¿A quién mató Romina Tejerina?

En el texto “Cuando una mujer mata a su bebé recién nacido” (*), Silvia Tendlarz plantea la diferencia legal vigente entre homicidio simple e infanticidio.

Este cambio en la legislación considera la modificación del valor social de la madre soltera y del honor puesto en juego. Pero esto no es suficiente para explicar este tipo de homicidios.

El ejemplo que toma, es el caso de Romina Tejerina, quién a los 19 años, fue condenada a 14 años de prisión por el asesinato de su hija recién nacida, producto de una violación que no fue legalmente sancionada. Desde el primer momento intentó abortar utilizando hierbas, perejil, introduciendo objetos en su vagina, y por último, laxantes usados para ese fin . También hizo una consulta con un médico para interrumpir ese embarazo. Parió en el inodoro del baño de su casa, colocó a la beba en una caja de cartón con tapa y le dio 20 puñaladas. Ella relata que hasta ese momento, tanto la violación como su embarazo habían sido ocultados,” él me tenía como encerrada porque cada vez que salía lo veía y se me reía, me burlaba y me amenazaba. Yo ya no era la misma, luego de la violación, me quería morir”. Aseguró que en la cara de la beba había visto al violador.

Este fue uno de los casos emblemáticos para la discusión de los Derechos Humanos de las Mujeres. Carmen Argibaray, la ex Ministra de la Corte Suprema de la Nación, interrogada en un reportaje por su posición ante este caso contestó: “Hay una confusión. No hubo un aborto. Nació una criatura. Además, vivió tres días. Por otra parte, ese recurso nunca debió llegar a la Corte. Hace unos años se suprimió del Código Penal la figura del infanticidio y éste fue un caso, y si hubiese existido tal artículo, le hubiese tocado una pena menor”.

Margarite Duras durante décadas escribió sus columnas en el diario Libération, entre ellas una sobre Cristine Villemin, una mujer acusada de matar a su hijo después de haber sido violada: “Ningún hombre en el mundo puede saber lo que significa para una mujer ser tomada por un hombre que ella no desea. La mujer penetrada sin deseo está en el crimen. El peso cadavérico del goce viril encima del cuerpo tiene el peso del crimen que ella no tiene la fuerza de devolver: el de la locura”

¿Pero es solo la condición de violación o minusvalía del cuerpo para que un asesinato sea perpetrado? Tanto el discurso jurídico, como los alegatos feministas o de Derechos Humanos de las mujeres, plantean una lectura universal. Pensarlo de esta manera, es una forma de borrar la subjetividad . ¿Es el hecho en sí, o la significación del mismo lo que se pone en juego? Cómo se significa esa violación y ese embarazo van a depender de la respuesta particular de cada sujeto.

Desde el psicoanálisis se ubica que pasar por un parto, tener un hijo, no implica acceder a la maternidad. El acceso a la maternidad es una coyuntura dramática, un momento de vacilación subjetiva, donde la respuesta está dada por la estructura.

¿Se puede hablar de embarazo y de deseo de hijo, cuando el intento desde el inicio fue de deshacerse de ese resto producto de la violación? ¿Qué lugar ocupó si intentó eliminarlo con laxantes y fue parido en un inodoro? En una entrevista realizada a su hermana, esta refiere que cuando entró al baño: “Romina tenía los ojos perdidos y miraba como detrás de la cortina”.Cuando parí vi la cara del violador afirma Romina, no recuerdo nada más hasta que en el hospital me empezaron a decir cosas, ojos perdidos dice su hermana. Se puede ubicar acá la perplejidad.

La pregunta a hacerse es: ¿A quién mató Romina Tejerina?

Lacan en la primera concepción de su “teoría del mal”, ubica un término: “el kakon”. Dentro del ámbito especular ubica un enemigo interior que afecta a otro, la víctima. Existe una agresión a sí mismo a través de la persona a la que dirige su acto homicida. El mal es un objeto real, presente en la relación imaginaria con el otro. Un enemigo íntimo a ser eliminado. En el pasaje al acto homicida, lo que se elimina es el “kakon”.

