¿A quien mata el asesino?

¿A quién mata el asesino? ¿Sobre qué bases se distribuyen la culpabilidad, la responsabilidad y la inocencia? ¿Cómo pensar el pasaje al acto en su relación con las estructuras clínicas? Más allá de la fascinación mediática que generan los crímenes en un mundo donde el dar a ver convoca al espectador, este libro busca aprehender a través del psicoanálisis la estructura subjetiva de los criminales y su inscripción en vidas singulares. Publicado originalmente en 2008, esta nueva edición de ¿A quién mata el asesino? agrega tres anexos, resultado de las investigaciones iniciadas a partir de la primera publicación del libro.

Reseña X.Seminario EOL. Carlos Dante García

 

En esta clase Carlos Dante García  transmite un trabajo que ha llevado a cabo este pasado fin de semana en Mendoza, dos conferencias:

  1. El desmontaje de la pulsión y
  2. Del amor a la libido

Ambos títulos corresponden a dos clases del seminario de los cuatro conceptos de Lacan, la clase 14 y la 15 respectivamente.

Carlos destaca un hecho llamativo, un lapsus realizado a través de  la gente que lo convocó en el IOM del instituto Oscar Masotta. Se trató de una omisión de la clase 15 dando por supuestas las clases 14 y 16.

 

En la clase 15 Lacan trabaja y desarrolla el mito de la laminilla. ¿Qué quiere decir del amor a la libido?

Sugiere tomar dos referencias que están en la página de Lectura Lacaniana en: Mitos sexuales modernos, ahí está el mito de la laminilla que se opone al mito de Aristófanes que se desarrolla en el Banquete, en éste el sujeto busca su complemento, mito que triunfó en occidente y que  Lacan opone al mito de la laminilla.

¿De qué trata Lacan en esas clases? A pesar de parecer metapsicológicas para Carlos Dante son dos clases total y absolutamente clínicas.

 

Dos extremos en la experiencia analítica:

-El síntoma, el paciente y

-El analista que interpreta

 

¿Y en el medio qué tenemos dice Lacan? Tenemos las pulsiones parciales.

 

-1er referencia clínica fuerte:

Ambas clases tratan cómo debe orientarse el analista, orientándose por las pulsiones del paciente puestas en juego.

 

-2da. Referencia clínica fuerte:

La dimensión pulsional (laminilla) comienza cuando se constituye el Otro (con mayúscula ). Nunca hay una relación con el Otro si no es en el análisis, el Otro quiere decir: lo que no reconozco de mí mismo, por eso se llama Otro con mayúscula, “no soy yo”, es del Otro.

Por ello resulta  muy importante las particularidades que toman la histeria y la neurosis obsesiva en nuestra civilización.

 

El cuerpo en nuestro tiempo:

Nuestro tiempo está muy marcado por los productos del mercado y de la ciencia por lo tanto el sujeto histérico se va a relacionar con esos productos con su cuerpo.

Un cuerpo: se caracteriza por las posibilidades que nos da para hacer cosas con él y para hacer algo con él.

Un cuerpo: se presta (trabajo) se vende (prostitución) se ofrece (una mujer) o se niega (histeria).

Mantenimiento del cuerpo: en el discurso capitalista y el mundo actual al cuerpo se lo mantiene, es una capitalización del cuerpo como una máquina y ahí viene la histeria.

Diferentes aspectos del mantenimiento: chequeos, régimen, gimnasia,  estética (se hacen cosas con el cuerpo).

Tiempo atrás: en la época de María Antonieta el perfume no se usaba como complemento luego del aseo, sino que valía para taponar los hedores, así mismo los amplios vestidos de las mujeres portaban trozos de carne para los insectos.

Todo discurso rechaza las diferencias, no hay igualdad y esto tiene un efecto en la histérica que es un cambio en el modo en que se obtiene el goce fálico.

El goce fálico: está al servicio de un capital, de algo que se obtiene, esto genera una sintomatología de la histeria en la que se incrementa la angustia, la inhibición y el sentimiento de falta.

 

Histeria y femineidad: se oponen de un modo radical.

 

La histérica no busca su goce de mujer, aunque se ocupe de los arreglos de la imagen. No busca un hombre para gozar con él, busca un sabio del sexo para que sepa decir cuál es la particularidad del goce de una mujer más allá del hombre. Ella lo cuestiona para que él le diga cómo goza una mujer más allá del órgano.

La primera huelguista es la histérica: – se sustrae del encuentro sexual

                                                          -se sustrae de trabajar (por efectos del trabajo en el cuerpo)

 

Lazo social: el sujeto histérico se funda en el lazo social. La falta de saber es realizada siempre bajo la forma de preguntarle al Otro.

En * “Los preguntones”: ironía acerca de los sujetos que se hacen preguntas para no preguntarse nada.

