Reseña XVI. Seminario EOL. Carlos Dante García

                                  

                         Hoy: “Cuerpos lacanianos y capitalismo pulsional".

                                        Martes 12 de Agosto de 2014

 

Freud introdujo el inconsciente y el cuerpo, bajo la forma de los síntomas histéricos. Describe que el cuerpo en la histeria es un cuerpo que está mortificado, atado, por frases que el sujeto mismo desconoce.

El psicoanálisis no ha aportado nada sobre el cuerpo biológico.

Lacan en el texto, “Ideas directivas para un congreso sobre la sexualidad femenina”, Escritos II,  dirá que el psicoanálisis no maneja ningún hecho ni biológico, ni fisiológico, no aporta nada, ni sobre la erotología.

¿Que hace el psicoanálisis con el cuerpo?

Lo que hace se acerca a algo que está totalmente de moda; las técnicas corporales, estas son técnicas del significante. Hace que el cuerpo obedezca al significante amo.

El psicoanálisis es una técnica sobre el cuerpo, pero que no hace marcar el paso.

¿A que técnica somete el psicoanálisis? A la asociación libre, no a la técnica del significante amo.

El psicoanálisis incide en el cuerpo, rejuvenece y embellece el cuerpo.

El psicoanálisis incide  sobre el hombre haciéndole crecer el pene.

¿Cómo es que el psicoanálisis  hace estos milagros?

La clave es el significante falo.

¿Cómo el significante falo incide en el cuerpo?

¿Cuál es la realidad del cuerpo? Son los datos que hay en el cuerpo.

El organismo- Lo viviente-Aquello que se denomina cuerpo.

Lo viviente no basta para hacer un cuerpo, la imagen tampoco, hace falta un organismo.

Cuerpo en la esquizofrenia y en la histeria.

El esquizofrénico dice: mi cabeza está en la punta de mi pie.

El paciente dice: cuando comía adelgazaba y cuando no comía engordaba. No concuerda lo que dice, el significante, con el organismo.

En el texto de Freud; “La perturbación psicógena de la visión”, los síntomas histéricos, en estos casos no es la imagen del cuerpo, sino el organismo lo que está afectado.

En la histeria está trastocado el organismo y el cuerpo en tanto dicho.

Organismo-Viviente-Cuerpo-Cuerpo dicho

Cuerpo primero es el lenguaje, lo simbólico.

Lacan en “Función y Campo de la palabra y del lenguaje en Psicoanálisis”, dice: “La palabra en efecto es un don de lenguaje, y el lenguaje es inmaterial. Es cuerpo sutil, pero es cuerpo”.

El cuerpo es un cuerpo dicho y sutil porque no se lo percibe.

En “De la Naturaleza de los semblantes”, Miller, en el capítulo to have and Have not, dirá que los datos del cuerpo hay que subjetivarlos porque sino no llegamos a tener un cuerpo.

Hay una relación entre subjetivación y valor.

Subjetivación es igual a significación e igual a valor.

La significación es producida por el lenguaje.

Pág. 153, De la naturaleza de los semblantes; el lenguaje es cuerpo y da cuerpo. Da cuerpo según se lo subjetiva.

¿Qué valor toma los datos del cuerpo para el sujeto? Uno no es autor del valor. Relación de disconformidad.

El delirio de Freud es que el pene toma el valor de tener o no tener, es esencial y no se entiende porque.

¿Porque el hombre no quedaría afectado por no tener pechos, por no ser madre?

Hasta hoy es un hecho que un tengo esencial recae sobre el pene.

Hay tengo esencial y hay tengos.

Ese tengo recae sobre el pene, y ese es el misterio, porque esto es así.

Como se subjetiva ese tener es esencial para la orientación del sujeto.

El tengo es una dimensión esencial.

El sujeto masculino también se orienta por el tengo.

Falta en ser y goce para Lacan.

El análisis freudiano terminaría con la resignación.

Lacan irá más allá del tengo o no tengo, más allá de la castración.