En el caso de Romina Tejerina se puede ubicar ese acto homicida como una respuesta. Ese acto se lee como un pasaje al acto, como intento de resolución de lo que Lacan llamaba: “callejón sin salida subjetivo”.

Silvia Tendlartz concluye el texto refiriendo la necesidad de examinar en cada caso de asesinato la singularidad del lugar del bebe para ese sujeto.

Santa Tejerina, santa de la justicia. quiere salir a volar./De las rejas negras, de muros y cadenas /rápido se quiere soltar. Vamos a bailar que ya te perdoné/ aunque nos quemen en la hoguera como fue una vez”.

Letra de “Santa Tejerina” de León Gieco, quién fue acusado por el presunto violador de apología del delito.

Patricia Pena

(*)LINK nota

Cuando una mujer mata a su bebé recién nacido

En este texto Silvia Tendlarz plantea la diferencia legal vigente entre homicidio simple e infanticidio.
Este cambio en la legislación considera  la modificación del  valor social de la madre soltera y del honor puesto en juego. Pero esto no es suficiente para explicar este tipo de homicidios.
El  ejemplo que toma, es el caso de Romina Tejerina, quién a los 19 años, fue condenada a 14 años de prisión por el asesinato de su hija recién nacida, producto de una violación que no fue legalmente sancionada.

Patricia Pena

 

 

El nacimiento de un bebé es un momento particular para una mujer. Buscado o rechazado, impuesto o profundamente esperado, siempre implica un momento en el que una mujer accede o no a la maternidad. No alcanza pasar por el parto, como lo indica la mayor parte de las legislaciones, para que una mujer sea madre, o sobre todo, desee serlo.

El infanticidio jurídicamente es definido como la voluntad de dar muerte a un niño menor de tres días en forma intencionada. Esa cantidad de días corresponden al tiempo para declarar el nacimiento, después se presume que no se lo quiso declarar. A partir del cuarto día se lo consideraba un homicidio ordinario. A comienzos del siglo XX el infanticidio era considerado en Argentina como una forma atenuada del homicidio. Esta figura ya estaba prevista en el proyecto de Código Penal presentada en 1891 para las madres que “para ocultar su deshonra” mataban a su hijo durante el nacimiento o hasta tres días después, y se incluyó en 1921. Se partía de la idea de que el deshonor de ser madres solteras podría llevar a las mujeres a la locura y en ese estado matar a su bebé por la influencia del estado puerperal.

Los tiempos han cambiado y el lugar de la madre soltera y de la protección de su honor también. Las familias monoparentales se expanden ya no por embarazos fortuitos, por violación o no, que conllevan el deshonor, sino por las distintas elecciones de los sujetos o los desencuentros de la vida amorosa. Algunas mujeres eligen tener un hijo sola, por lo que la antigua idea de “madre soltera” pierde vigencia puesto se trata más bien de “madre” por fuera de su estado civil. Por otra parte, se incluye en la legislación argentina las homoparentalidades y las posibilidades de ser madre gay, eventualmente con otra madre si está casada y tiene una cónyuge.

No obstante, siempre existe un reverso de la vida contemporánea, y simultáneamente al cambio discursivo del siglo XXI, para muchas mujeres llevar un embarazo a solas, no buscado, incluso impuesto por una violación, continúa siendo un motivo de preocupación, de pesar y de desesperación, e incluso de soledad, en casos de jóvenes que no tienen a quién dirigirse.

Con la reforma legal de la legislación nacional de 1994 la figura del infanticidio desapareció sobre la base de lo anacrónico de las fundamentaciones que lo sostenía. Eso hace que una mujer en Argentina que mata a su hijo, por distintas circunstancias, puede ser condenada a prisión perpetua, o recibir entre 8 y 25 años de prisión si se incluyen circunstancias atenuantes y pasa a ser “homicidio simple”. Simultáneamente, han surgido nuevos movimientos que han buscado modificar el inciso 2 del artículo 81 del Código Penal para imponer prisión de seis meses a tres años mientras se encuentra bajo la influencia del estado puerperal, restableciendo la figura del infanticidio de modo tal de que no reciban tan duras condenas.