 

Plantea la pregunta histérica organizada alrededor de todo lo que dice, es de falsa humildad, el  sujeto histérico es amo pues pone con su pregunta al Otro a trabajar. En el movimiento de la pregunta histérica está la satisfacción de la insatisfacción. La pregunta es la particular forma que ha tomado el discurso histérico en la actualidad.

 

El psicoanálisis no promueve la pregunta, el psicoanálisis promueve la respuesta.

 

**“Introducción a la clínica lacaniana”, de Miller pág. 66: “No estoy satisfecho de mi propia insatisfacción”. Es muy interesante cómo el sujeto histérico maniobra con la falta y al formular la pregunta dirigiéndola a otro queda ubicada rápidamente del lado del Otro. Hay siempre insatisfacción sea o no contestada la pregunta.

 

 

Dos niveles de la pregunta:

  1. aparentemente la falta está del lado del sujeto.
  2. la falta está del lado del Otro.

 

Ser un preguntón es el modo de un sujeto en su neurosis y ser un preguntón es un modo del sujeto en el análisis pero orientado a encontrar una respuesta.

 

Demanda: hay que diferenciar el sujeto histérico que demanda que el otro hable de la demanda de amor de una mujer.

La demanda del sujeto histérico tiene una orientación muy precisa: demanda para obtener el ser, demanda una identificación, que le sea dicho lo que es.

Una mujer no demanda la obtención del ser, puede ser sólo una palabra de amor, de un interés.

 

Problema del sujeto obsesivo con la imagen: no plantea ninguna pregunta y si la plantea es para hacerse una pregunta a sí mismo, no está dirigida al Otro.

El sujeto obsesivo no espera respuesta más que de sí mismo. Toda formulación que el otro le haga le va a molestar, por ej. “déjeme terminar”, “¿por qué me interrumpe?”.

El sujeto obsesivo desarrolla como imagen lo que ve de sí mismo. Tiene un modo de hablar: “es lo que yo veo”, “lo que yo pienso”. No puede ser algo diferente de lo que yo veo y si lo es aparece la dimensión del Otro.

La manera de deglutir, triturar, metabolizar la interpretación es: “a partir de lo que usted dijo yo me doy cuenta” quedando incluída en la dimensión de lo que ve.

Él traduce la pregunta que abriría la dimensión inconsciente como la imagen que debería mantener. Transforma todo lo que es cuestión de deseo en demanda, pues la demanda sostiene la imagen del obsesivo.

No tolera la interpretación y pretende que en su imagen el otro sea espectador de sus tormentos, de sus preguntas y respuestas. En el despliegue de sus preguntas se despliega su narcisimo.

 

La pregunta sostiene una imagen:

-Histeria: imagen de la humildad de la falta, siempre es mejor preguntar. Pregunta intrasubjetiva. Basada en el deseo.”¿Quién es?”

-Obsesivo: es la imagen que ya tiene de sí mismo. Pregunta intersubjetiva. Basada en la demanda.”¿Qué quiere decir eso?”

 

Histeria: el sujeto histérico no tolera que el hombre vista su imagen, se pone en juego la dimensión fálica: “no soy un objeto”. La imagen se torna amenazante pues califica siempre la dimensión del ser.

 

Mujer: se pondría la ropa que el hombre le pide porque sabe que la imagen y la vestimenta sólo están en función de causar un  deseo en ese hombre que lleva a orientar el goce de ambos. No hay conflicto entonces porque no le da el ser.

 

Obsesivo: hay una dirección de sus preguntas hacia tres puntos:

1-La inmovilidad, no realizar la acción.

2- La procastinación. Pospone.

3-Al trabajo. Trabaja, ej. “dejá que averiguo yo”.

 

El obsesivo y el amor: conflicto esencial con el amor porque el amor implica presentar una falta, por lo tanto el amor está más del lado del sí mismo.

 

El silencio: es la forma inadvertida de la pregunta.

 

El silencio de la intriga: la histérica.

El silencio del obsesivo: no hablar.

 

 

Demanda fundamental en el análisis del sujeto histérico: que el analista hable.

 

Demanda fundamental en el obsesivo: que el analista no hable.

 

 

 

Textos recomendados por Carlos Dante García:

 

*Los preguntones (1984)

Conferencia de clausura de las II Jornadas del Campo Freudiano en España, Jacques A. Miller, Vigo, 26 de febrero de 1984. Inédita.

 

**”Introducción a la clínica lacanianana”, Jacques A. Miller.

 

 

 

 

 

 

Reseña IX. Seminario EOL. Carlos Dante García.

“La histeria: síntomas de antaño- síntomas nuevos: lo clásico”.

