Reseña XXV. Seminario EOL. Carlos Dante García

Título: “Síntoma- sinthome; significante-letra: ¿qué se hace con el resto del síntoma?-¿qué es una pieza suelta?”

                                                                                                       Martes 14 de Octubre 2014
¿Cuál  es la diferencia entre el  síntoma y el sinthome? Esto hace a los problemas cruciales para el psicoanálisis, dice Miller (1)
El sinthome designa lo que el síntoma tiene de rebelde al inconsciente.
1) El síntoma como sinthome no representa al sujeto
2) El síntoma no se presenta a ningún efecto de sentido que implique una revelación
3) El síntoma como sinthome se acerca más al saber hacer como arte.
Miller (2) introduce una diferencia fundamental, el síntoma quiere decir algo, el sinthome no quiere decir nada.
En la creencia de que el síntoma quiere decir algo, implica la suposición de que hay algo para leer.
Hay un escrito hecho para leer, esto es el síntoma, y otro para no leer, este es el sinthome.(3)
Somos locos de atar y de no atar.
Miller coloca de un lado el significante, aquello que puede ser leído y del otro lado la letra, que no es para leer, es el terreno de lo ilegible.
El síntoma freudiano está hecho de significantes, mientras que el sinthome es del orden de la letra, es una letra. (4)
¿Cómo alguien va a análisis llevando un síntoma sin reconocerlo como síntoma? El obsesivo. Son síntomas egosintónicos, en sintonía con el yo, no son formaciones del inconsciente. Son sujetos que llevan síntomas que no son reconocibles como síntomas.
Lo que se denomina síntoma es el síntoma freudiano, que son formaciones del inconscientes: histérico, obsesivo, fóbico.
Anorexia, bulimia y adicción, no entran en las formaciones del inconsciente, no hay nada que leer, no son síntomas que tengan algo para leer.
El síntoma freudiano no se sabe que significa.
Todo síntoma que no es para leer puede ser un sinthome, hay que verificarlo.
El sinthome es la letra.
Hay dos textos para leer el tema de la letra.
Lacan, Seminario XI, de los cuatro conceptos, cap. 19, aislamiento de un significante non-sensical, sin sentido y Seminario XX, Aún, cap. La función de lo escrito, del significante legible a la letra ilegible.
Hay algo rebelde que no se puede poner en relación al inconsciente. Lo inenterpretable que no es pasible de reducir por el sentido. Esto es previo  a la denominación que le da Lacan al Sinthome, este tiene que ver con el saber hacer del artista, Joyce.
Síntomas a la antigua, freudiano, relación al significante, al inconsciente, se lee y se interpreta y el síntoma modernista, en relación a la letra, desabonado del inconsciente. (5)
El pasar al paciente al diván es porque el analista supone que hay un sujeto que está en condiciones de leer, asociación libre. Leer implica asociar, dejarse llevar por los significantes.
El inconsciente es lo que se lee antes que nada. La letra no es para leer, no podemos interpretar (6).
Cuando la letra sirve para escribir la palabra, la letra puede tener un uso significante.
La letra dela Instancia de la letra funciona como significante, se puede interpretar.
La letra que aparece en el Seminario XI y en el Seminario XX, no sirve ni para significar, ni para representar.
Los nudos dice Miller valen como una escritura.
La letra que funciona como significante tiene función de semblante.
La letra que no funciona como semblante se acerca a lo real.
¿Cómo situar aquello que no puede interpretarse, aquello que podría funcionar como letra?
• No siendo susceptible de asociación, no hace cadena
• insiste, fijo, letra.
• sin sentido.
• no se relaciona con el inconsciente, no formando parte de las formaciones del inconsciente.
• no es posible de comunicar
• singular
• goce particular
El sinthome sería autista. El inconsciente  es un saber que se lee, en cambio el sinthome no es legible.
En un análisis el sinthome se manifiesta en el silencio, sobre todo del analista y de los analizantes. No hay posibilidad de dar sentido.
¿Cómo se pasa del goce de la repetición al sinthome?
(1) Miller, Jacques Alain, Seminario Piezas Sueltas, pág. 72
(2) Ídem, pág. 75
(3) Ídem, pág. 80 y 81
(4) Ídem, pág. 82
(5) Ídem, pág. 83
(6) Ídem, pág. 84 y 85

Reseña XXIV. Seminario EOL. Carlos Dante García

Hoy: “Prejuicios sexuales"

Martes  07 de Octubre de 2014

 

Los prejuicios nacen de la ignorancia. Para el psicoanálisis los prejuicios nacen del inconsciente.

Lacan: Prejuicio: Suma de creencias y de saberes. Relaciona el prejuicio con la transferencia.   

Lacan ubica la transferencia  bajo la forma de lo que ocurre en el analista por eso define a la contratransferencia como la suma de los prejuicios.

Dos términos relacionados con el prejuicio: Comprensión // Hay relación sexual.

Lacan en los “Escritos”: “Más a menudo vale no comprender para pensar…” Dice que cuando se comprende no se piensa.