Dentro de este debate se incluyó un caso de gran repercusión nacional que fue el de Romina Anahí Tejerina. La joven de 19 años, por entonces considerada menor en Argentina pero imputable, declaró haber quedado embarazada por una violación de un hombre mayor que ella, y desmentida por él. Ocultó su embarazo. A los siete meses dio a luz en el baño de su casa y, con la ayuda de su hermana, cortó el cordón umbilical y colocó a la bebé en una caja pequeña, luego la mató con 21 puñaladas utilizando un cuchillo.

Durante el juicio, la fiscalía pidió la pena de cadena perpetua, y la defensa, la absolución; finalmente fue condenada por “homicidio agravado por el vínculo” a 14 años de prisión. Tras pasar 9 años en prisión, le fue otorgada la libertad condicional por buena conducta en el año 2012. Si el hombre hubiera reconocido su violación era una causa penal para él, y ella, en 2005, no podía abortar por ser ilegal a pesar de ser una violación. De todas maneras debía pasar por el embarazo y reconocerlo como su hijo o entregarlo en adopción.

¿Cómo explicar el pasaje al acto homicida? ¿Cómo un recién nacido se vuelve el blanco del esfuerzo por desembarazarse de un kakon, un mal, el enemigo interior que se debe eliminar? No existe un instinto materno, dice Lacan, y nada en la naturaleza de las cosas dice cómo ser madre y qué pasiones puede generar el nacimiento de un hijo. La figura legal del infanticidio atenúa el castigo de una mujer que no encontró otra salida más que su crimen.

Sin lugar a dudas, es un intento de tomar en cuenta tanto las particularidades del estado puerperal, como el desamparo que eventualmente se desencadena frente a la presencia real de un niño que no puede ser absorbido en una genealogía simbólica. En cada caso singular deberá examinarse qué fue ese bebé para esa mujer que no deseó ni consintió volverse madre de un hijo.

Fuente: www.lacanquotidien.fr

“El loco y la camisa”

                               “El teatro no es un espejo de la vida.
                                          Es una lente de aumento”.
                                                   Vladimir Mayakovski

 

“El loco y la camisa”, una obra que nos trae a una familia del sur del conurbano bonaerense compuesta por un matrimonio ajado por la rutina de una desconexión notable, en donde la mujer no ocupa el lugar de causa del deseo para su marido, el cual está interesado siempre en otra cosa, por fuera de esa mujer y por fuera de sus hijos.

Los hijos, Beto o “el loco”, un muchacho al cual el padre y su hermana rechazan, no ven y buscan esconder. Una frase de este hijo se repite, se trata de una pregunta dirigida al padre y luego a la madre: “¿dónde está mi sombrero, vos lo viste?” pregunta que esgrime con su astucia, pues el sombreo cual anzuelo para el otro está entre sus manos y, en otros momentos, en su cabeza, es la madre quien sólo ve su sombrero y lo aloja con su decir, pero el padre no sólo no escucha sino que tampoco ve y no lo ve a Beto. Un padre para el cual lo que dice es.

Agudo y sutil, el loco articula  a “cielo abierto”, dice de su padre: “papá no ve nada, no me ve”.  Desde una lectura lacaniana el loco no es aquel que denuncia la verdad de la familia, tampoco es el emergente de su coyuntura dramática, tal como la obra lo pone en escena.

Florencia Vidal Domínguez, destaca con agudeza la sutileza de un discurso: “Se podría pensar que Beto, “el loco” más que denunciar una verdad, refleja su relación al discurso, o más bien su no relación. Su discurso es  un discurso sin filtro en el que  la ironía  viene a denunciar que el Otro no sabe, ironía que va en contra del Otro, denuncia que todo es un semblante”.