Martes 10 de junio de 2014

¿Cómo se presenta la histérica hoy? Con un rasgo que Lacan ya presentó en el Seminario del Sinthome. La histérica actual se presenta sin la identificación al padre y van más allá del padre.
No significa que las histéricas que no se identifican al padre no hayan tenido padre.
Casos de Freud:
Lucy, depresión, fatiga
Catalina, dificultades para respirar
Elizabeth, dolores en las piernas y dificultades para caminar
Freud describe que el sujeto histérico metaforiza en el cuerpo lo que ocurrió sin poder decirlo, el síntoma histérico habla, es una satisfacción sustitutiva.
Lo que no varía es la variedad de fenómenos que corresponden en común con el rechazo del goce en el cuerpo a cuerpo
El asco y la repugnancia es lo que caracteriza al goce histérico.
El goce específico de la histérica es el goce que ella extrae de la privación, goce que extrae de la insatisfacción.
El sujeto histérico muestra la molestia y el asco de sentirse deseada y denuncian  que ese deseo se centre y se localice en el cuerpo. Lo que ella sustrae es su cuerpo.  La privación de la histérica implica al Otro, no es autista, y su inconsciente armará cualquier estrategia. Privación e implicación en el sufrimiento del Otro.
En la actualidad el discurso que predomina es un discurso de las cirugías, cortes, modificaciones en el cuerpo, prótesis, como causa de deseo. Sustracción, el no tener ganas, la caída del deseo.
La histérica es rebelde, se opone al discurso del amo.
Ej: ¿siempre hay que tener relaciones cuando vos querés?
Modificación de la posición de goce de la privación
Tendencia a generalizar
1)    Si goza de la privación goza, señala permanentemente una falta.
2)    La histérica tiene la filosofía de las mujeres, generaliza, habla de todas las mujeres en la misma palabra que enuncia, habla de las mujeres y queda excluida.
3)    La histérica cumple una función social de manifestarse en rebeldía con la época
4)    Se opone hacerse cargo del significante
5)    La identificación al padre está hecha de participación, ella extrae un síntoma, participa del goce fálico.
Ej: Dora, extrae en su síntoma la afonía, el goce del padre, felatio y cunnilingus, como se imagina el goce.
El cuerpo de la histeria se sostiene del amor y de la identificación al padre. Suponía que el padre gozaba oralmente, goce imaginado del padre.
El síntoma histérico, metafórico, no sabe que quiere decir su síntoma, su cuerpo, no sabe decir.
Seminario XXIII, Lacan la denomina histeria rígida, no es la histeria identificada al goce y a la identificación al padre, es lo que no está identificado al goce del padre.
Histeria que se localiza en el cuerpo como rasgo de escritura, letra que se repite, goce invariable, es un síntoma material, síntoma separado del destino.
En la actualidad, las histéricas no se preguntan por el sentido.
Vómitos conversivos, distinto de los vómitos modernos.
Antes el goce se localizaba mediante el falo.
Estrategia del inconsciente, no es consciente. ¿Como intervenir ante este tipo de síntomas?
¿Qué función cumple esos vómitos, cirugías y cortes?  Estos síntomas pueden estar en relación a la angustia.
Lacan dirá, hay que seguir el discurso de la histeria.
¿Adonde va con las cirugías, los vómitos, los cortes que se provoca?
Hay que seguir el balbuceo.
En el encuentro sexual participa el inconsciente de los partenaires.
¿Cómo participa el cuerpo de una mujer, respecto del cuerpo del hombre
El cuerpo de una mujer está ofrecido ahí para la obtención de una satisfacción, para que el cuerpo del hombre goce de su inconsciente.
La mujer introduce la dimensión fálica y otro goce.
Goce fálico localizado, goce por fuera del cuerpo, está puesto en juego todo el cuerpo en la mujer.
El sujeto histérico se sustrae a esto, prefiere el goce fálico. Sustracción por espacios de tiempo.
¿Cual es el camino del análisis? ¿Que uso hacen de su cuerpo?
Localización de un goce que nunca te hace olvidar lo que has hecho con tu cuerpo.
El sentido no es a descifrar, sino es el uso que se hace de eso. Abrir la vía del uso del cuerpo.
Hay dos inconscientes: interpretación, sentido, el síntoma necesita que se lo descifre y el real es un inconsciente que está por fuera del sentido.

•    Singularidad de ese goce
•    Uso de ese goce
•    Preguntarse por ese goce
Tener un sentido para luego ir en contra de ese sentido.
Cuando el sujeto histérico tiene síntoma también tiene acting out, este no excluye al síntoma…
¿Qué parte te toca de esas escenas en las cuales participas?
La histérica se ubica en relación a la época.

 

Reseña VIII. Seminario EOL. Carlos Dante García.

 

"La problemática histérica-Las nuevas formas de histeria"

Martes 03 de Junio de 2014

 

 

La clase comienza con dos referencias necesarias para poder situarnos en el problema de la nueva forma de histeria: Lacan y lo que actualmente los analistas  elaboran y lo que  recogemos como testimonio de esas elaboraciones.

