Entrevista a Enric Berenguer III

Aprender a callar

En la ultima entrega de la entrevista va a iniciar su respuesta con la frase: “Si la palabra es un silencio tenemos que aprender a callar con ellos”. Va a acentuar  la importancia de respetar el silencio del autista a la espera de que el sujeto hable. Se va a referir a la angustia que este silencio genera en los padres y también en el analista, nos deja entrever. Propone que si bien hay que respetar su silencio se le puede ofrecer algo diferente tomando en cuenta el recorrido que viene haciendo el niño a lo largo del tratamiento.

Florencia Vidal Domínguez

 

Parte III

Si en psicoanálisis es importante la palabra, qué se puede hacer con personas para las cuales a menudo la palabra es un silencio?

Si la palabra es un silencio tenemos que aprender a callar con ellos. Justamente porque la palabra es importante hemos de saber callar con un autista. Es muy importante. Ante un niño que no dice nada la respuesta normal es poner palabras. Ponemos las palabras que él no pone. Suponemos lo que quiere, suponemos lo que no quiere. Le decimos que tiene que hacer eso o aquello. Es inevitable. No es que los psicoanalistas digamos que no hay que hacer estas cosas porque lógicamente los niños autistas tienen vida propia en otros lugares y espacios. Tendrán otros interlocutores que querrán educarlo, ojalá lo hagan respetando sus condiciones, sus elecciones. Los que hemos pasado por un análisis sabemos que la vida no es lo que sucede con tu analista. Tienes un trabajo, estudias o no, tendrás pareja o no, hay muchos otros y en cada relación con un otro pasan cosas distintas, hay discursos distintos. El autista también tendrá interlocutores que intentarán educarlo, los padres también deberán delimitar determinado tipo de comportamientos de los niños porque no pueden dejar que el hijo ocupe toda su vida, pero pueden crear un espacio donde eso no esté sometido a una desaprobación generalizada ni al presupuesto de que es una cosa enferma. Por tanto, respetamos el silencio del autista. Que no hable no implica que nos esté haciendo algo horrible, ni que esté incumpliendo un estándar. Le reconocemos radicalmente el derecho a no hablar lo cual, aunque parezca extraño, es lo que puede conseguir que quiera hablar, aunque empiece a hacerlo de maneras atípicas, indirectas, que son sus vías de acceso a la palabra. Y ante eso el analista puede decidir callar un poco más y crear un silencio que a veces puede ser muy importante.

Discutiendo sobre un caso clínico muy interesante con una colega me explicaba como el niño había ido espontáneamente a buscarla en el sitio más silencioso del centro. Era un niño que necesitaba un silencio, y a partir de ese momento empieza a hacer ruidos. Ha evolucionado muy bien y a partir de aquí comienza a tener la capacidad de hablar. A veces se trata de soportar el silencio incluso de crearlo para favorecer que el sujeto hable, pero no porque se sienta obligado, sino porque lo puede empezar a asumir.

 

Lo cual disminuye también el sufrimiento de los padres.

Los padres encuentran una manera de entender lo que le pasa a su hijo y lo que le sucede cada día, lo cual para empezar desangustia mucho. Un niño autista puede hacer muchas cosas que son difíciles de entender porque son distintas a lo que la gente espera de un niño y ponen a prueba las expectativas de los padres, que pueden sentirse decepcionados. A partir del psicoanálisis del niño muchas de esas cosas pueden ser entendidas y ofrecer otro tipo de respuestas. Estos cambios también permiten resistir mejor el peso de vivir una situación que socialmente implica cierta marginalidad. Esta comprensión permite a los padres presentarse ante la familia, los amigos y el entorno social y poder explicar que lo que sucede no es culpa suya ni tampoco supone que el niño sea malo. Pueden pasar de una posición pasiva a empezar a participar. Los padres de niños autistas también necesitan instituciones, espacios de acogida. Supone socializar, en la medida de lo posible, esa responsabilidad. La enfermedad y el sufrimiento no es algo privado, también es una cuestión social. Tenemos una responsabilidad social hacia las personas con dificultades. Los padres son los primeros en hacerse cargo de sus hijos, pero no deben estar solos. También necesitan espacios de socialización para que los niños puedan estar sin padres y los padres sin sus hijos. Así el tiempo que pasen juntos mejorará en calidad.