Beto deja entrever el goce mortífero que cohesiona a esta familia y que, si bien los liga, él se vuelve la voz parlante que se revuelca destilando la rabia de la mentira significante, a diferencia de lo que está destinado a no ser hablado en el seno de una familia. Un lugar para el loco en esta obra que difiere del lugar que el loco encarna para el psicoanálisis de orientación lacaniana.

Lacan, plantea y se interroga en el Seminario XVI: “…Es claro que, dado que este detenta verdades que hace salir en estado de perlas, perlas únicas, se necesita que no todo sea tan débil en el débil mental. ¿Y si el débil fuera un vivo?…”.

La hija, Maria Pía,  hermana del loco, comunica a la familia que su novio es de barrio norte y de costumbres muy cuidadas y que ella, desde que está con su partenere, ve el mundo a través de sus ojos, esto le genera sentimientos encontrados con su escenario familiar, vergüenza, rechazo y…. una demanda la divide, ella le pide a Beto que se encierre en su cuarto cuando su novio venga a cenar por primera vez. Aires del periodo clásico en el cual el loco era institucionalizado para evitar su presencia y deambulismo. Con sagaz vivacidad, maraña en la cual el débil escala la palabra como cosa, le cuestiona a su hermana: “¿es la primera vez que tu novio come, nunca antes comió?”- exclama.

La figura del novio de su hermana encarna algo del padre de Beto, no escucha ni ve, su interés va más allá de María Pía, asuntos financieros lo conciernen y es Beto el” intelligere”, término con el que Lacan se refiere al leer entre líneas, lo dice así en el seminario XXII RSI: “…Entonces hay algo un poquitito sorprendente al ver que la lengua que se sospechaba que es más bruta es justamente aquella que forja este término: intelligere, leer entre líneas, a saber en otra parte que la manera en que lo simbólico se escribe. Es en este efecto de escritura de lo Simbólico que se sostiene el efecto de sentido, dicho de otro modo de imbecibilidad…”.

Este leer entre líneas revela esas perlas únicas del discurso y el personaje de Beto encarna en esta puesta el discurso de los integrantes de la familia, los cuales no deben ser confundidos con la familia como discurso. Para el psicoanálisis la familia es discurso y tiene en su origen el malentendido, el desencuentro y de cómo la familia está formada por el Nombre del Padre, el deseo de la madre y los objetos a.

La camisa es el objeto que trae algo de la causa del deseo del padre por fuera de la familia. La madre plancha la camisa y Beto estrangula del significante camisa lo evidente de lo no dicho, como antes mencionó Florencia, “desde la ironía denuncia que el Otro no sabe”, amarrado a una frase que el padre le repite a la madre: “tenés que estar atenta” y él responde: “yo estoy atento”, perla cual esquirla que lo llevará al loco a desenmascarar aquello que del goce se repite en la escena familiar.
                                                                                        Andrea F. Amendola

 

Taller de lectura en TTV! Y con Café Literario!

Silvia Hopenhayn presenta sus Talleres de Lectura (on line) "Cuentos entrelazados"

                Jorge Luis Borges

                Adolfo Bioy Casares

                Silvina Ocampo

 

Síntesis: Hay cuentos que son como ciudades hermandas en el mundo de la ficción. En estos Talleres de Lectura vamos a pasear juntos por relatos que se entrelazan, ofreciendo paisajes y personajes con notables similitudes. Serán siempre tres cuentos de tres autores que compartan alguna misteriosa afinidad.

Dinámica: Luego de la presentación del autor con agregados documentales, Silvia Hopenhayn comienza la lectura del cuento, con subrayados personales, estableciendo relaciones y atendiendo al estilo del autor. Al finalizar la lectura comentada, Silvia invita a los participantes del Taller a un Café Literario Virtual, donde se prosigue el encuentro a través del intercambio, con algunas consignas y enlaces.