Referencia bibliográfica 1*  Seminario 24, no establecido: L'insu que sait de l'une-bévue S’aile á mourre”.

 

Su título está en resonancia con psicopatología de la vida cotidiana pero como contrapunto. En Freud en la equivocación hay  un sentido y un saber del Icc, en este seminario desarrolla que hay un fracaso del Icc, va en la línea del Icc real. Admite cuatro traducciones posibles:

 

a Lo no sabido (la ignorancia) que sabe de la una-equivocación

b- Lo no sabido que sabe del Icc

c-El fracaso de la una-equivocación

d-El fracaso del Icc.

En la clase del 26 de Febrero de 1.977, titulada “Palabras sobre la histeria”, Lacan deja caer  unas palabras sobre la histérica desde su última enseñanza y se hace una pregunta:

¿…A dónde se han ido las histéricas de antaño, esas maravillosas mujeres, las Anna O., las Emmy von N…? Ellas jugaban no solamente un cierto rol, un rol social cierto, pero cuando Freud se puso a escucharlas, fueron ellas quienes permitieron el nacimiento del psicoanálisis. Es por haber las escuchado que Freud inauguró un modo enteramente nuevo de la relación humana. ¿Qué es lo que reemplaza a esos síntomas histéricos de otros tiempos? ¿No se ha desplazado la histeria en el campo social? ¿No la habrá reemplazado la chifladura psicoanalítica?

Cuatro cuestiones a situar:

1° Pregunta: ¿A dónde se han ido esas histéricas de antaño?

– No dice que no hay más

-Menciona dos solamente, una que no fue tratada por Freud y otra tratada con Breuer, son dos que estuvieron un poquito antes del nacimiento del psicoanálisis. Referencia bibliográfica 2*. Para Lacan la histérica cumple un rol social, la palabra de la histérica es de rebelión. Contribuye a la humanidad resistiendo con su palabra.

Es por haberlas escuchado  Freud, eso implica que lo que no se produce en el discurso analítico es porque el analista no lo escucha.

-La escucha implica un modo enteramente nuevo de la relación humana: el psicoanálisis

2° Pregunta- ¿Qué es lo que reemplaza a estos síntomas histéricos de otros tiempos? Eso implica que los síntomas cambian con los tiempos.

 El discurso Amo moderno intenta hacer desparecer a la histérica, en todas y cada una de las clasificaciones. Pero los síntomas no desaparecen.

¿No se ha desplazado la histérica en el campo social?

¿No la habrá reemplazado la chifladura psicoanalítica?  ¿Qué es la chifladura psicoanalítica?” Freud- dice Lacan- quedó afectado por lo que las histéricas le contaban, eso ahora nos parece cierto”. Lo que Freud elaboró fue por efecto de las palabras de las histéricas. El analista queda afectado por la histérica, por sus palabras.

Lacan: “El Icc se origina del hecho de que la histérica no sabe lo que dice, cuando dice perfectamente algo por las palabras que le faltan”. Bibliografía 3*

 “…Lo real es una idea límite de lo que no tiene sentido. El sentido es aquello por lo que operamos en nuestra práctica psicoanalítica, la interpretación. Lo Real es el punto de fuga del sentido…”.

No hay intervenciones que estén por fuera del sentido.  El sentido es la interpretación. Se filtra un prejuicio: Que podría haber intervenciones por fuera del sentido, y no las hay.

“…Nuestra práctica es una estafa, al menos considerada a partir del momento en que partimos de ese punto de fuga……aprovecharnos haciendo parpadear a la gente, deslumbrarla con palabras que son para el asombro,…..esas palabras más o menos hinchadas — de donde nos viene todo el mal…..”

De las palabras nos viene el mal.

“….un síntoma histérico sale de peligro a partir del momento en que la persona, que verdaderamente no sabe lo que dice, comienza a blablablear… “

El blablablear es al asociar libremente, afirma CDG.

Es el principio mismo de la regla funtamental.

Lacan cuando habla de síntoma histérico, dice la persona, algo de persona hay en el blablablear.

La asociación libre está en consonancia con no definirse por el ser. El psicoanálisis puede captar que alguien no sabe verdaderamente lo que dice. A veces el paciente dice:  No sé de qué estoy hablando”, “¿Qué estoy diciendo?”

La histeria ha ido a parar en la actualidad bajo un intento de muerte, se la quiere eliminar.

No existe más en el nominalismo clasificatorio. Hay una política de hacerla desaparecer, por su palabra de rebelión es rechazada.

¿Cómo aparece entonces la histeria en la actualidad?

-En las formas de epidemias, que es su forma de funcionamiento.

-Las manifestaciones comunes en el cuerpo de cierto tipo de síntomas, fibromialgias, dolores, cansancio, anestesias.