Seminario  “La psicosis”, cap. 2, pag. 37: “En la formación  que damos a los alumnos observamos que en este punto siempre conviene detenerlos. El momento en que han  comprendido, en el que se han precipitado a tapar el caso con una comprensión, siempre es el momento en que han dejado pasar la interpretación que convenía hacer o no hacer”

Dice que en el lugar de la interpretación se coloca una comprensión:

*Cuanto más comprendo menos interpreto.

 

           Comprensión ………… 

Interpretación y/o pregunta

 

Cuando comprendemos, cuando creemos hablar el mismo lenguaje decimos “quiso decir tal cosa” y no decimos lo que dijo.

El prejuicio y la comprensión son una forma de colocar algo ahí donde falta un sentido y una relación causal, una relación entre efecto y causa.

*Ver prejuicios de Freud en el caso Dora -reseña 22-

La clínica lacaniana se orienta hacia la no relación. La practica lacaniana opera en la dimensión del fracaso, en lo que no funciona.

En cada interpretación, en cada intervención en la práctica, NO se deslice un valor, ni un valor psicoanalítico.

Práctica sin valor=práctica sin ideal.

La intervención tiene que ir ahí donde fracasó.

Ejemplo: Paciente que dice que estuvo tomando todo el fin de semana y que no pudo parar de tomar…”Me tomé siete botellas de Whisky”. La intervención: “Si paró, paró en la septima botella” la intervención tiene que ir a donde fracasó, NO pudo tomarse TODO.

Hay diferentes modos de fracasar pero la pulsión siempre se satisface. El analista debe leer las diferentes formas de satisfacción pulsional.

Lacan: la interpretación tiene que ir al objeto causa del deseo, no al objeto de deseo.

La base de todos los prejuicios básicamente sexuales implican o suponen que hay un objeto que conviene para alguien. Por ej. En Freud el Sr. K para Dora.

Analizar sin incluir valores y sin incluir la suposición que hay un buen objeto, que es mejor un objeto que otro.

Plus de goce: El objeto plus de goce, es toda manifestación en un discurso, en el que en el discurso se manifiesta una carga.

Se puede aislar con el término: Triebregung.

En el discurso localizar lo que lleva una carga pulsional. Los objetos a los que hay que apuntar, los objetos no regulados, los objetos que presentifican la carga pulsional:objetos plus de goce.

Conferencia de Miller en Comandatuba, “Una fantasia”(2004):

“El psicoanálisis fue inventado para responder al malestar en la civilización” – la civilización de la época de Freud, epoca victoriana- “Para hacer existir la relación sexual hay que frenar, inhibir, reprimir el goce”. Para que yo pueda tener relación con alguien tengo que reprimir, inhibir mi satisfacción. Esto correspondía a la época vistoriana, hasta los años 50. Me puedo relacionar si freno el goce. Esto se observa en las relaciones de pareja o las sociales.

Esto fue un éxito, pero tuvo consecuanecias: Avanza cada vez más el plus de gozar, la carga pulsional.

Plus de goce: Toda manifestación de algo que rompe la homeostasis: esos son los modos de fracasar.

El plus de gozar se va imponiendo cada vez más, más angustia, más depresión.

Cuatro modos de práctica analítica

  1. Práctica psicoanalítica reaccionaria, exaltación de lo simbólico vehiculizados por los significantes de la tradición:Suponer que se va a crear un inconsciente al convocar a significantes amos:“Pasar a los sujetos sin brújula a los significantes amos de la tradición”:Llevar a los sujetos que están desbrujulados,  desorientados a que se orienten con significantes amos, que encuentren una regulación con significantes amos tradicionales: trabajo, pareja, educación.
  2. Posición del analista del presente eterno, refugio de lo imaginario : No pasa nada, nada ha cambiado, sigue todo igual. Inconsciente eterno, no cambia.
  3. Progesista: Llevar al inconsciente para unirlo con la ciencia, con las neurociencias: Tratar de localizar  el  inconsciente en el cerebro.
  4. Práctica lacaniana no tiene otro principio que “eso” fracasa, excluye el éxito: Sospechar de que un paciente diga que encontró lo que buscaba. Sospechar de la homeostasis.

Prejuicios sexuales más significativos de los analistas: Que crea tener una idéa de lo que le conviene como goce al paciente. Como analistas no podemos saber el alcance que pueda tener una interpretación, y no podemos saber que puede interpretar el inconsciente del paciente.

Sentido de la experiencia del análisis: La relación que el paciente tiene con lo que dice.

Miller en “Sutilezas analíticas”, pag.209/210: cuando un paciente de él testimonia del pase, dice que Miller le hizo una interpretación que le cambió la vida:“Ud. ama demasiado a sus fantasmas”…fueron dos años de  angustia. Miller dice que no tuvo ninguna intención de producir eso y que ”por lo que yo recuerdo no ocurrió eso que está diciendo”, “usted muestra que la interpretación la construye el analizante”.

“El analizante forma parte del concepto de interpretación”.

El prejuicio fundamental es suponer que el analista es el autor de una interpretación.

Miller en “El lugar y el lazo”: No hay relación en la asociación libre. Se promueve la asociación libre para que haya incoherencia, para que aparezca la no relación.