 

¿Qué triunfos puede compartir el psicoanálisis ante la batalla contra el autismo?

Muchos. Suceden en las consultas, en las escuelas, en las instituciones. Hablamos muchas veces de casos que nos dejan intrigados y sorprendidos.

Muchos estudios de casos demuestran que uno por uno hay muchas cosas por decir y hacer con los autistas y que a menudo conseguimos entendernos lo cual les da la opción a arriesgarse para salir de su mundo. Un tratamiento es una combinación entre las acciones del propio sujeto y las oportunidades que encuentra en el mundo a partir de determinados otros que son capaces de acogerle. Estos otros pueden ser un psicoanalista, un educador, un vecino… Finalmente quien acaba decidiendo que hace con ello es el propio sujeto. Recomiendo el libro de Donna Williams ‘Alguien en algún lugar’, donde todo eso se percibe claramente. El gran problema es no entender que también un autista decide y decide en el día a día, y que también decide cuando se queda embobado mirando un ventilador. Nosotros podemos hacer cosas para mostrar que respetamos eso, pero también podemos proponerle, por ejemplo, conectar ese ventilador con otros objetos.

Una colega me explicaba el caso de un niño al cual la familia presentaba como obsesionado mirando la lavadora porque daba vueltas. La colega descubre que no solo le interesaba porque daba vueltas sino porque tenía una puerta y dentro se podían poner y sacar objetos. El niño empezó a llamar “lavadora” a cosas que no eran lavadoras: una cocina y otros objetos que, curiosamente, tenían la misma estructura: un marco para poner y sacar objetos. La colega percibe eso y empieza a incitar al niño a encontrar objetos que sigan la lógica de ser un marco para poner y sacar un objeto. La evolución de ese niño es espectacular. Lo relevante es no obcecarse con el “siempre está mirando una lavadora”. De acuerdo. ¿Qué es una lavadora para ese niño? No lo sabes. Puede que tres niños miren una lavadora, pero para cada uno de ellos será algo distinto. Los psicoanalistas podemos ir más allá de la primera impresión y preguntarnos: ¿Qué supone eso para el niño?

 

¿Qué nos puede enseñar o mostrar el autismo sobre nosotros mismos?

Creo que mucho. Recuerdo a un niño que estaba muy enganchado a una computadora y la pregunta era porque, que le pasa con esta computadora, que busca, ¿qué hacer con eso? Lo que hacía ese niño parecía muy extraño pero si uno piensa en la vida de una persona aparentemente normal ya no parece tan extraño. Hoy en día no nos podemos separar del móvil. Los humanos vivimos rodeados de dispositivos. Vivimos en un mundo sumamente artificioso que compartimos con otra gente que hace la misma rareza que nosotros. Debemos entender que los llamados autistas hacen algunas cosas muy parecidas a las que hacemos nosotros: por ejemplo, intentar calmarse con objetos, regularse. ¿Por qué vemos la televisión? Visto desde fuera puede parecer muy loco pasarse horas ante una televisión, una consola o una computadora, tal como hacen o hacemos muchas personas. Y lo es, porque los seres humanos somos enfermos, no hay otro animal que necesite esas extrañas prótesis que “nos completan”

El ser humano tiene que estar haciendo algo para tapar un cierto vacío. Porque podría decir: No, yo prefiero leer. En realidad es lo mismo, se tapa un vacío. En última instancia estamos haciendo una serie de cosas con objetos y necesitamos hacerlo. Puede ser un cigarrillo, comer… vivimos en unas construcciones y algunos objetos tienen la función de regular algo nuestro. Eso nos parece evidente porque lo compartimos con muchas otras personas. Un autista construye otras cosas, ahora bien, no sigue el guión establecido.