La subjetivación del pene es que asuma una significación y hace del pene el falo.

Falo

Pene

En esta sustitución el falo no nombra un órgano, sino un significante  vale preguntarse siempre que significación engendra.

Ej: pancita, significación en menos.

Cualquier parte del cuerpo es tramitado por la significación fálica.

¿Como ubicamos un cuerpo lacaniano en un análisis? ¿De que manera es lenguaje el cuerpo que hablamos? ¿Qué significación engendra esas partes del cuerpo?

En la página 153 del texto de Lacan “Sobre una cuestión preliminar a todo tratamiento posible de la psicosis”, dice que la significación misma del sujeto se atrapa en la significación del falo, no hay diferencia.

La significación del sujeto es identificación a la significación del falo.

Un análisis tendría que producir efectos de la modificación del falo.

Pene, propietario, relación con el tener.

Ostentación-amenaza, pasando por el temor-angustia.

El enamoradizo, implica más la dimensión de la falta, que del tener.

En la próxima clase lo viviente, el cuerpo mortificado de la histérica no es viviente, el síntoma conversivo toma el órgano.

 

Reseña XV. Seminario EOL. Carlos Dante García

Hoy: “El tiempo en las subjetividades freudianas. Los tiempos construidos por Freud. Los tiempos en la erótica lacaniana, en la histeria, obsesión y fobia. Algunas particularidades del tiempo en las psicosis. El tiempo en la subjetividad hiper- moderna: “¡Más temprano!”, "¡Más rápido!"Más rápido!" Más nuevo!”.

                                               Martes 5 de Agosto

 

La subjetividad en la consulta actual:

 

Hay una particularidad en la consulta actual de pacientes que no tenían los pacientes de Freud.

Los pacientes de Freud presentaban síntomas cuya característica principal es que estaban relacionados con valores, ideales, expectativas, hasta esperanzas, la esperanza es una forma de la temporalidad, es una manifestación de la transferencia.

Hay una frase que pivotea en las diferentes estructuras clínicas: no se lo que quiero pero lo quiero ya”.

El “lo quiero ya” es propio de la subjetividad hoy.

 

Dos referencias clínicas:

 

Sujetos que tienen dificultades para insertarse allí en donde empuja el discurso actual. El discurso moderno, del capitalismo, de la ciencia, empuja a trabajar y hay sujetos que dicen: “no me gusta trabajar, no se de qué trabajar, a mí me gusta dedicarme a la música, escuchar música y componer, quiero ser famoso pero cuando practico y me duelen las uñas no tolero y dejo de practicar”.

Es una cuestión de gusto. Es diferente un gusto que un ideal.

El ideal es: “a mí me gustaría ser”.

Se trata de sujetos que ponen el acento en el éxito, ser famoso y sin pasar por el trabajo, por el tiempo que lleva eso. La temporalidad de la transformación subjetiva no está incluída.

 

Página 454 del seminario de Lacan “Los usos del lapso”: “Es un sujeto que se realiza en una historia que supone lazos, indica una continuidad de esos lazos e incluye lo que habré sido en lo que estoy llegando a ser”.

 

Aquí el tiempo verbal es el futuro anterior. La pregunta sería: ¿Qué se realiza en mi historia?-implica una cronología-

 

La castración es: no se, no puedo, es encontrarse con límites.

 

Quiero ser exitoso” sin pasar por la realización de mi historia. Eso es lo que falta en la subjetividad moderna y es lo que implica la dimensión del acto, con angustias.

 

El acto implica un suicidio del sujeto, cuando hay acto se modifica la condición subjetiva del sujeto y, por lo tanto, es necesario el paso del tiempo.

 

No hay acto colectivo, el acto es siempre singular, me toca a mí hacer las cosas, no otro, entonces estoy concernido.

 

¿Qué hacen la histeria y la obsesión?

 

Son invenciones, variaciones maravillosas para que no haya acto y cada una tiene sus formas precisas.