Principio de todo prejuicio: “que haya relaciones entre las cosas”.

 

– Lacan, Escritos Dos.

– Lacan, Seminario “Las psicosis”, 1984. Cap. 2.

– Miller, Conferencia en Comandatuba, “Una fantasia”(2004)

– Miller, “Sutilezas Analíticas”

– Miller: “El lugar y el lazo

Reseña XXIII. Seminario EOL. Carlos Dante García

Título: “Prejuicios y errores sobre la sexualidad: impasses y salidas, en el psicoanálisis”

 
 
Carlos Dante García constata y verifica en su práctica analítica las particularidades de la histeria moderna.  Trabaja la salida de la mujer, el hacerse ser el falo.
 
¿De qué manera incide el discurso capitalista  y el discurso de la ciencia sobre la histeria y sobre la mujer? Proponiéndole mayores posibilidades de conquista fálica, de adquisición, se acentúa más la vía del tener.
 
Tener y ser en la práctica analítica.
 
¿Cuál es la particular relación que aquel que escucho en sesión tiene con el tener y con el ser?
 
A mayor conquista fálica, hay sujetos que gozan menos de esa conquista.
 
¿Qué hace el sujeto histérico con lo que adquiere?
 
A mayor adquisición se producen dos efectos: goza menos de lo que adquiere y hay un incremento de sentimiento de apropiación, no es mío, no me pertenece.
 
El discurso contemporáneo, discurso propio del capitalismo fálico empuja al tener.
 
Hay dos campos en la adquisición fálica; el de las relaciones sexuales y el por fuera de las relaciones sexuales.
 
Hay una tensión excesiva en la histeria moderna  entre el trabajo y el amor.
 
Cuando hablamos de histeria hay que distinguir: el hombre de goce y el hombre del deseo.
 
El paradigma del hombre del goce es el caso de la bella carnicera, y es propio del sujeto histérico moderno, no se niega al goce del marido, pero no se sabe que goce obtiene ella.
 
No manifiesta un goce que esté en relación a lo viviente.
 
¿Qué es el hombre del goce?
 
Tiene el órgano, dispone del órgano y quiere gozar de ella. El hombre del deseo puede estar en el mismo hombre de goce o en otro hombre.
 
El hombre de goce en el caso Dora es el Sr. K
 
El hombre del deseo en el caso Dora es el padre.
 
El hombre de goce y deseo en el caso de la bella carnicera es  el marido.
 
El hombre del deseo es aquel que le genera un deseo insatisfecho. Si goza de las
redondeces porque hace el comentario de una flaca.
 
En el caso Dora, el hombre del deseo está en el padre que manifiesta impotencia.
 
¿Por qué la histeria se interesa en otra mujer y que implica esto?
 
A cualquier histérica le fascina algo siempre, cual es el objeto agalmático que hace desear, y esto se lo pregunta al hombre.
 
El sujeto histérico, no se niega a todo goce, goza, pero goza de la falta, este es su particular goce, gozar de la falta.
 
Hay que distinguir tres dimensiones:
El sujeto histérico puede estar en una mujer
La posición femenina
El sujeto del inconsciente, aquel sujeto que se produce en el trabajo analítico.
 
La Histeria se define por una voluntad de no satisfacer el goce viviente con un partenaire.
 
No se dirige al goce, sino  a hacer hablar, para que él diga lo que busca su deseo, en él o en otra.
 
Busca que el otro le diga lo que és.
 
Preguntas dirigidas al otro: ¿Por qué me amás?, ¿que ves en mí?, ¿qué buscas? Dime lo que buscas en mí o en la otra.
 
Busca generar insatisfacción al otro, queriendo generar un plus, que el otro le dé un ser
 
No consciente ser el síntoma de un hombre
 
Se interesa por el síntoma del padre y se identifica con el síntoma de él. Ej. Dora
 
Se interesa por lo que genera insatisfacción, no por el goce, ella trata de ser lo que le falta al otro, es el modo que ella tiene de inscribirse en él.
 
El sujeto histérico se centra en el ser, se mortifica por lo que el otro dice o no dice.
 
¿Cuál es la respuesta que va a dar la histérica con un hombre? Hacia las faltas de ese hombre, privilegia estas faltas en su discurso.
 
En cambio, Lo que caracteriza a la posición femenina son dos cosas: querer gozar y quiere hacer gozar. No acentúa que el otro le dé el ser.
 
La palabra de ser, se le produce en el momento de un goce otro, la palabra luego del encuentro amoroso.La definición la mujer es síntoma del hombre, es definirse en una relación con un hombre.
 
La posición femenina se caracteriza por no buscar el ser, se distancia de todo discurso del ser.
 
En la mujer el falo se pone en juego en la relación sexual.
 
La mujer entra en la relación sexual, haciéndose desear. ¿Qué es necesario para un encuentro sexual? Que el hombre desee.
 
¿Qué es suficiente? Que la mujer se deje desear, deseada como falo, como aquello que le falta a un hombre. La mujer puede ser deseada solo como complemento de un hombre.
 
En las fórmulas cuánticas de la sexuación el hombre es el único que está en relación a un objeto.
 