-En la cara y en la piel, como trastornos, manchas rojas, pruritos, alergias.

-Siempre la acompañó la preocupación política, pues la palabra de rebeldía está en los síntomas mismos.

-Está en la locura consumista por el adelgazamiento, hace fallar las dietas cuando es un deseo que proviene del consumismo.

– Cuestiona la promesa de felicidad dada por el falo moderno. Ejemplo: Le deja el objeto a Otra. ¿Qué denuncia de esa forma?  Demuestra que la cuestión del falo no es lo esencial en los lazos humanos.

-¿Qué enseña la histérica desde Freud hasta la actualidad? Que todo discurso se sostiene por relación al goce. Eso enseña y enseño al psicoanálisis

La histérica está ordenada por un discurso específico respecto del goce. El goce de la falta. Goza de privarse.

Diferenciar que quiere la histérica de lo que desea.

Quiere un Amo sobre el cual reinar, busca un padre ideal. Quiere un Amo para rebelar su impotencia.

Desea un deseo insatisfecho.

Lacan dice que Freud se equivoca respecto de las histéricas, porque las escucha hasta determinado punto. Lacan las llama “esas boquitas de oro”, que son dejadas de ser  escuchadas  cuando Freud construye el mito del Edipo (va al lugar de acallarlas).

Esas primeras histéricas a las que Lacan hace alusión, están más allá del Edipo.

 

 

Referencia bibliográfica:

1*- Seminario 24 de Lacan

2*- Señorita Anna O. y Señora Emmy von N. Sigmund Freud. Obras completas. Historiales clínicos. E.A Tomo II.

3* “Cómo se inventan nuevos conceptos en psicoanalísis” Jacques-Alain Miller. Conferencia de clausura a las Jornadas del Campo freudiano en Andalucía.

 

¿Qué es el autismo?