 

Histeria:

 

Cuando se acerca al objeto de deseo, se acerca, lo domina al objeto y ahí ya no es el objeto, cuando accede ya no es más el objeto del deseo y se desplaza a otra posición.

 

Es: “no se lo que quiero cuando accedí al objeto”

El sujeto histérico desea al objeto a condición de no obtenerlo  pero habiendo accedido.

Se fuga, exclusión.

El obstáculo es la fuga del objeto, es el propio sujeto el que se escamotea, se excluye.

Todo su discurso se empieza a transformar en algo insatisfecho, dirigido así a gozar de la insatisfacción.

El tiempo del sujeto histérico es el tiempo que le lleva trasformar al objeto en un objeto que se fuga.

El sujeto histérico es alguien que se esfuerza mucho en no ocupar un lugar fijo, el esfuerzo está situado en el discurso mismo de la exclusión, la exclusión es una construcción temporal progresiva y el análisis tendría que interferir con esto.

El problema es el lugar fijo.

Frase preferida de la histeria: “no me gustó, no se hasta cuando voy a aguantar”.

 

Obsesivo:

 

Realiza el esfuerzo por volver imposible alcanzar el objeto para poder desearlo.

Frase preferida del obsesivo: “Estoy pensando en ella”.

Cuando él piensa en ella no la toca y si accede es porque ella lo viene a buscar.

El obsesivo va a hacer del objeto una condición, que el objeto sea inaccesible y el pensamiento siempre está dirigido a la inaccesibilidad del objeto. Se acerca al objeto por iniciativa del otro.

El obstáculo en el obsesivo está en la propia jaula que construye, está encerrado, enjaulado.

Un encierro dado por la jaula de los pensamientos.

Temporalidad: la inmovilidad de la jaula y su inmovilidad se desplaza sobre el objeto. El objeto está inmovilizado.

El obsesivo elige por el pensamiento no por el corazón.

Su tranquilidad adviene cuando inmoviliza al objeto.

Sale a correr tras la jaula cuando se le presenta una pérdida del objeto.

 

 

Dos filmes: Breaking bad y The killing

 

La serie da cuenta  del recorrido de una transformación de los personajes principales, de cierta transformación del rasgo del personaje principal para llegar a formular cuál es la condición de ese rasgo para ese sujeto.

Ese rasgo se lee sobre todo en the killing, en el último diálogo de la serie el personaje principal se define como alguien que tiene que irse, que no puede estar en una función. No es el no poder estar propio de la histérica la cual socava el lugar que ocupaba, se trata de sujetos que no pueden sostener una función.

 

 

Ejemplos de manifestaciones de la imposibilidad de asumir una función, lo propio de la subjetividad moderna:

-Madres que no soportan la demanda del hijo.

-Madres que prefieren que otros los críen.

-Madres que se drogan.

-Madres que rechazan y quieren matar al hijo.

 

La función materna es aquella que posibilita la entrada del sujeto a la lengua.

 

El no poder asumir la función es correlativa a una dificultad para la identificación como madre que no alcanza la consistencia que tenía esa función en la época de Freud, no logran sostener la función antes sostenida.

 

Para que haya síntomas es necesario lazos sociales, con ideales, valores, esperanzas, identificaciones.

Cuando no tenemos eso para Freud no está la capacidad de formación de síntomas en relación al inconsciente.

 

Dos puntuaciones:

 

El psicoanálisis es un de los discursos que pretende ordenar el goce, no es el único, ningún discurso ordena todo el goce.

 

-La educación: educar es hacer entrar a alguien en un discurso. ¿Qué es la psiquiatría? Se ocupa de aquello que no entró en un discurso, ¿y eso qué es? Es la policía, la policía trata de contener lo que no entró en un discurso.