Lo que llamamos mujer se define por una convención, al fenómeno que se produce que no está del todo inscripto en la función fálica.
 
Para terminar, el fantasma; ¿es el mismo en el hombre que en la mujer?

Entrevista a Luisa Valenzuela

Ñata, ñandú ñañosa de Ñuñoa, deñida en ñandutí comiendo ñoquis de ñame, no añora, añoró o añorará el ñúseseñado en Ñ, ni el año de ñaupa ni mañana.

¡Ñácate, pura ñoñez al ñudo!: otra ñusta.

Moraleja: Si sos figurita difícil no te hagás la ídem.

                          De Zoorpresas Zoológicas. Luisa Valenzuela.

 

 

F.V.: ¿Cómo surgió en vos la escritura? ¿Desde muy joven estuviste cerca de las letras, del escribir, de la  lectura?

L.V:  En realidad surgió un poco por casualidad, por azar, no porque no estuviera yo inscripta bajo una marca de escritura, sino, justamente por eso mismo, porque estaba tan pegada a la literatura y a la escritura que quería escaparle. Mi madre, Luisa Mercedes Levinson, además de buena escritora era muy sociable y en casa siempre llegaban cantidad de intelectuales: Borges, Sábato entre otros, y todos los del exilio español, que eran muy fascinantes: Arturo Cuadrado, Clemente Cimorra,  Rafael Alberti. Yo empecé a escribir un poco de periodismo, mínimo, a los quince años en una revista llamada Quince Abriles, creada por María Teresa León.  Pero mi plan de vida no tenía nada que ver con la escritura, si bien leía muchísimo. La escritura se fue colando, de a poco. Por un tema u otro empecé a escribir y cuando descubrí el periodismo se me abrió un mundo, porque lo que yo quería era ser aventurera, quería hacer de todo, quería seguir con un bachillerato eterno con todas las materias al alcance. Mi curiosidad era extrema (lo sigue siendo!). Me gustaban mucho las matemáticas, me gustaba la física, también me gustaba la antropología y hasta las ciencias esotéricas… Entonces el periodismo me dio esa posibilidad de estar metida en todos los mundos sin tener que comprometerme con ninguno.

Me empecé a meter en la ficción también muy temprano, a los 18 años, para demostrar que era fácil escribir un cuento como algunos escritores menores de la época. Y Juan Goyanarte me lo publicó en su revista-libro Ficción y me alentó a seguir por ese camino. Pero me casé a los 20 años con un francés y nos fuimos a vivir a Francia. En Paris escribí mi primera novela, añorando el Buenos Aires que había dejado atrás; era un Buenos Aires de los bajos fondos, no el de mi infancia y de mi barrio, era un Buenos Aires lumpen el que me interesaba.

A.V.: “Hay que sonreír”.

L.VHay que sonreír, así titulé mi primera novela, que en un comienzo se llamó Clara, cuerpo y cabeza. Antes de casarme tenía una barrita de amigos, muy de mi mundo: Jorge Sábato el hijo de Ernesto; Marina Girondo, hija de Gloria Alcorta y sobrina de Oliverio Girondo, otros de igual calaña. Pero éramos díscolos  y nada queríamos saber con la intelligenzia burguesa. Nos largábamos por las noches a merodear por La Boca, por el puerto; eran tiempos muy seguros, de alguna manera, aunque no sé cuán seguros eran, tampoco, porque ninguna ciudad fue nunca del todo segura y en aquel entonces también atravesamos períodos políticamente complicados. Nosotros circulábamos de noche como los gatos, y mi madre que vivía en su mundo ni se enteraba lo que andaba haciendo  su hija de 17, 18 años.

F.V.: La página: www.lecturalacaniana.com.ar;  se basa en una lectura que no está en relación al sentido preestablecido, va a lo que cae, al sinsentido. ¿Tu escritura, es una escritura en relación al sentido, al referente, a lo compartido o va hacia el sinsentido?

L.V: El sinsentido es fascinante cuando deja transparentar un sentido oculto, a develarse. Al fin y al cabo una escribe para entender. Es cierto que hay una intención es romper con lo consabido, pero no de manera azarosa del tipo escritura automática; la propuesta es avanzar hacia lo desconocido, ir abriendo caminos palabra tras palabra. Por eso escribo, para descubrir. Las veces que he intentado tener un mapa del argumento, como hacen muchos escritores, no me dio resultado, me sale muy aburrido, porque la propuesta mía es la de una exploración. Me interesa partir de alguna manera en pos de lo desconocido que nunca será absolutamente desconocido, todo quedará enmarcado en la lógica secreta del lenguaje pero tratando de escarbar a fondo para entender qué pasa en los sustratos, qué aflora más allá de lo que se está contando.

F.V.: Sí, y jugar con el lenguaje, ¿no?

L.V: por supuesto, es nuestra única herramienta y a la vez la materia con la que trabajamos. Hurgar en el lenguaje, como una forma de juego, jugar con el significante y con el significado al mismo tiempo, tratar de hacer equilibrio sobre la célebre barra que los separa, uniéndolos. Porque  cuando estás ahí, viendo todas las múltiples posibilidades del significante, el significado se transforma.