Primer Taller: La primera convocatoria (y sus respectivas "mesas" en el Café Literario) entrelaza los cuentos : "Funes el memorioso", de Borges con "Autobiografía de Irene"; de Silvina Ocampo y "En memoria de Paulina" , de Bioy Casares.

Café Literario: Espacio virtual donde estarán las distintas "mesas" de los autores que van a ingresar en este camino de lecturas. Allí se podrá ampliar la información con material documental, biográfico, etc. Y también participar con comentarios sobre lectura y-o textos propios, que serán recibidos en tutoría por Silvia y su equipo de lecturas.

 

Próximos módulos de "Cuentos entrelazados":

Pizarnik- Lamborghini. Lewis Carrol- Poe- Kafka- Lispector.

 

Para la inscripción: escribinos a info@tranquilo.tv

Fecha de Inicio: Agosto de 2014

 

XXIII Jornadas Anuales de la EOL

Argumento
 

La pregunta freudiana Was will das Weib?(¿Qué quiere una mujer?) es tanto testimonio de su orientación, como indicadora de la insuficiencia de sus respuestas. Estas giraban en torno a la lógica del falo y la penisneid en donde, por los oficios de la ecuación simbólica, alojaba la maternidad como salida posible.

Sin embargo, dicha pregunta instala un enigma que interroga los fundamentos y el alcance mismo de esas primeras afirmaciones. Es así como Lacan, luego de considerar el goce fálico concibe otro, suplementario, del que las mujeres nada pueden decir salvo que lo sienten. Uno que las torna ausentes para sí mismas por estar fuera de discurso. Goce que, por indecible, guarda una estrecha afinidad con el infinito. Dicha infinitud, ¿las hace más proclives al desborde, la locura o el estrago? ¿Qué formas adoptan los extravíos femeninos en la era post-patriarcal? Época en que la hipermodernidad conmueve los cimientos con que se distribuyeron las relaciones entre los sexos, los modos de habitar un cuerpo y la procreación de los seres hablantes. Irrumpen así tanto innumerables modalidades de lazos e identidades sexuales como diversas formas de maternidad que, fuera de las tradiciones, sorprenden las costu mbres, a veces hasta el escándalo.

De este desorden brota a su vez el anhelo de establecer nuevas formas jurídicas que, intentado correrse del "género", no hacen sino reinstalarlo. Promueven así las identificaciones con múltiples significantes amos que tratan de poblar el vacío dejado por la orientación paterna. Es la ocasión entonces para interrogar cómo las fórmulas de la sexuación, en su bipartición, responden en la presente coyuntura por esta multiplicidad. Momento en que adviene también un nuevo lugar de lo femenino en el mundo, pero que no excluye la perplejidad y la desorientación viril, capaces de alcanzar las formas más crudas de mal-decirlo y de violentarlo.

Se dibujan así bordes que en su pluralidad señalan espacios diversos, invenciones subjetivas heterogéneas que trazan una topología -distinta de la medida geométrica, de la lógica del límite y la prohibición- e interrogan a nuestra clínica. ¿Qué hace consistir a estos bordes de lo femenino en nuestra contemporaneidad?

A todo lo largo de su vida, como niña y como mujer, sea o no madre, la mujer es un enigma para los hombres y para sí misma. Avanzar en este campo no implica la ilusión de responder sobre qué quiere una mujer, sino acceder a una formalización lo más ceñida posible de lo femenino, acercarse al saber hacer de cada una -y cada uno- con lo que no se deja formalizar. Bordes donde cabalga lo indecible de Otro goce, más allá del sentido y del Edipo; uno que no necesita pedirle permiso a nadie para ex-sistir.

Por esto mismo, la práctica del psicoanálisis no es ajena a estas transformaciones: ¿de qué modo incide en el deseo del analista la ex -sistencia de estos bordes? ¿Qué bien-decir de la interpretación anima la práctica de hoy? , los finales del análisis nos enseñarán también sobre estos bordes y transformaciones.

