalmente limitado, tumescencia-detumescencia, regulado, cuantificado.

Particularidades de la droga en relación al falo:

*Cuando se recibe un adicto preguntarse ¿qué uso y que función tiene la adicción (la droga, por ejemplo) dentro de su economía psíquica?

*Precisar el uso particular que tiene la droga o la adicción al sexo. No es lo mismo tener una amante que tener un mundo con una actividad sexual que parece ser desenfrenada y no importan los objetos, no hay una amante, los objetos pueden ser sustituidos, imágenes, pornografía.

*En la adicción hay un rechazo al falo (no forclusión) que abre la posibilidad de una satisfacción y un goce que vuelve sobre el cuerpo propio, rechaza el goce fálico y acerca el goce que se obtiene al cuerpo propio  y al autoerotismo. Retorno de un goce por fuera de la regulación fálica.

*El uso de la droga no respeta ninguna estructura clínica. Se encuentra el uso de la droga en las diferentes estructuras clínicas. Esto hace que la droga sea exitosa porque ningún goce incide sobre el goce de la droga. El goce de la droga se mantiene autónomo y exitoso independiente del goce de la estructura.

El goce de la droga tiene dos funciones:

1– Funcionar como apoyo (para acercarse al otro sexo, por ej) y aliviar la angustia.

La angustia que precede al uso de la droga es incomprensible. No está articulada al inc, no tiene representación.

Lo que angustia a una mujer en el encuentro amoroso es que el encuentro convoca necesariamente al semblante fálico y a la castración.

2– Funcionar como separación. Ej: Si se presentó fenómeno de imponencia.

Secuencia: Impotencia-angustia- uso de la drogaèConduce a un goce pulsional dejando de lado el falo. Goce pulsional se independiza del falo.

Rechazar el goce fálico implica que el falo vaya por un lado y el goce pulsional por otro.

En la clínica de la adicción preguntarse que goce está puesto en juego en esa adicción.

 Uso de la droga implica: *No hay sujeto.

                                       *Rechazo del falo.

                                       *Rechazo del inconsciente.

                                       *Rechazo del fantasma.

La elección de objeto es bifásica, se hace en dos tiempos y en dos momentos distintos en la vida. (Infancia y adolescencia)

Miller: Ley de la vida amorosa, de la elección de objeto: El hallazgo del objeto es propiamente un reencuentro.

En la adicción, el hallazgo del objeto es un hallazgo. No hay reencuentro, no hay un objeto perdido al cual pueda remitirse, no hay dos tiempos, es esa vez, ese goce.

Condiciones para la elección de objeto: Freud da 4 rasgos:

 Del lado del objeto:1- Que sea de otro

                             2-  Que ella sea fácil. Que tenga la particularidad de ser                               deseable por otros

Del lado del sujeto: 3- La sobreestimación

                        4-Tener la voluntad de rescatarla.

La condición no es que la hace suya, es la condición para tener un encuentro sexual. Propiedad: Pillín que roba: roba, por un rato, la mujer a otro. No es para hacerla SU mujer.

La función de la droga tiene como particularidad el tender a borrar las condiciones de elección.

¿En qué consiste para el psicoanálisis la adicción al sexo?

Una actividad supuestamente placentera se transforma en displacentera e insatisfactoria. Encuentros sexuales que pasan de ser placenteros a displacenteros.

Solo puede transformarse en síntoma la adicción sexual en tanto  y en cuanto el sujeto presente 3 características:

1-  Manifieste una dimensión que es condición para el síntoma: que el síntoma se le impone contra toda voluntad.

2-  Manifieste una pregunta respecto de esa compulsión.

3-  Manifieste vergüenza.

El análisis del adicto implica pasar del uso y la función de la droga a la particularidad de su condición, de su condición de elección.

 

Prox: La problemática de la sexualidad en el mundo moderno.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Reseña IV. Seminario EOL. Carlos Dante García.

Martes 6 de Mayo 2014

La clase comienza con una pregunta: ¿Cómo el psicoanálisis puede recibir el abanico de todos los fenómenos adictivos?

Hay tres respuestas inmediatas dice C.D.G.

Los efectos del psicoanálisis no dependen del ambiente (clínica-hospital- consultorio- diván-etc).

Dependen de la relación de quién  sostiene el discurso psicoanalítico, con la experiencia con la cual se ha comprometido.

Depende del analista.  Depende de un lugar alfa. El lugar de las respuestas.