 

 

Textos recomendados por Carlos Dante García:

 

*“El retorno del péndulo”, Zygmunt Bauman y Gustavo Dessal

* Texto de Fernández blanco: “El capitalismo pulsional” en la Escuela de Orientación Lacaniana

 

 

 

 

 

 

 

“Macedonio es una usina convocante de lectores”

 

El libro, publicado por la Editorial Paradiso, también reúne textos de Horacio González, Ana Arzoumanian, Anahí Mallol, Martín Alomo, Amalia Sato, Nicolás Peyceré, Roberto Ferro, Arturo Frydman y Susana Szwarc, entre otros.
 
Liliana Heer es miembro de la Escuela de Orientación Lacaniana (EOL), y de la Asociación Mundial de Psicoanálisis (AMP). Publicó Frescos de amor, Verano rojo, Angeles de vidrio, y Repetir la cacería, apenas algunos de sus títulos.
 
Esta es la conversación que sostuvo con Pablo Chacón para Télam.
 

T : ¿Qué clase de artefacto es Macedonio. Para empezar aplaudiendo?  ¿Se trata de un artefacto mimético, tiene la característica de actuar por resonancia, hay peajes al lector que van desde el entretenimiento a la disolución?
H : Macedonio… es una usina convocante de  lectores, actores, músicos, artistas y amantes de la lengua sin pelos ni alambres de púas. Algunas de las hipótesis que enunciás ganaron la partida. Los prologuistas han encontrado ecos, tonos, clima, frases, conceptos que hacen a la conversación sin fin en la doble vertiente de sentido y final.
 
T : ¿Hubo una elección de los convocados o un ofrecimiento? Los prólogos, ¿a qué remiten de la obra de Macedonio?
H : La elección fue in crescendo, Martín Alomo en primer plano, poseedor de un singular oído musical, se entusiasmó con la obra. El entusiasmo, ajustes y sugerencias despertaron en mí el rumor de El museo de la novela de la Eterna y sus inolvidables prólogos. Luego, vertiginosamente fui invitando, recibiendo comentarios y pedidos de formar parte en esta aventura; también incorporé a varios autores con quienes había compartido las Jornadas Macedonio Fernández en 2012. Fueron realizadas por El Instituto de Literatura Hispanoamericana de la Facultad de Filosofía y Letras organizadas por Roberto Ferro en la Biblioteca Nacional y en el MALBA. En esa oportunidad se exhibió Sin apremio por concluir – Primer acto apresurado por detener al segundo, un fragmento de lo que hoy es Macedonio… Dirigí la función actuada por Marcelo Savignone (representando a todos los personajes) con Cecilia Campos en guitarra, retroproyecciones de Edith D`Ímperio y Macarena Cordiviola, ambientación de Lina Boselli, asistencia actoral de Eva Rodríguez, luces de Luciano Cohen y Aníbal Villa Segura como asistente de dirección.
 
T : Nombres que (a mí) me llaman la atención: Martín Alomo, Amalia Sato, Anahí Mallol, Nicolás Peyceré, Ana Arzoumanian. ¿Por qué crees que pueden llamar la atención de un lector?
H : Seguramente tu pregunta sorprendida no implica desconocimiento sino atención especial. Voy a remarcarla citando momentos de los prólogos de los autores que mencionás:
 
Una música sin ritmo figura el anhelo de desmarcarse de la dictadura del metrónomo, de las garras del tiempo. El instante, como al costado del camino de la secuencia, parece denotar ese punto más allá, ese punto fuera de línea invocado por la pretensión macedoniana. Se trata del instante capaz de hacer presente el infinito en acto, un punto de infinito fuera del tiempo. El mismo punto que en El concepto de la angustia, a propósito del ensimismamiento, Kierkegaard atribuye al ironista, Martín Alomo.
 
Si alguna vez se representara esta obra, asistiríamos a la puesta en escena de otro posible banquete platónico, vertiginosamente actualizado. En la alternancia de voces: ausencia de dolor y verdugo. En la danza de los coqueteos sociales: aspiración a ser el mejor discípulo en la proliferación de estos Alcibíades deliciosamente mundanos, Amalia Sato.
 