Los esperamos en nuestras próximas Jornadas nacionales de la EOL, que serán el lugar para avanzar en esta dirección e interrogar desde allí la reconfiguración que la época nos impone.

Gabriela Dargenton
Claudio Godoy
Gerardo Maeso
Gustavo Stiglitz

 

http://www.eol.org.ar/template.asp?Sec=jornadas&SubSec=jornadas_eol&File=jornadas_eol.html
 

Reseña XII. Seminario EOL. Carlos Dante García

                   
  "Prejuicios y juicio del analista: dificultades actuales del psicoanálisis "
   
Martes 01 de Julio de 2014
 
 
A partir del partido ganado por Argentina, en el contexto del Mundial de Futbol, C.D. García comienza la clase hablando del estado de ánimo. J. Lacan se preguntaba que era el estado de ánimo. Freud decía que era algo que fluctuaba continuamente. ¿Qué nos hace tener determinado ánimo a partir de un partido de futbol? Respuesta a priori: depende de la identificación Ic. Participamos en forma colectiva de un lazo Ic con ese equipo de futbol. Freud: en los fenómenos de masa cada uno participa en un punto común con una identificación.
 
Hay prejuicios en los que practicamos el psicoanálisis que están basados en la manera de relación con la doctrina freudiana o con la obra elaborada por Lacan. Para ubicar esto se van a desarrollar 19 puntos durante las clases.
 
Punto 1: “El psicoanálisis se funda en la escucha y la palabra”, ¿por qué considerar que
es un prejuicio? a) porque deja de preocupar al psicoanálisis de encontrar la especificidad, b) es una generalización, c) el psicoanálisis hace un uso particular de la escucha y la palabra. “La palabra funciona de una manera muy particular” (1). La palabra ha cambiado de valor en el mundo moderno (2). 
En la actualidad hay un supuesto y un prejuicio: hablar hace bien. Los psicoanalistas podemos decir:
– hablar puede desencadenar una psicosis
 – ubicar que el hablar se hace mediante el objeto de la D creado por el psicoanálisis, el teléfono. Diferenciar llamadas de mensajes de texto. La pregunta a hacerse es ¿para qué me llama?. Hay que elevar en la respuesta la palabra a cierta especificidad que tiene en el análisis. En el análisis la palabra tiene valor de representación. Representa algo. La Verdad que nos interesa de la palabra, es una Verdad Ic, no sabida.
Lacan promovió el valor de la escucha y luego se tuvo que rectificar.
Luego, lo más significativo fue el leer. No escuchar el significado, sino lo que se lee en lo que se escucha. El psicoanálisis hace de la escucha un elemento de lectura.
 
Punto 2: Que el material es todo lo que dice un paciente. El material es lo aleatorio de los dichos de un paciente (3).  Está constituido por el cambio que se produce entre lo que se quiere decir y lo que se dice, eso es aleatorio porque no está pensado.  El material es un gran lapsus se podría decir.
 
Punto 3: El analista cuando cumple función de analista por el solo hecho de recibir a alguien ya tiene un lugar antes de que abra la boca. El lugar pre-interpreta y cuando es así le hace decir al analista cosas que van hacia el sentido común.
 
Punto 4: Es la responsabilidad del analista reconocer cuando la palabra es un instrumento de bienestar y cuando no.
 
Punto 5: Que en el psicoanálisis hay adquisición de saber. Va a permitir adquirir un saber con el cual después va a saber qué hacer. De ser así diríamos que el saber ya estaba escrito  antes del análisis. Freud : analizarse es hacer Cc lo Ic. Pregunta: ¿de dónde viene la culpa? La culpa es refractaria a cualquier saber. Su deslocalización  en relación al saber, nos permite intuir que no se origina en un saber. El saber que se produce en un análisis es construido, no estaba antes.
 