F.V.: En “Zoorpresas zoológicas”, se observa cómo se juega con las palabras.

L.V: Si, pero eso ya es más banal, más de juego directo, con el significante propiamente dicho. La letra (la instancia de la letra!). y aún así me sorprendía todo el trabajo inconsciente de escritura, porque empezaba tirando unas palabras al azar, como pueden ver en el ejemplo elegido como epígrafe, y al ir tirando de ese hilo surgía una minihistoria perfectamente lógica. Además, ese ABC de las microfábulas, dado que exige complejas asociaciones, viene con glosario. El correspondiente a la letra elegida por ustedes se los paso acá:

Ñandú: Avestruz americana de grácil porte.

Ñañosa: Que se anda con remilgos, es decir con ñañas. Eso.

Ñuñoa: Lugar donde florecen los ñuños, por supuesto. Barrio periférico de Santiago de Chile

Ñandutí (guaraní): Encaje paraguayo, bella tela de araña hecha a mano humana.

Ñame: Especie de batata. Discorea alata le dicen pero no lo crea: ni vuela ni tiene música.

Ñu: Extraño cuadrúpedo del África, más bien gordito porque, como bien sabemos los criollos, al que nace barrigón es al ñu/do que lo fajen.

Ñ: Suplemento cultural hebdomadario de conocido y controversial periódico porteÑo.

Ñaupa (año de): Hace tiempo pero no necesariamente a lo lejos.

“¡Ñácate, pura ñoñez al ñudo!” (exclamación criolla): “¡Zaz, pura idiotez al pedo!”

Ñusta: Virgen sagrada, hija del Inca que se salvó del incesto.

 

A.V.: En “Novela Negra con Argentinos” te referís a “escribir con el cuerpo”, ¿qué querés decir con eso?

L. V: Para poder explicitarlo de alguna manera fue que escribí ese libro, aunque al principio no lo tenía claro, pero a medida que avanzaba fui entendiendo que la novela era como un mecanismo exploratorio para tratar de poner en claro esa noción que yo sentía de forma muy física si bien me costaba conceptualizar. Yo siento, hace mucho que lo siento, que se escribe con el cuerpo, que el cuerpo está implicado en la escritura, absolutamente, porque estás escribiendo con tu respiración, con tu libido, con todas tus hormonas, toda la fisiología puesta en juego en el momento de la creación. Por eso mismo decimos que escribir puede ser peligroso… Se trataría de poner en juego el ritmo interno y la vitalidad, el flujo vital que debe fluir durante la escritura creativa. Eso expresé alguna vez, porque lo sentía muy vivamente. Y hube de estudiar la noción, tratar de entenderla, porque mi acercamiento a la obra es le lunar, como habrían dicho los alquimistas. Es decir que voy de la praxis a la teoría, en lo posible, al contrario del acercamiento solar que primero teoriza y después pone en práctica la teoría. El libro que mencionan ustedes lo empecé a escribir esperando producir una novela negra más o menos canónica, pero ya en la tercera página supe que mi meta era muy distinta (ya lo dijo el Martín Fierro, “muy pronto llegaremos, después sabremos adónde”) y para poder alcanzar esa meta, que consistía en descubrir el motivo del crimen, debí meterme en el tema de la escritura y el cuerpo, cosa que me permitió profundizar en la busca sin necesidad de llegar a respuestas categóricas que son tan  clausurantes.

Años después me metí en una aventura equivalente, no similar, con la novela El Mañana. Allí la pregunta que intenté articular es si existe o no un lenguaje femenino, o mejor dicho un distinto acercamiento a la palabra. Y por supuesto lo que surgen son conjeturas, respuestas subjetivas. Porque, ¿qué es la respuesta sino este magma de ideas que se van conjugando? Yo creo, como bien dijo Oscar Wilde, que “la Verdad es aquella cuya contradicción es también verdad”.

L.V.: ¿La escritura de las mujeres es distinta a la de los hombres?

L.V: Lo trabajé hace añares en un breve texto titulado “La palabra, esa vaca lechera”, y más adelante retomé el tema en diversos ensayos para el libro Peligrosas palabras.  En esencia, creo en las cargas eléctricas de las palabras, su “forma de empleo”, y me temo que la connotación interna y emocional de las palabras es distinta en el macho y en la hembra de la especie. Aparecieron múltiples estudios al respecto, unos menos serios que otros, desde los importantes trabajos de Deborah Tannen hasta los muy frívolos como El hombre es de Marte, la mujer de Venus.

A.V.: ¿Cuál es tú relación con el feminismo?

L.V: Soy una feminista nata, me corre por la sangre. Me importa mucho la lucha de la mujer para alcanzar su verdadero y justo lugar en un mundo configurado por los hombres desde tiempo inmemorial. El papel de la mujer en estos tiempos es de enorme importancia. Pero no quiero adherirme a ningún “ismo” que obliga a una especie de corrección política. Ya sea  feminismo, marxismo, catolicismo, peronismo. Ni siquiera surrealismo. Al respecto sólo creo en la Patafísica, esa “ciencia de las soluciones imaginarias” que propone ver el mundo complementario de éste y no tomar lo serio en serio. Por decreto la Patafísica no obliga a nada sino que desobliga, en todos los sentidos de la palabra “desobligar” y la palabra “sentidos”.