Macedonio es aquí no la mudez ni la fijeza de lo ya dicho, no la cita, sino el motivo y la música: el personaje ejecuta melodías, emite sonidos, casi no habla. Y el actor no actúa propiamente hablando: es el que da más vale las acotaciones escénicas, es quien reflexiona sobre la actuación misma. Las cosas, estados, roles, se superponen, o invierten, o vuelven sobre sí,  Anahí Mallol.
 
Y pensar en la voz de Xul Solar, fina de líneas, fina de colores de penumbra.
Y en la voz de Vanina Muraro..
Y en los nombres de autores de antes: William James, Eduardo Egger, Manuel Peyrou, Miguel Schapire, Lily Laferrere, Homero Manzi, González Tuñón, Nora Langue, Jauretche, Güiraldes, Gómez de la Serna, Enrique Villegas.
Y sentados en el hotel esperando la coda y el alba, upavamos, taquivoy, no teno forma ni limiktes, ra´perxpándome nel cosminoche infinito do too es; etc.
Una coda anuncia el alba, Nicolás Peyceré.
 
El teatro.
La personería o personalidad representa la aptitud para ser sujeto de derecho. Dame un anestésico, destrózame, no puedo, no puedo más. No me toques, todo es una vergüenza, una falsificación, mentira. Déjame soy venenosa, un ultraje, fría. Teatro. Tal vez ya no necesiten la ayuda del proyector ni de la película ni de la cinta de sonido, escribe Ingmar Bergman en “Persona”: ahora se extienden en busca de nuestros sentidos, hasta lo más profundo, hasta nuestra retina, o hasta las más delicadas ramificaciones del oído. Teatro, Ana Arzoumanian.
 
T : ¿Cuál es tu relación del psicoanálisis con la literatura, o al revés?
H : Psicoanálisis y literatura son dos prácticas de la letra destinadas a operar con la pulsión, un núcleo duro ajeno al concepto de progreso. Desde mi primer libro de relatos,  hasta el poema largo que estoy escribiendo y se llama Capone en Septiembre, he bordeado ciertos temas: muerte, locura, política, incesto, desencuentro, variaciones del mal. Siempre he injertado  procedimientos, expresiones, técnicas y artificios del cine, el teatro, la música, la pintura. Para un psicoanalista, es simple adjudicar las anécdotas más íntimas a la ficción. Lo vivido domesticado, el bien decir; desembocar en el streep-tease autobiográfico puede resultar patético. Hurtar tajadas requiere estilo: Candelas, candles, escribe Joyce en el único texto que no dio a conocer en vida: Giacomo. Es importante practicar la destilería de la renuncia, adiós, adiós al protagonismo, rociar con salmuera el manojo móvil de malestar. El humor suele ser la mejor vacuna. Y ahora me gustaría volver tu pregunta desde la praxis. A partir del año 2002, dirijo con el psicoanalista Arturo Frydman las Jornadas de Literatura y Psicoanálisis Autopistas de la palabra en la Biblioteca Nacional. El 19 y 20 de Septiembre próximo vamos a realizar las IV Jornadas bajo la consigna: La Frontera, el antes y el después: mitos, quiebres, el folletín de los argentinos. En el sitio www. autopistasdelapalabra.com se pueden consultar los más de 150 trabajos producidos pensando en la lógica literatura-psicoanálisis.
 
T : Has escrito mucho, no estás de moda, tu literatura supone cierto hermetismo. ¿Qué pensás?
H : Si bien la fuga es el motor de mi escritura, soy centrípeta; el exterior no me genera curiosidad. Algunos lectores en vez de sentir su propia oscuridad acusan al texto de hermetismo, decía Mallarmé.
 