Punto 6: El analista no debe juzgar. El  origen del “no juzgar”, proviene del Evangelio, es la posición de Jesucristo. Participaríamos de la base del individualismo moderno, la actitud de no juzgar al otro, eso implica que cada uno tiene derecho a gozar.  Se trata lo inmoral bajo el modo de un juzgar. Suponemos que la posición del analista es no permitir juicios, se centra en la interpretación (vaciada de juicio).
Lacan no excluía al menos dos juicios en la acción del analista:
1- El juicio íntimo sobre la acción realizada al analizar.” El analista paga por ese juicio” (4). El juicio más íntimo que recae sobre su acción, por ejemplo: Si se equivocó, hacia donde va si interpretó, etc.”
2- Que toda interpretación, toda construcción del dispositivo, implica un juicio que no se dice. Ejemplo: ¿puedo venir una vez por semana?, ¿está bien si le pago en otro momento? Este juicio evalúa la manera en que alguien se analiza. Juicio Pragmático: ¿Qué y cómo se debe hacer un análisis? El juicio es que hay que crear las condiciones de regularidad, pero no se las sabe de antemano. Contrapunto entre reglamentación y orientación.
 
Punto 7: El prejuicio presente al recibir un paciente, que es posible encontrarle sentido a todo. Preguntarnos qué sentido hay. Lacan  lo llamó semantofilia  (amor al sentido). 
Los sentidos más habituales son:
– el sentido sexual
– el sentido común, que es la participación en la realidad colectiva. El analista no participa de esto. Si no puede poner en forma un síntoma, es porque participa. El psicoaterapeuta es el que acredita que el síntoma no anda. (5). El psicoanalista: No es guardián del sentido común. No es guardián de la realidad colectiva. No es representante del sentido común. 
-el sentido de la sensatez.
 
 
Referencia bibliográficas:
1- Función y campo de la palabra y del lenguaje en el psicoanálisis. Lacan. Escritos 1
2- El lugar y el lazo. Miller
3- Id. 2,  página 87
4- La dirección de la cura y los principios de su poder. Lacan. Escritos 2.
5- Id 2, página 49
 

 
 

 

Reseña XI. Seminario EOL. Carlos Dante García

 

   "Neurosis Obsesiva. Cuerpo, pensamiento e imagen: Problemas cruciales"

                                        Martes 24 de Junio de 2014

 

Tres dimensiones en la  neurosis obsesiva que conciernen al cuerpo, la imagen y al pensamiento.

Clave de su posición: intrasubjetividad=sus síntomas, sus manifestaciones, sus preguntas son intrasubjetivas; no tienen relación con el otro, no se dirigen al otro.

Freud en el Hombre de las ratas se refiere a la neurosis obsesiva: ”Un sujeto llamado obsesivo esté en el doloroso camino de la transferencia”

¿Porqué es doloroso? Para salir de la intrasubjetividad tiene que pasar por la angustia. Tiene que resignar los medios con que se defiende. La defensa principal es romper la conexión  entre la representación y el afecto.

CUERPO: ¿Cómo se manifiesta? No se manifiesta como un mensaje a descifrar como en la histeria. El cuerpo se manifiesta bajo la forma de un síntoma hipocondríaco. Lacan utiliza el término “turbación” para situar el fenómeno hipocondríaco. Un desbarajuste, un desmoronamiento de la potencia en el cuerpo. (Seminario de la Angustia)

Generalmente cuando el obsesivo habla de si mismo habla como si el fuese un muerto. Como alguien que no siente ni padece.

Paradoja: Es alguien que no siente, no padece pero al mismo tiempo se puede relacionar con su cuerpo bajo la forma de no ir al médico.

Hay obsesivos que hacen un culto del cuerpo bajo la forma de una obsesión, hacer del cuerpo la cede de un régimen, de dietas, rendimientos=hacer del cuerpo la sede de una obsesión de todo tipo de cuidados. Prevalece la imagen del discurso consumista de la época.