Lugar Alfa: el charloteo  toma la forma de una respuesta. No hay desprecio por el charloteo , si lo hay estamos ante un  prejuicio: el pragmático.  Si el psicoanalista dice cómo se debe hablar en un análisis, estamos ante una exigencia superyoica, un prejuicio pragmático. “Tres modalidades del análisis”, Capítulo VII de Sutilezas Analíticas

Lo importante es saber cúando una conversación se transforma en un análisis.

Miller dice: hay un lugar alfa solo a condición que por la operación del analista, el parloteo se rebele como conteniendo un tesoro. El tesoro es un sentido otro, que valga cómo respuesta.

Esto implica en las adicciones concebir al psicoanálisis como un enganche fugaz con el Icc.

Pasaje de estar enganchado con el tóxico a estar enganchado con el sentido o con la búsqueda de un saber.

Capítulo I “ El eps de un laps” ,de El ultimísimo Lacan.

¿Cómo el analista se sitúa como respuesta al escuchar un lapsus?

En el fenómeno de un lapsus, hay un espacio. Sigmund Freud decía que en toda formación del Icc hay agujeros y sustitutos.

¿Qué se produce subjetivamente cuando hay un lapsus? ¿Cómo al analista lo recibe y que respuesta va a dar?

Todo lapsus abre un espacio.

Todo lapsus implica la aparición de sustitutos y un espacio de sentido, este espacio del lapsus es condición para abordarlo. S.Freud en Psicopatología de la vida cotidiana, habla de educar y conducir al paciente a que preste atención a las formaciones del Icc.

C.D.G da una recomendación clínica para los analistas, intervenir preguntando al paciente: ¿Qué hace Ud. con un lapsus?, ¿qué valor tiene para Ud.? ¿Cúal es el valor de un análisis?

Hablar de lo que me pasa, conocerme y resolver problemas que tengo, son tres modos  posibles de respuestas por parte del paciente, el analista debe intervenir sobre esto  y evaluar la urgencia subjetiva. Sin urgencia subjetiva no hay posibilidad de análisis.

Es necesario prestar atención a cuál es la relación que tiene aquél que habla con lo que dice.

¿Cómo reconocer cuando se pasa del charloteo al análisis?

En la página 15  Miller dice: “….¿Qué es aquella atención prestada al lapsus….? …..Se puede decir que  la atención es lo que condiciona la asociación libre…”

Se asocia en este caso  bajo el mandato del analista. El analista manda cuando empuja a que se preste atención. Por ejemplo interviene diciendo: ¿Qué dijo?

AL analista solo se lo encuentra cuando se presta atención, no antes.

Para poder responder el analista debe ubicar a que le presta atención un adicto.

Hay un primer movimiento: de no prestar atención, a prestar atención. Es el movimiento que va hacia el A.

E. Laurent ubica tres respuestas  posibles en las adicciones: Prohibir, Legalizar y Regulación.

La regulación es la respuesta del psicoanálisis al adicto, es la posibilidad de localizar en lo que el adicto dice, la particular relación que tiene con la satisfacción.

¿Cómo introducir un sentido otro?  Ejemplo: Empecé a drogarme cuando me separé. La intervención posible sería: No todo el que se separa se droga, en su caso ¿cúal es su especificidad?  Ud no comenzó porque se separó, hay algo más. Eso es un modo de prestar atención. Eso es interrogar el modo particular de goce.

El analista en posición de no comprender lo que se dice, en posición de escuchar otro sentido.

La respuesta es tratar todo lo que se dice cómo un lapsus, para que se abra un espacio de sentido.

El adicto con su práctica de goce rechaza el Icc.

El uso del tóxico induce a una ruptura con el goce fálico (el goce de los semantemas, de las palabras). El tóxico rompe la relación entre dos términos. Entre uno, y otro que le daría sentido.

El toxicómano no es un sujeto.  Hay consumo.

El movimiento va del consumo a la repetición.

¿Cómo responder a un adicto?  Situando  la repetición.

 

Reseña III. Seminario EOL. Carlos Dante García.

Martes 29 de Abril 2014
La clase comienza con la recomendación de tres textos:

1º) Mujeres de muchos hombres, se trata de la  experiencia que se denomina poliandria, una mujer pertenece a varios hombres o varios hombres a una sola mujer. Esto es investigado por él autor, viajando a la India.
Ricardo Coler se hace una pregunta, es médico, escritor, periodista, con varios análisis encima, tiene otros libros editados, Ser una diosa, El Reino de las mujeres; ¿Qué le ocurre subjetivamente a una mujer que vive con varios hombres y constituir una familia? Analiza la modificación de los lazos sexuales en la modernidad, interroga.