T : La obra de teatro, ¿capta algo de Macedonio que en otro formato se escaparía?
H : Hablar en general no me atrae, no lo sé, depende de los colores de la obra. Los veinticinco autores que prologan este libro encontraron una presentificación de Macedonio en otro registro.

http://www.telam.com.ar/notas/201408/75095-macedonio-es-una-usina-convocante-de-lectores.html

Reseña XIV. Seminario EOL. Carlos Dante García

 
Hoy: “El amor: ¿cuándo es un síntoma?- problemas clínicos actuales”
 
Martes 15 de julio de 2014
 
 
Particularidad que toma el amor en un hombre y en una mujer.
El amor siempre fue un misterio para Lacan, no se puede descifrar.
Un síntoma, un acto fallido, si se puede descifrar.
Amar es dar lo que no se tiene.
Amar es reconocer la falta, reconocer la propia falta y dársela a otro.
Amar no es dar bienes, es dar lo que no se tiene. No es dar regalos o bienes, es dar lo que no se posee, va mas allá de si mismo, de todo lo que uno tiene, implica, dar su castración.
Uno coloca lo que le falta y lo ubica en el otro.
Definición del amor femenina, distinguir de la forma erotómana del amor.
Amar feminiza.
Quejas de mujeres y hombres de que no pueden amar, problemática de la época, circulación de objetos. 
Amar tiene algo de cómico (temor al ridículo), feminización, retorno del orgullo, agresividad porque se depende del otro.
Amar es una posición de incompletud, cuestiona la posición fálica.
Puede desear y tener aventuras con otras mujeres, son intentos de encontrar la posición viril, y esta posición no es amar.
Amar y gozar no van de la mano.
En las mujeres es menos habitual el desdoblamiento… 
En la mujer encontramos la posición masculina de no amar.
La particularidad del amor y del goce están en constante cambio.
Las mujeres empujadas a ser hombres.
Los modos establecidos de amar formaban parte del nombre del padre.
Viñeta: un sujeto que dice que a pesar de que él la ama, no sabe si debería esperar a que ella lo ame.
Lacan dirá, que el amor es siempre recíproco, quiere decir que si te amo, tu estas implicado, porque hay algo en ti amable, hay algo de la falta que está en ella.
Mi amor por ti, no es un asunto mío, sino también tuyo, mi amor dice algo de mí que tu misma no conocías, funciona en el inconsciente, sin saberlo.
En el amor, hay milagros, cuando el amor de uno, corresponde al amor del otro.
El mismo objeto de amor y de goce es raro que concuerde.
Azar y rasgo; dos elementos a tener en cuenta.
La realidad del inconsciente supera la ficción.
La pulsión parcial y su circuito y del amor a la libido.
El amor no tiene nada que ver con la pulsión, según Lacan.
Mito de Aritófanes, mito del amor, en el seminario de los cuatro discursos.
El sujeto busca la parte perdida de si mismo que perdió al nacer, es lo que mueve al sujeto, toda su vida, llamado objeto a.
La condición fetiche implica el amor y el objeto de la pulsión.
Del lado de la mujer no es fetichista, es erotómana la condición de amor, ser amadas para desencadenar su amor.
Forma erotómana del amor quiere decir que la mujer quiere ser amada.
El fantasma es fundamental para su condición de goce. Al orgasmo se llega por su fantasma no por el amor, imaginarse a si misma como otra.
Para que le aparezca su condición de goce es a través del fantasma.
El fantasma masculino se lee en los súbitos enamoramientos de los hombres, que le atrajo en ese momento.
Ej: Goethe, enamoramiento de Wherter por Charlotte, cuando la ve rodeada de niños, fantasma maternal.
Ej: Rousseau, se enamora cuando ve a una mujer andando a caballo con una fusta.
Ej: amor a si mismo, hombres que se aman a si mismos amando una mujer.
¿Cuál es el problema entre el hombre y la mujer? Hablan.
El amor depende del discurso de la época, las modalidades del amor cambian con el discurso de la época. 
En la época del nombre del padre, el amor para toda la vida. En la actualidad el amor con fecha de vencimiento.
Relación maternal, disminuye la dimensión pasional y prevalece lo maternal.
Cuanto más se ama se vuelve sublime.
Si la mujer se queda con un solo hombre lo castra.
Miller dirá, en los caminos del amor y del goce, el camino es estrecho.
¿Cual es el mejor destino del amor? La amistad, Aristóteles.
El diálogo entre un hombre y la mujer es imposible.
En que consiste la condena de los enamorados? Es aprender indefinidamente la lengua del otro; a través de signos, claves, datos…
En este sentido, el amor es un malentendido a tientas, no se tiene la clave.
Hasta el martes 5 de agosto, día de inicio de las clases.