 

Reseña XXII. Seminario EOL. Carlos Dante García

                      Hoy: “Errores y prejuicios sobre la sexualidad”- 3ra. Parte.

                                      Martes  23 de Septiembre de 2014

¿En dónde encontramos en Lacan la cuestión de los prejuicios?

Cada seminario de Lacan es la formulación a un cuestionamiento a los prejuicios.

*Prejuicio es la definición esencial de lo que Lacan denomina: Contratransferencia: “Podría ser considerado como la suma de los prejuicios del analista”, “la función del ego del analista”

*Seminario 2, clase IV, pag. 68:”Lo que corresponde al yo es eso que a veces denomino la suma de los prejuicios que implica todo saber y que cada uno de nosotros, individualmente, arrastra. Se trata de algo que sabemos o creemos saber, porque saber  siempre es, en algún aspecto, creer saber”.(respecto de la sexualidad)

Cuando algo no funciona como interpretación quiere decir que lo que está puesto en juego es algún prejuicio del analista.

Miller: “El lugar y el lazo”, pag. 16: Cap: “La tentación del psicoanalista”

*Diferencia el lugar del analista del lazo del analista.

Se pregunta:¿Por qué alguien controla? ¿Para qué es necesario supervisar?:La supervisión es: “Ayudar al que practica el psicoanálisis a desdoblarse de la buena manera, a no dejarse absorber por el lazo”.

“El control apunta al lazo del analista con el lugar, es decir que viene a verificar, en esta perspectiva,su grado de desubjetivación en la experiencia”. En que medida está desubjetivado. En la misma medida que no está desubjetivado, está absorbido por el lazo, y es ahí donde se van a manifestar los prejuicios del analista.

Miller hace dos preguntas:

 1- ¿Estoy suficientemente desubjetivado para poder ser el soporte del otro? 2- ¿Estoy suficientemente  desubjetivado como para dividir al sujeto en mi paciente o acaso el paciente se consolida y cimenta cada vez más?

A mayor desubjetivación del analista más división del paciente.

A menor desubjetivación, más paciente  consolidado y menos sujeto dividido.

La desubjetivación = analista como objeto.

                     +   a  +   $  (a más objeto mas división)

–     a  +  Pte. (a menos objeto más paciente)

A mayor desubjetivación, menos prejuicios. A más presión subjetiva del analista más prejuicios. Si hay menos absorción del lazo, menos prejuicios y más posibilidad del análisis.

 

Nueve prejuicios de Freud en el caso Dora:

1-   Prejuicio epistémico: Como un analista concibe el Complejo de Edipo. Situar si la función del padre es natural o normativizante.

2-   No es natural que el padre prevalezca. No es natural que una hija mujer esté atraída o se lleve mejor con el padre. (Lacan, Escritos 1, pag.: 212)

3-   Considerar como  natural la relación de una mujer con un hombre.(Freud,” Tres ensayos para una teoría sexual”). Hay que explicar la heterosexualidad, no es natural la heterosexualidad, explicar como alguien está atraído por el sexo opuesto. Dice Freud, ningún objeto de la pulsión es fijo, entonces no es natural!

4-   Simpatía de Freud hacia el Sr. K (Caso Dora, pag.18 y nota 87/88) es él el que deriva al padre de Dora. Simpatía que se tiene con quien nos deriva. Freud está absorbido por el lazo.

Estar desubjetivado es opuesto a simpatía!!!

5-   Relación del analista con el amor. Freud soñaba con una victoria del amor. (Pag. 99 Caso Dora) Suponer que el amor tiene que triunfar.                            

Freud advierte que lo único que triunfa es la pulsión y el síntoma!!

6-   ¿Cuál es el interés que inspira determinado paciente?

Prejuicio: Hacer del caso, de la paciente, un objeto de publicación, elevar lo que ocurre con Dora a una sublimación. Es un interés que estremece a Freud. Freud como estaba interesado en Dora escribe una novela psicológica que la eleva al paradigma de la histeria. Eleva lo que le ocurre con Dora a una sublimación.

Relación de Freud con Dora:¿Qué lo llevo a Freud a sublimar de tal manera el caso Dora, a hacer  una monografía que lo compara con La Princesa de Cléves? Lo compara con una monografía de las más altas de la psicopatología y tiene el tono de La Princesa de Cléves, a la que ubica como presa de una mordaza infernal.

La Princesa de Cléves es una novela francesa publicada en 1678. Con ella comienza la novela psicológica. El autor: Madame de la Fayette. Novela plagada de intrigas amorosas. La novela pone en juego como pueden prevalecer las cuestiones del amor sobre cuestiones políticas.

7-   Freud se ubica excesivamente en el lugar del Sr. K en vez de estar en el lugar del analista. Freud por su contratransferencia reduce cualquier respuesta de Dora a la misma interpretación, a una confesión: “Ud. Ama al Sr. K”

8-   Lacán  en Función y Campo de la palabra. Prejuicio epistémico: Ubicar en el Sr. K el objeto de deseo de Dora.