2º) “La patrona de Pablo Escobar”, Griselda Blanco, del periodista José Guarnizo.  Para leer: ¿que condición subjetiva puede tener una mujer que formo a cierto personaje?   En Lacan, se ve que algunas madres no responden al orden del nombre del padre sino a una orden de hierro, frase inflexible, que no se mueve y no quiere decir nada.

3º) “Prejuzgados ante la Ley”, de Jacques Derrida, particularidad de los sujetos que están fuera de la ley o al borde en la modernidad, se pueden abordar temas sobre los prejuicios y sobre la subjetividad que no se relaciona con las normativas y las leyes.

Hoy la adicción en: Freud, Lacán, Miller, Laurent  y Freda

A la clínica llegan los significantes que el discurso social selecciona para identificar a los sujetos, entre esos está el significante adicto.

El discurso del amo promueve una práctica social que genera síntomas individuales, síntomas individuales generalizados compartidos en determinado momento y lugar. Ej: la práctica del opio generó una adicción generalizada.

Los nuevos síntomas son los modos de presentación de síntomas,  de una época.

El síntoma Freudiano tiene un modo de presentación, es un retorno de lo reprimido, función simbólica prevalente, un síntoma freudiano es un síntoma a ser descifrado para ser curado.

Los llamados nuevos síntomas, no requieren descifrado por Ej: la adicción.  En este sentido se cambia la noción de síntoma.

El síntoma paradigmático de la época es la adicción, puede abarcar cualquier actividad: trabajo, actividad sexual, uso de aparatos tecnológicos, uso de sustancias, hasta el psicoanálisis.

Definir al síntoma individual que forma parte a su vez del campo de la cultura, no significa definirlo como síntoma analítico, es ubicar al síntoma bajo la forma de la lengua que el Otro habla. Ej: tengo anorexia, bulimia, ataque de pánico, se habla el discurso social de la época.

Ej: programa cuestión de peso, el síntoma no en relación al inconsciente, es un síntoma de la época, estos son síntomas contemporáneos.

Lengua hablada por el Otro, soy obeso, no incluyen su subjetividad, no incluye su tipología. El soy obeso, es un significante amo, no incluye el significante particular de ese sujeto.

El analista debe estar formado en los síntomas contemporáneos. Uno de los prejuicios del analista es tomar a un síntoma como analítico donde no lo es.

Síntoma como práctica de goce, de satisfacción y no un síntoma a ser descifrado.

Función de la máscara que llevamos como analistas en la época. No a la identificación de la máscara, que se incruste. Si no toma distancia de la máscara no va hacer preguntas o intervenciones por Ej: ¿porque me habla de su adicción o de la droga? No colocarse en la posición de estar identificado al síntoma adicción.

Freud y la adicción

Tiene una formulación precisa de la adicción, tomada por los postfreudianos y por Lacan, la considera como un sustituto de la masturbación, implica un modo de satisfacción que esta cercano al cuerpo y que no incluye la relación al otro semejante.

En Freud no se encuentra esa especificidad de la satisfacción, que Lacan luego llamará del goce uno.

Carl Abraham, se anticipa a Lacan en la función que tiene la droga cuando dice que el objeto droga es un artefacto. La función que tiene la droga es la desgenitalización, el objeto droga fija, modo de satisfacción donde el genital no se pone en juego. Valor y estatuto de la droga, modo de satisfacción que no incluye lo genital.

La droga como objeto se inserta en el lugar, elaboración de Ferenczi,  donde estaría la pareja como objeto.

En ambos casos la droga puede ubicarse como objeto y que sustituye a una pareja antes de lo genital.

Miller en una entrevista titulada “Las profecías de Lacan” dice que Lacan había deducido que la sexualidad iba a pasar del uno, iba a ser la función del uno solo, cada uno a lo suyo y con su modo de gozar, autoerotismo, se lo llamó hasta Lacan, se pensaba que los sexos estaban hechos los unos para el otro. Miller dice eso, es un prejuicio. Básicamente en el inconsciente,  el goce no es complementario con nadie.

En la clase del VEL, psicoanálisis estudios sobre la violencia, titulada Posesión y celos, problemas centrales de aquello que genera violencia. Se formuló que una mujer ofrece su cuerpo en la relación con un hombre para que éste goce de sus significantes en el inconsciente. El goce no es el goce con el cuerpo, sino con los significantes.