Reseña XIII. Seminario EOL. Carlos Dante García

 

"Prejuicios sobre la masculinidad y la virilidad: hombres y analistas: siglo XXI”.
                                               
                                                       8 de julio de 2014

 

 

 

Ciertas ideas que circulan en el psicoanálisis como una obviedad respecto de lo viril y de la masculinidad:

 

La mujer constituiría un misterio y el hombre no, como si se tuviera la respuesta anticipada de que un hombre sabe lo que quiere, como si la masculinidad sólo consistiera en una construcción subjetiva que se sostendría nada más que del pene.

En el mundo actual todos participamos de un cierto efecto: que los hombres están más desorientados, hasta temerosos y manifiestan no saber qué hacer respecto de la mujer.

Casi todo el mundo comparte la idea que se tiene de la masculinidad, la cual refiere que el hombre o se feminiza o es como un niño.

 

Freud tuvo que aclarar casi sistemáticamente que Masculinidad y Feminidad se pueden dividir en cuatro términos diferentes:

Biológico, sociológico, psicológico e inconsciente.

Muchas mujeres no toleran que un hombre no sea activo, es decir, no buscador, quedado.

Un hombre pasivo es menos hombre, esta idea está en las mujeres.

 

En Freud lo que define la actividad es siempre la pulsión, porque siempre se satisface.

 

Los analistas tienen que orientarse por la lectura de las pulsiones. Ejemplo:

“No hice nada en todo el fin de semana, estuve mirando televisión” aquí lo que aparece como pasivo es respecto de la exigencia del ideal del yo, el “mirando” es la actividad de la pulsión y hacia donde debe orientarse el analista en su lectura.

Para Freud: Hombre y Mujer son términos, para Lacan son significantes que están en una lengua ligada al nombre del padre.

 

La crisis del nombre del padre da lugar a la feminización, la virilidad no es lo que era. Lo que caracteriza a la masculinidad a partir de la caída del nombre del padre es la ética del soltero según Lacan.

 

La ética del soltero:

Es la erradicación de lo femenino, se trata de acrecentar lo que es del Uno.

Excluye la dimensión de la falta, el amor y encuentra la satisfacción sólo en él mismo.

En el filme “Shame” se puede situar cómo busca más sexo sin amor.

Lacan define la ética del soltero a partir de Henri de Montherlant en su texto Televisión, haciendo alusión a un goce solitario.

Se desplaza hacia la tecnología y se aleja del cuerpo del otro sexo.

Primer elemento: erradicar lo femenino, lo femenino como aquello que no es idéntico a uno, es lo Otro.

Segundo elemento: el empuje a más y más sexo, excluyendo el amor.

Tercer elemento: empuje a la satisfacción de la pulsión a través de los objetos de la tecnología (masturbación cibernética).

 

La virilidad no es la que se sostenía en ciertos elementos simbólicos, como la barba, por ejemplo.

El soltero no es una categoría clínica pero es algo que caracteriza al discurso que rechaza lo femenino. No es machismo.

Montherlant escribió un libro: “Los solteros” 1934.

¿Cuál era la alegría de Montherlant? La de no haberse casado. ¿Por qué Lacan denomina a esa posición una ética? Porque en la ética del soltero es la puesta en juego de una decisión  de no casarse y la alegría de eso.

No casarse es un modo de no pertenecer a ninguna institución, es un predominio de un goce que es autoerótico, no pasa por el otro.

Lacan: “el soltero es el que se hace el chocolate solo”, rechaza la relación con el Otro, cualquier otro que implica una diferencia.