9-   Ubicar el objeto de amor en el lugar de la identificación. Es un error pensar que el objeto está escondido en la persona de la pareja.

 Objeto de deseo: Está en relación a la persona

Objeto causa: En relación a la pulsión.

                   a <— $ —> a´

Objeto de deseo: apunta al objeto que deseamos en forma objetiva. La intervención del analista tiene que ir al objeto de la pulsión, al objeto causa.

El objeto de la histeria es indeterminado, está entre el hombre y una mujer. No queda centrado en un objeto.

En el caso Dora los objetos de la pulsión prevalentes son: El oral y el escópico.(espiaba con las orejas)

 

Lacan en el Seminario “Los cuatro conceptos” cap. 19, pag. 254: “Lo que importa es saber en que campo suceden las diversas cosas con las que tenemos que lidiar en el campo del análisis. Algunas suceden a nivel del primer campo, el del Ich, y otras-que conviene distinguir de las primeras porque si se confunden no hay modo de entender nada- en el otro campo, el del Otro”.

Diferencia dos campos:  Campo del yo- Ich y campo del Otro

Campo del Yo/Ich                                   Campo del Otro.

 *Principio del Placer                               * Displacer

 *Organización                                       * No Yo, lo ajeno.

 *Homeostsis                                          *cuerpo extraño

 *Objetivable                                          *Campo de la pulsión.

 

Distinguirlos para orientar la interpretación.

 

Pag: 257/58/59:

1- “La interpretación no está abierta a todos los sentidos”

2-“La  interpretación es una significación que no es una significación cualquiera”: La interpretación toca y mueve la significación fálica.

Dos dimensiones de la sexualidad: Significación fálica y pulsión.

3- “El efecto de la interpretación es el surgimiento de un significante irreductible”: Aislar un significante sin sentido.

“Es esencial que el sujeto vea, más alla de esta significación, a que significante –sin sentido, irreductible, traumático- está sujeto como sujeto”.

 

 

*Lacan, Seminario 2, clase IV, pag. 68.

*Miller: “El lugar y el lazo”, pag. 16

* Lacan, Escritos 1, pag.: 212.

*Lacan en el Seminario “Los cuatro conceptos” cap. 19, pag.: 254/257/58/59.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Seminario 6.

SEMINARIO 6. El deseo y su interpretación.

¿Qué muestra Lacan? Que el deseo no es una función biológica; que no está coordinado a un objeto natural; que su objeto es fantasmático. Por eso, el deseo es extravagante. Resulta inaprensible a quien quiere dominarlo. Nos embroma. Pero si no es reconocido, también fabrica síntomas. En un análisis, la cuestión es interpretar, o sea, leer en el síntoma el mensaje de deseo que esconde.
Si bien el deseo despista, en contrapartida suscita la invención de artificios que cumplen el papel de brújula. Una especie animal tiene su brújula natural, que es única. En la especie humana, las brújulas son múltiples: son montajes significantes, discursos. Dicen lo que hay que hacer: cómo pensar, cómo gozar, cómo reproducirse. Hasta una época reciente, todas nuestras brújulas señalaban el mismo Norte: el Padre. El patriarcado era considerado una invariante antropológica. Su ocaso se aceleró con la igualdad de condiciones, la intensificación del capitalismo, y el predominio de la técnica. Estamos en la fase de salida de la era del Padre.
Otro discurso está suplantando al antiguo. La innovación en lugar de la tradición. En vez de la jerarquía, la red. El atractivo del porvenir prevalece sobre el peso del pasado. Lo femenino prima sobre lo viril. Donde había un orden inmutable, flujos transformacionales rebasan incesantemente todo límite.
Freud es de la era del Padre. Hizo mucho por salvarlo. La Iglesia terminó por percatarse de ello. Lacan siguió la vía trazada por Freud, pero ella lo llevó a plantear que el Padre es un síntoma. Aquí lo muestra en el ejemplo de Hamlet. Lo que de Lacan quedó en la memoria –la formalización del Edipo, el acento puesto en el Nombre-del-Padre– no era más que su punto de partida. El Seminario 6 ya lo remodela: el Edipo no es la solución única del deseo, sólo es su forma normalizada; ésta es patógena; no agota el destino del deseo. De ahí el elogio de la perversión que remata el volumen. Lacan le da el valor de una rebelión contra las identificaciones que garantizan la conservación de la rutina social. Este Seminario anunciaba “la remodelación de los conformismos antes instaurados, e incluso su estallido”. En eso estamos. Lacan habla de nosotros.

 

http://www.libreriapaidos.com/9789501201659/SEMINARIO+6-EL+DESEO+Y+SU+INTERPRETACION?vienede=boletin

Reseña XXI. Seminario EOL. Carlos Dante García

 

                      Hoy: "Errores y prejuicios sobre la sexualidad” Parte II

                                     Martes 16 de Septiembre del 2014

 

 

                           Hombre                           Mujer

Tener                  Tengo                             No tengo

Ser                                      Tener <—–Soluciones—> Hacerse el ser

Sexualidad en la obra de Lacan, o recorrido por lo que Lacan llama la sexuación. Diferentes maneras de leerla:

1-Seminario 20 y las fórmulas de la sexuación.