El presente libro nos invita a aventurarnos en los desfiladeros de un trabajo conjunto acerca de un tema ríspido y muy polemizado en la actualidad como lo es el autismo, en donde la elaboración, el desarrollo y las puntaciones contribuyen a delimitar precisiones conceptuales y diagnósticas en relación a otros diagnósticos en la infancia. Es trazada una distinción entre los niños situados del lado de las psicosis y los niños situados del lado del autismo, avanzando en las reflexiones que Eric Laurent hiciera en su libro “La Batalla del autismo”, en donde Eric puntualiza en el autismo un retorno del goce sobre un borde del cuerpo, un neo-borde como aquel lugar de lo que hay cuando no están los límites del cuerpo. Se traza una clara distinción entre el autismo del concepto de “goce autista” y, los autores, trabajan desde la orientación lacaniana la examinación del cuadro clínico de autismo y su tratamiento posible según dicen los autores. Se toma como apoyo los distintos momentos de la enseñanza de Lacan para así aprehender del autismo dando cuenta de su falta de comunicación, sus esteriotipias y su encapsulamiento, momentos que son escansiones que se complementan entre sí. Desde los años 50 el eje es “no hay llamado”, la ausencia del mismo impide el advenimiento de la palabra. En los años 60 se ubica el binomio alienación-separación y Jacques Alain Miller propone que el autista elige el ser vacío del sujeto, como lo indica Eric Laurent hay una “forclusión del agujero” y un retorno del goce sobre el borde, permitiendo explicar lo verboso del autismo, su encapsulamiento y su ruptura del lazo social. Finalmente, la última enseñanza de Lacan nos permite situar cómo el traumatismo del lenguaje afecta al niño autista dejándolo sin cuerpo, sin imagen, y con un funcionamiento del uso de lalengua que le es propio. Según los autores, se trata para ellos del resultado del trabajo efectuado en el Seminario del Departamento de autismo y psicosis en la infancia del Centro de Investigaciones del Instituto Clínico de Buenos Aires desde el 2008 al 2012, enfocados exclusivamente sobre la infancia sin desconocer el funcionamiento del autismo en las distintas edades de la vida. Un recorrido en donde el psicoanálisis orienta la escucha sobre lo singular de cada niño, sin reducirlo a un diagnóstico y elevando por sobre todo aquello que es de cada uno, lo propio, volviéndose así un instrumento que se aleja de un saber fijo que desdibuje al sujeto autista, ya que los autores plantean que lo incurable de la estructura no significa que el sujeto incluído en ella no tenga una salida subjetiva a partir de una invención personal. La pregunta por la causa no es psicoanalítica como tampoco la orientación que apunta hacia la culpa de los padres, la posición es la de contribuir a que el niño encuentre su invención singular sin evaluar los resultados de acuerdo a criterios preestablecidos. Ante la expansión del diagnóstico de autismo, los autores se proponen delimitar este concepto a las características puntuadas por Eric Laurent que son el acontecimiento del cuerpo que produce el encapsulamiento, el borde y el retorno de goce sobre el borde, sin cuerpo, sin imagen y sin delirio, eventualmente un objeto autista, trastornos espaciales, y todo ello producido por un mecanismo que lo funda: la “forclusión del agujero”. Como referencia valiosa, es citado el caso Dick en donde Lacan nos permite aprender como el llamado es anterior a la constitución del lenguaje y del Otro y el autismo en este caso nos enseña cómo la instancia del lenguaje puede estar constituída y no ponerse en funcionamiento, de modo tal que lo simbólico y lo imaginario no están anudados. Aquí es donde se desprende que el lenguaje y la palabra no son lo mismo, este niño es dueño del lenguaje pero no habla, pues se puede estar en el lenguaje pero sin disponer del llamado, y no disponer del llamado nos plantea un lenguaje sin Otro. Intervalo éste especial por el que los autores plantean orientar las intervenciones dirigidas a situar al niño autista en la dimensión del llamado, al nacimiento del Otro y con él al nacimiento del sujeto. Es de destacar el consentimiento del sujeto a estas intervenciones, en donde sólo por consentir el sujeto da lugar a la inscripción de la división significante. La elección del ser el vacío del sujeto nos introduce en la constitución de un sujeto del lado del vacío y no del lenguaje, el sujeto adviene a ese lugar que antes fue el ser viviente una vez producida la operación de la alienación, pero el rechazo de la alienación, es decir, el no consentimiento del sujeto a ella implica que el sujeto no queda dividido por la cadena significante y aquí la inscripción queda congelada, el sujeto se petrifica en relación al S1 y no entra en la serie de los significados del Otro, es el S1 sin referencia a la cadena significante. Ejemplo de ello es el mutismo, o la repetición de un S1 que no hace serie con los demás. Por otro lado, se establece la diferencia entre falta, agujero y borde, en donde existen dos formas de extracción del objeto: el agujero y la falta y esta última se distingue de la pérdida. Se plantea un agujero real delimitado por un borde simbólico y ese borde está entre lo real y lo simbólico, borde topológico necesario para que la pulsión haga su recorrido y para que se constituya el cuerpo como la superficie que rodea al borde. El objeto a como consistencia lógica es un agujero desde la perspectiva simbólica, pero una segunda operación logra hacer entrar a ese agujero en la simbolización al inscribirlo como una falta: es el momento donde lo inasimilable se localiza en el Otro como lo que le falta al sujeto, como lo que perdió, y por lo tanto es deseable. A partir de ahí, el objeto a pasa a ser no ya un agujero sino una sustancia episódica que se ubica como objeto perdido. A partir de ahí, ese objeto se busca en el campo del Otro, y sólo desde allí se puede hablar de falta. El concepto que permite el pasaje del registro del agujero al de la falta es la castración, pues permite simbolizar lo que fue agujero y en la medida en que el sujeto percibe la falta en el Otro ese agujero real se produce por un elemento negativizado que Lacan escribe menos phi, falta que produce la causa del deseo. Es el paso del objeto a designado como agujero, consistencia lógica, al objeto a designado como sustancia corporal. Del agujero a la falta. En el autismo no hay producción del agujero y por eso la dificultad de producir un agujero y su borde, es una forma de no extracción del objeto a, o “forclusión del agujero”. Luego Silvia y Patricio nos introducen en una lectura acerca de las contingencias de la psicosis, a partir del trabajo de los conceptos de la holofrase y la no extracción del objeto, en donde Lacan nos recuerda que el loco “tiene su causa en el bolsillo”, remitiendo a la no operación de separación en donde el a no está perdido, no falta entonces queda positivizado y retorna en lo real de la alucinación, recordándonos que por ello en la psicosis se trata de forclusión del nombre del padre y de forclusión fálica. Establecen la diferencia con el autismo porque pese a no haber constitución de la falta, hay producción del agujero y su borde y el cuerpo se constituye a partir de ese borde, el cuerpo como una superficie agujereada. Respecto del retorno del goce sobre el borde se plantea la diferenciación que estableciera Jacques A. Miller en la psicosis según el retorno del goce forcluído: en la paranoia hay un retorno de goce sobre el Otro, y en la esquizofrenia un retorno de goce sobre el cuerpo, refieren que Eric Laurent agrega una hipótesis para el autismo: se trata de un retorno de goce sobre el borde, en donde el sujeto debe producirse un borde porque no dispone de un agujero y la construcción de ese borde le permite suplir ese agujero que no se produce por efecto de la forclusión, al cual Eric lo denomina neo-borde, pues es otro tipo de borde que se construye el autista, supliendo el borde simbólico real que no hay. Así, el encapsulamiento y el objeto en el autismo son modos en donde muchas veces el sujeto autista logra construirse un borde topológico. Hacia los capítulos finales del libro, los autores nos traen el “hay Uno, no hay cuerpo”, haciendo un notable pasaje por el estatuto de la letra y lalengua la cual nos trae su finalidad esencial: el goce, no se trata de querer decir ni de comunicar sino de gozar, no hay Otro en lalengua sino goce, el goce no se abre al otro sino que es autista y el goce es siempre autoerótico. Una pregunta entonces nos es planteada ¿de dónde viene el Otro? Y Jacques A. Miller dirá que es el amor el que está en el principio del lazo social e implica una relación con el Otro, por eso hay una tensión entre el goce y el amor, no hay relación sexual porque en realidad se goza siempre del cuerpo propio y el cuerpo del Otro se vuelve así un instrumento para obtener el propio goce. Frente a esta imposibilidad de la relación sexual lo que hay como suplencia son los discursos y el verdadero partenaire entonces del sujeto desde el punto de vista del goce es el objeto a, el cual se constituye a partir de la propia pérdida, de esta extracción de goce del lado del Uno y cada sujeto tiene así un estatuto primordial de goce. En el autismo hay “iteración” de la letra sin cuerpo, no hay inclusión en el discurso, el Otro se vuelve real, no simbólico, repetición del S1 sin lazo social. Iteración significa repetición, en donde se destaca que el dicho o la acción siempre vuelve a realizarse como la primera vez. Se trata del goce de lalengua privada del autista como lengua con un funcionamiento singular sin la posibilidad de hacer uso de las significaciones posibles. Una orientación es propuesta de la mano de la sugerencia de Eric Laurent, esto es, desplazar el borde, dice Eric “después de cierto tiempo, una vez que se atrapa algo de la diversidad de los casos el neoborde se desplaza, se afloja, se extiende constituyendo un espacio que no es del sujeto ni del otro, un espacio en el cual pueden producirse nuevos intercambios articulados con otro menos amenazante; otro con el cual algo puede negociarse en el interior de ese espacio, se puede introducir cierto juego”. Finalmente, el trabajo de investigación expuesto en el último capítulo, alberga un rasgo que es el de una serie en donde los casos son enmarcados por sus diferencias y, paralelamente, se da cuenta de cómo han podido extraerse de la serie determinados conjuntos y las clases. Lejos de una presentación estadística cuantificante y anoréxica de clínica, lo expuesto de cada caso presenta la contorsión que repele la inclusión a la clase y, al mismo tiempo, la inclusión no borra las diferencias de modo que un caso aquí nos trae el hecho de cómo un caso nunca confirma del todo una clasificación. Un recorrido singular en donde se puede apreciar que estos analistas están causados por un deseo que no cesa de escribirse, demostrando así de qué modo el estudio del autismo no es ajeno a la enseñanza de Lacan, caminando por el andamiaje constituído por Eric Laurent, Jacques A. Miller y Jean-Claude Maleval, han logrado articular ese “lazo sutil” que se produce en cada encuentro con cada niño autista. Para ellos se trata de niños uno por uno, considerados como sujetos, y es aquí en donde el deseo del analista introduce posibilidades de encuentros inesperados provocando la posibilidad de reinsertarse en el Otro de un modo original, resquebrajando la tendencia de la época que globaliza, enumera y tipifica.