 

El nombre del padre marca caminos, carretera principal, significante que cumple la función de significar el deseo de la madre y por lo tanto marca el camino del modo de abordar a una mujer.

Al disminuir la eficacia del nombre del padre implica que el sujeto no dispone de un camino para transitarlo al Otro. Por eso hay un predominio de las adicciones en los hombres, que implica un goce sin pasar por el cuerpo del Otro.

No es casual que al mismo tiempo que hay mayor desorientación en los hombres que no saben que hacer con las mujeres hay un incremento en la adicción.

 

Dos referencias muy precisas:

 

La posición viril y lo que es un hombre (en el inconsciente):

 

Pág. 275 Seminario “De la naturaleza de los semblantes” de Miller:

-“La posición viril se caracteriza por amar a su objeto por lo que no tiene,” por lo tanto va a encontrar en el objeto lo que le falta.

 

Página 168: lo que es un hombre lacaniano:

Un hombre se lo define por aquel que tiene una posición fetichista, la condición de elección para poder gozar. Esto es el hombre en el sentido de la neurosis espontánea.

El hombre lacaniano es un hombre sin ambagues, no hace rodeos, no da vueltas.

 

Viril y varón vienen del latín: viga, una viga es un sólido que sostiene a una casa, resistencia de los materiales, es un sólido deformable, flexible, se tuerce para sostener.

El hombre es alguien temeroso, se lo caracteriza por la prudencia, se define al hombre por aquel que teme a la castración.

Oscilará entre omnipotencia-temor.

El discurso de la prudencia está alejado de la dimensión del acto.

Una mujer es más flexible, por ejemplo ante la pérdida de un trabajo, en cambio el hombre se torna más preocupado.

Un hombre sin ambagues no teme a la castración, y la mujer con la cual se va a relacionar no lo va a perjudicar.

La ruina imaginada por un hombre la leemos como imaginarización, por ejemplo la ruina para un hombre es el amor porque queda expuesto.

 

Pág. 168 “De la naturaleza de los semblantes”:

 

“un hombre es aquel que está suficientemente desplazado del falo de la madre” y, por lo tanto, sabe que la mujer no tiene.

Aquel que no está suficientemente desplazado de la madre teme a la mujer, a la feminidad propia del hombre.

 

Más pegado al falo de la madre: más temeroso: más inflexible: exige que la madre tenga. Espera que lo valoricen. El duro.

 

El falo es una significación que da valor, El moco del hombre: “no voy a poder”.

El más alejado del falo sabe que no tiene y por lo tanto tiene que encontrar la forma. El hombre sin ambagues es el hombre del acto.

Un hombre se construye a partir de los actos que va haciendo.

La flexibilidad supone que aquello que puede llevar la mujer puesto por la exigencia de él es un postizo, lo lleva como condición para suscitar su deseo pero no es condición fetiche.

El que funciona como condición fetiche es “siempre minifalda” por ejemplo.

 

Textos recomendados:

 

*“Seminario Los cuatro conceptos fundamentales del psicoanálisis”*cap.: El desmontaje de la pulsión y cap.: Del amor a la libido.

*“Leer las pulsiones” texto en www.lecturalacaniana.com.ar

*“Los solteros” 1934, Montherlant Henri

*“De la naturaleza de los semblantes”, Jacques A. Miller.

*Filme: Shame.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


 

 

Seminario EOL 2014

 
Fin  del receso por las vacaciones de invierno del Seminario, retomamos el próximo martes 5 de agosto a las 17:45 hs.
 
Título:   “El tiempo en las subjetividades freudianas. Los tiempos construidos por Freud. Los tiempos en la erótica lacaniana, en la histeria, obsesión y fobia.  Algunas particularidades del tiempo en las psicosis. El tiempo en la subjetividad hiper- moderna: “¡Más temprano!”, "¡Más rápido!"Más rápido!" Más nuevo!”.
 
Texto de Manuel Fernández Blanco: “El capitalismo pulsional”.