El cuerpo es cohaccionado por ceremoniales, por rituales y compulsiones; diferenciar de hazañas, como alcanzar el pico de una montaña, correr una maratón. El cuerpo puede estar sometido a las tiranías de las hazañas.  Lo importante acá es contabilizar el goce en juego, contabilidad en relación que ha tenido ese cuerpo para llegar a determinada marca.

Diferenciar hazañas de una competencia. Las hazañas son mostraciones que implican sacrificios, cuerpo sometido a tiranías, son un acting porque son mostraciones. Los verdaderos atletas no hablan ni se quejan.

El cuerpo se vuelve estatua: estatua ante el dilema de una elección. El obsesivo lo trae como contracturas=efecto de mortificación en el cuerpo de volverse estatua.

Expresión de Lacan:“La obsesión es una cizalla que llega al alma” Para Lacan el alma son las ideas que nos hacemos de nuestro cuerpo. Pensamientos sobre el cuerpo. Relación entre el pensamiento y el cuerpo.

El agotamiento: Es otro fenomeno, está trabajando todo el día pensando, no puede dejar de pensar.

¿Cómo participa el cuerpo en la obsesión?

En los llamados actos obsesivos: es la transformación de actos inocentes, habituales en el que se reintroducen actos insignificantes.

El obsesivo es esclavo del pensamiento y del cuerpo articulado a ese pensamiento.

Síntoma obsesivo: es un asunto privado del enfermo. Cuando deja de ser privado es cuando pasa a la angustia y a la transferencia.

Freud dice de la severa dificualtad del obsesivo para obedecer a la regla analítica fundamental:

1-no obedece a la regla analítica fundamental. La asociación libre.                  

2-Su yo es más vigilante. Está permanenetemente autobservándose=el fantasma de obicuidad del obsesivo, está en dos partes a la vez, está en el circo, en la arena, pero basicamente está en el palco, observando lo que está ocurriendo. La posición del que está en el palco observando es la posición de un muerto.

3– Las defensas, los aislamientos son más tajantes.

 

Respetar la asociación libre implica: Decir sin vigilancia, sin evaluar lo que se le ocurra y no saber a donde se va en lo que se dice.

Imagen y pensamiento: Su pensamiento le viene al obsesivo bajo la forma de lo que puede  pensar el otro. Vigila: “no digo lo que se me ocurre porque no sé lo que va a pensar usted de mi”…”Que soy un asqueroso”=es un asqueroso.

Guardar las formas: El horario en que empieza la sesión, cuanto dura, como se regulan los pagos. Las formas son para que no haya sujeto dividido. Al tocar las formas aparece la angustia.

El cuerpo participa bajo la forma de la retención, cuando no hay retención hay angustia anal- Lo dicen por ej:”No me dejo ir”

Lo que está en la base del aislamiento: El tabú del contacto= Va desde el aislamiento de las asociaciones hasta el evitamiento del contacto físico. Tratar de separar que en el contacto no se mezcle algo erótico o agresivo.

Miller en “El partenaire síntoma”, en un apartado “La significación de la exclusión”.  La histeria tiene su forma de exclusión y el obsesivo la suya.

Obsesivo=exclusión=Aislamiento: Arrastra a su partenaire, bajo la forma de crear una jaula en la cual estén los dos juntos. El efecto es en el cuerpo del partenaire=una progresiva momificación, comienza a perder vida, deseo, cuidado.

Cuerpo: En relación a la belleza y lo anal. La belleza del cuerpo está articulada a la significación de mierda inmediata.

Cuerpo: Síntomas intestinales:forma peculiar que toma la histerización del cuerpo en la obsesión.

El cuerpo del obsesivo no tiene inscripción, el proceso del análisis puede llevar a que se inscriba. A excepción del sintoma conversivo intestinal.

Cuando articulamos al significante histerizamos el cuerpo del obsesivo.

Próxima reunión: ¿cómo hacer ese pasaje?

No es solo una cuestión de pensamiento, el cuerpo participa: Lacan dice que no hay fin de análisis si no se atraviesa  la posición de estar en el palco vigilando y no se atraviesa la angustia anal.