Reseña VII. Seminario EOL. Carlos Dante García.

                                       Martes 27 de Mayo 2014

 

Tema:Prejuicios de los psicoanalistas y prejuicios de la problemática del goce en el mundo actual.

 

Teoría Queer: Cuestiona al psicoanálisis en su posición falo céntrica. Se basan en la idea que la identidad sexual se hace a partir de un modo de goce, de lo que que llaman prácticas sexuales. No están de acuerdo con ningún movimiento de masa de reivindicación de la sexualidad

Adicción: Es una práctica de goce. Goce de la sustancia.

En la teoría Queer: el nombre de su goce está dado por la  práctica que realizan. Cuestionan toda idea de pertenecer a una clase; a una clasificación.

Coincidencia con Lacan :Al cuestionar que el psicoanálisis centró su teoría sexual en el falo. Lacan cuestiona esto también en el seminario Aun: hombre y mujer se definen según su modo de goce.

La diferencia es que la filosofía Queer se basa en la práctica de goce y NO como gozan en el inconsciente.

Para el psicoanálisis lo importante no es el nombre con que se presenta un sujeto: Soy adicto, Soy homosexual…, lo importante es como se ubican o no  en relación al inconsciente.

 

Prejuicios (En Sutilezas Analíticas; Miller, Pág.: 112-113. Cap.: Tres modalidades del análisis)

La practica analítica consiste en la suspensión de tres juicios:

1-  Juicio Moral: La regla analítica no es medir la culpabilidad ni la dimensión moral de alguien, la regla es confiar en todo lo que se pase a aquel que hable  por la cabeza.  Einfall: Lo que cae, todo lo que cae en la ocurrencia: lo incoherente, lo irracional.