¿Es lo mismo del lado de la mujer?

Miller dice que el modelo general para la vida cotidiana del siglo XXI es la adicción, cada vez más hay objetos que se ofrecen para que un sujeto goce de sus significantes en el inconsciente.

Problema de la extensión del narcotráfico y de la droga. Las sociedades de masa ya no se organizan según el ideal, sino por comunidades de goce, de adicción, no de ideales. ¿Cuál es la respuesta que puede dar el psicoanálisis? Se propone dos:

–    Volver a restituir al padre, bajo la forma de la prohibición, eso es reaccionario.

–    Se instale el relativismo, tratar de regular la droga como medicación.

El problema es que los analistas no entendemos a la toxicomanía como síntoma analítico ¿Como podemos responder a la toxicomanía y a la adicción? Solo es posible mediante el lugar alfa, así lo llame Miller, no es el lugar de la escucha, sino el lugar de la respuesta. Lugar donde el charloteo toma la forma de una pregunta y esta la forma de una respuesta.

Charloteo quiere decir, no hablar de la droga, sino de cualquier cosa. Lo importante es saber cuando una charla se transforma en psicoanálisis. Hay que localizar en forma precisa esa transformación. Cuando el parloteo se revele conteniendo el tesoro de un sentido que va a dar respuesta, que aparezca una punta del inconsciente. El parloteo se tiene que transformar en un enigma, tesoro de un sentido a descifrar.

El adicto no se hace ninguna preguntar, puede contar la historia.

En la Psicosis Ordinaria, el concepto de enganche, es un término que designa el fugaz enganche con el inconsciente, es decir, pasar del enganche con el tóxico al enganche con el sentido. La droga permite una repetición sin necesidad del A, ni del inconsciente. De la satisfacción del tóxico a la satisfacción del sentido.

¿Que genera en este mundo moderno el empuje a la adicción?

En una entrevista realizada a Eric Laurent en Página 12, dirá que la prohibición del alcohol en los EE. UU en el siglo pasado, con su política, multiplico los mercados negros y los de consumo, lo mismo pasó con la droga, lo que multiplica son dos término que oscila entre la prohibición y la permisividad, ahí donde se permite el consumo, se globaliza más, aparecen nuevas sustancias todo el tiempo. El permitir no es un principio de solución. Cuando se va para el lado de la prohibición se vigila más.

Pero liberar el control implica un sueño, soñar que se va a terminar la producción de sustancias. No se trata de liberación ni prohibición, sino de adaptación, de cómo puede ser regulada cada sustancia para reducir el daño, a nivel de los sujetos, del estado y de la gestión policial, hace falta un cálculo político, inventando instrumentos de orientación. ¿Esto que significa? Orientarse en el uso de la sustancia para que no llegue al empuje de la desregulación.

¿En que medida una droga permite un lazo social? La adaptación es  ubicar la particularidad del uso de ese sujeto en relación  a la droga, no vale para todos, ubicar la relación particular que se tenga con ese goce. El psicoanálisis no respeta las normas de la civilización, no produce buenas noticias. No es afín a las normas, según el discurso en que se ubiquen. El toxicómano y el adicto son  personajes de la época.

¿Que particularidad tiene el uso de la droga respecto del uso de la palabra? Pretende destituir  el estatuto del  significante y del inconsciente, rechazo del inconsciente.

Eric Laurent,  en Tres observaciones sobre la toxicomanía, advierte que nada en la toxicomanía nos induce a otra cosa que a un modo de ruptura con el goce fálico, no se trata de una formación de compromiso, es una formación de ruptura, del fantasma.

Un toxicómano no es una sujeto, es un yo, es un personaje. Un toxicómano se define por el uso que hace de la droga, es una práctica de satisfacción. Necesariamente deber ser incluida en el charloteo esa práctica. Es una práctica, no hay sujeto toxicómano. El sujeto está representado entre dos significantes: S1—-S—S2

Decir que no es un sujeto es que no está dentro de las leyes del significante, ni del deseo, ni del inconsciente y lo que prevalece es el goce.

La nueva forma de síntomas, está definida por su práctica, no por la participación de su inconsciente. La adicción como modelo del síntoma contemporáneo.

Recomendación del texto Ser y no ser nadie, por Carlos Dante García, en la Revista Quid Nº 51.