2-Cómo se subjetiva el sexo, significación del  falo, subjetivación del falo.

3-Subjetivación de la pulsión.

La 1 es una variante de la 3, con inclusión de la 2.

Miller (1) “El tengo característico de la subjetivación masculina del órgano, de la sexuación – que significa subjetivación del sexo-, siempre se inscribe como una superioridad, al menos aparente, respecto del no tengo”

Hombre: el órgano se subjetiva bajo la forma del tener. Fenómenos subjetivos:

Superioridad- Propietario-Amenazado-Prudencia-Comparación

Son 5 puntos que orientan la Interpretación.

El hombre más amenazado presenta fenómenos de impotencia con la mujer. La subjetivación del tener lo aleja del acto y en su posición del amor.

 

Mujer: subjetiva bajo la forma del no tengo. Eso produce fenómenos subjetivos:

Inferioridad-Sumisión-Deseo de adquisición-Ser en vez de tener

Son 4 puntos que orientan la Interpretación.

Ej: Inferioridad, el no tener pasa por el cuerpo, lo anímico o lo psíquico. Eso aleja de la posibilidad del acto. Ej: Sumisión, que lo que no tiene lo va a buscar  por la vía de un hombre. Quién no es sumisa es la histérica, por ejemplo el desafío a un hombre.

Una mujer es un sujeto que no tiene y su deseo está marcado por ese no tener. Inconscientemente no puede desear si no es bajo la forma del no tener. El deseo lleva esa marca.

Lacan (2), “El deseo sexual se conjuga de manera esencial con el tener”.

Hay 2 soluciones en la mujer:

1) Deseo de adquirir y tener, tiene un recorrido freudiano pero no exclusivamente. 

   a) Tener vía un hombre. Lo que puede pasar por la adquisición de un hombre, y en el momento de tenerlo, tenerlo como un derecho adquirido.

   b) Tener en forma secreta a partir de un hombre “La mujer con postizo” (3)

   c) Tener bajo la forma de la mascarada

Estas tres formas son soluciones al no tener. Tienen la marca del tener y están más cercanas a lo masculino.

2) Hacerse el ser. Esta solución es estrictamente femenina. El camino del análisis de una mujer debería ser bajo la forma de hacerse el ser.

Distinguir en el tener un hombre, la propiedad que tiene dos características: uso exclusivo y uso circunstancial. Circunstancial con un amante, es no tenerlo, es hacer uso de su órgano. Miller (4) “ Esta adquisición de un hombre es, en términos legales una nuda propiedad, que permite distinguir la propiedad en tanto tal….. y su usufructo.  Supone el uso de un hombre con derechos exclusivos y consiste en una extracción –la de la utilización del funcionamiento sexual de su órgano.”

Supone en la extracción, la utilización del funcionamiento sexual de su órgano. Es la extracción del falo. Se le extrae el valor de significación que tenía ese órgano en el encuentro sexual. Esto implica la castración. El efecto de la extracción del falo es la división del hombre.

Acto sexual: división en el hombre, eso implica que queda castrado. La consecuencia según Freud es que la mujer ataca al hombre, Lacan dice que esta división hace al hombre merecedor de cuidados.

La apropiación de otras cosas, por ej la adquisición de un niño vía de un hombre. Se adquiere bajo la forma del don, el hombre da.

Cómo queda un hombre cuando da un hijo. Hay tres respuestas y las alteraciones a ella dependen de cómo se subjetive el tener.

1-El hombre queda como testigo

2-La respuesta de la mujer a ese tener un hijo es clave a la relación con un hombre. Modificación subjetiva en la mujer, posibilidad de caída del deseo de esa mujer, eso implica deja de usar el órgano. Del lado del hombre se subjetiva bajo la forma de ser un niño o de ir a buscar otra mujer. Hombres que son impotentes con lo que tienen.

3-Búsqueda desesperada de ese hombre de satisfacerse a sí mismo. Se independiza de la satisfacción que puede encontrar en una mujer, deseo de ser un niño. Busca en otro lado (trabajo- otra mujer)

Relación entre el tengo del hombre (posición masculina) y el amor. (5) Una mujer es un sujeto que no tiene y su deseo está marcado por ese no tener. ¿Quién es un amante?. Es un sujeto que asume su no tengo. La declaración de amor está sostenida y condicionada por un no tengo. La posición de amar es propia a la posición femenina. La posición de la mujer es susceptible y cercana al amar. ¿Qué es amar? (6) Amar a alguien es desear hacer surgir en el la falta por la cual será susceptible de amarnos.

El obsesivo funciona bajo la forma de amar y odiar. El amor se le transforma en odio.

El amor en el hombre implica una feminización.

 

1) Miller, De la naturaleza de los semblantes “To have and have not”, pag 153

2) Lacan , Escritos, pag 673

3) Miller, De la naturaleza de los semblantes

4) Miller, De la naturaleza de los semblantes, pag 156

5) Miller, De la naturaleza de los semblantes, pag 158

6) Miller, De la naturaleza de los semblantes, pag 158