Pag.112: “No hay juicio, ni final ni primero. No hay juicio en absoluto. Y esto es más o menos cierto… Como sea, es lo que implica la lógica del asunto”. La lógica de lo que es la experiencia analítica: La asociación libre.

Diferenciar lo que es la lógica del asunto a como esto se encarna en la realidad.

 

2-  Juicio Pragmático: Juicio de como se debe hacer un análisis.

 

3-  Juicio epistémico: El riesgo del juicio epistémico es preguntar a partir de lo que ya sabemos. Si no se suspende ese juicio no vamos a poder escuchar la particularidad del goce o las particularidades de algunas prácticas sexuales, vamos a tender a incluirlo en una clasificación, una generalización. El ejemplo de suspensión del juicio epistémico es la intervención  de Lacan en la presentación de enfermos del caso Marrana.

 

 A partir de la doctrina de la enseñanza de Lacan, tenemos  3 formas de elecciones respecto de la sexualidad:

1-     Elección de objeto en Freud: Es la elección del sexo de los objetos sexuales de un sujeto. Si dice “soy homosexual”, nos dice el objeto sexual que eligió, no nos dice nada de su posición como sujeto. Es una elección en la apariencia.

2-     Elección bajo la causa del deseo: Lo que causa el deseo, diferente en cada sujeto. Condición fetichista de los hombres: Elegir a una mujer por el brillo que tiene en la nariz, acá seria una elección supuesta heterosexual, pero lo elegido es un brillo, lo que causa el deseo es ese brillo no ella.

3-     La elección de la sexuación: En Lacan la diferencia sexual es según el modo de goce:Fálico/ Mas allá del falo.

Si la condición de goce es fálico= condición macho, sea hombre o mujer. El goce es por el ser hablante, no por las personas.

Del otro lado de lo fálico: Otro goce, goce femenino, pasa por lo fálico pero  no se queda con lo fálico.

 

¿Cómo situar lo que plantea la filosofía, la teoría Queer?  Ellos desarrollan una verdad por el mundo;  la verdad de que el goce no es universal. Lacan también dijo esto en 1972, lo que los psicoanalistas decimos: No hay un goce universal. No hay un modo de gozar único, cada uno tiene su modo de gozar.

 

Prejuicios sobre la responsabilidad: Tocan los 3 prejuicios anteriores.

El psicoanálisis extiende la responsabilidad de un sujeto al inconsciente. La responsabilidad NO es yoica, en el psicoanálisis la responsabilidad es como alguien subjetiva, responde a lo que le viene de su inconsciente. Referencia: Freud: “Responsabilidad moral por el contenido de los sueños”

Miller en la presentación del libro de Carlos Dante García: “A quien mata el asesino” intervino con el título: “Nada es más humano que el crimen”

Forma parte de lo humano lo que yo no reconozco que soy, con lo que yo no me identifico y a parece en los sueños. Es lo que me hace humano.

Otro prejuicio: ¿Cómo nos ubicamos como analistas respecto de la responsabilidad, qué entendemos por responsabilidad? ¿Cómo operamos en la práctica con eso?: Operamos extendiendo la responsabilidad a lo que retorna del inconsciente bajo la forma de lo reprimido.

Responsabilidad: Como me relaciono con lo que no reconozco, no admito como mío. Como se relaciona con lo imprevisto, con lo que no estaba calculado, con la falta.

La práctica del psicoanálisis se organiza alrededor de una regularidad pero para privilegiar la incoherencia. Localiza la responsabilidad en la incoherencia: “no es mi madre”.

Formas de la incoherencia: Yo no fui, no me di cuenta, yo no lo sé, no tengo nada que ver.  Ahí está la responsabilidad, en cómo alguien se relaciona con eso.  La incoherencia mayor es el síntoma.

No basta con que alguien reconozca algo, la culpa es la forma neurótica de asumir la responsabilidad pero esa no es la responsabilidad. Hay que recortar la responsabilidad yoica de la responsabilidad del sujeto.

Ejemplo de responsabilidad en el análisis del sujeto: Paciente llega tarde, pide disculpas, cuando entra al consultorio dice “me quedé pensando en que es esto, de que me quedo dormida, me pasa en muchos lados…con dormida me acorde…” Toma eso y se pone a trabajar analíticamente. Pasa a hacer algo con eso, ¿qué?

En Sutilezas analíticas, “Tres modalidades del análisis”: La responsabilidad es pasar lo amorfo a que tenga una forma. Darle forma con las palabras a algo que en su vida se presentaba como amorfo. ¿Qué es lo amorfo? Es algo que no tiene una construcción significante, que no tiene términos para contener eso: Quedarse dormido, es un padecimiento que no tiene forma.

Poner en palabras es comenzar a darle forma.