En el fondo nuestra construcción compartida también puede ser bastante rara. Ellos están sin un guión y de manera individual porque están solos y por tanto han de construir una manera de regular la dimensión pulsional.

Por ejemplo ¿por qué un niño autista solo podría comer cosas de determinado color?. Nosotros también tenemos una relación con la comida muy peculiar y estructurada. Está forjada por la cultura. Los objetos que comemos están estructurados por un discurso muy poderoso que nos permite afrontar ese objeto de una manera no amenazadora, pero si no estás preparado, abrir la nevera y ver determinado alimento puede resultar algo bien extraño. No tienes un significante para nombrarlo, no tienes una serie de elementos simbólicos para localizarlo. A partir de aquí podemos empezar a entender que tal vez podemos ayudar al niño autista a construir muchas cosas. En el fondo nosotros vivimos en un mundo mucho más artificioso de lo que parece. Y estamos habitados por algo más que siempre es bastante autistas.

 

Entrevista a Enric Berenguer II

El misterio del autismo
En esta segunda parte de la entrevista Berenger nos lleva a reflexionar sobre algunas de sus declaraciones. Comienza afirmando que el autismo es un misterio como lo es el ser humano. Va a decir que la causa del autismo es un misterio, que no hay una sola causa sino una serie de factores que llevan a que el niño haya “producido este tipo de respuesta”. En relación a esto se referirá a “cierta elección” del autista en alusión a la afirmación de Lacan “la insondable decisión del ser”. Insondable en el punto de indeterminación de la causa, cuando vamos a la causa, algo falta. Va alternar entre hablar de una elección, de una orientación, de una “respuesta” del sujeto para aclarar después que “No es que haya un sujeto que tome una decisión sino que hay un sujeto que se construye en aquel momento”.

Cuestiona que para el autista no hay otro, dice que eso es falso, hay “demasiado” y que por esto tiene que protegerse.

Si se habla del “nacimiento del Otro” quiere decir que ese Otro tiene que constituirse. El Otro se constituye al convertir el grito en llamado. Dirá Miller al respecto “Si la respuesta del Otro hace emerger al sujeto, es igualmente cierto que el grito crea al Otro; es decir que crea el espacio de resonancia”.

¿No es la inexistencia de ese Otro lo que caracteriza al autismo?

En principio, será a evaluar en cada caso que estatuto tiene ese otro, de que otro se trata.

Florencia Vidal Domínguez

 

Parte II

¿El autismo continúa siendo un misterio, un enigma?

Claro que sí. Pero es que la condición humana es un enigma. ¿Hay algo que no sea un enigma en el ser humano?. El ser humano es un misterio y, si, el autismo también es un misterio que estamos conociendo mejor pero al que ni tan solo podemos reducir a una sola causa. Es totalmente enigmático. Por mucho que haya factores que en un momento determinado favorezcan, en el caso de un niño concreto, una respuesta autística, eso no se puede confundir con una sola “causa”, aunque encontremos factores que la hayan podido favorecer. En realidad, la causa siempre se escapa. La causa es un misterio. Podemos ver cosas que tienen cierta correlación, pero no que la causa sea una. Debemos ser humildes y admitir que no podemos asilar una causa, que podemos ver una serie de factores que pueden haber formado parte, pero saber porque un niño responderá de una u otra manera es un enigma. Pero si un niño ha producido este tipo de respuesta, independientemente de posibles condicionantes, es fundamental entender que para él ha de tener una función, y es muy importante saber cual es para ayudarlo. Los psicoanalistas aceptamos que la causa es un enigma, y nos concentramos en la pregunta por la función, por la dinámica de lo que aquella persona en concreto hace, para ayudarlo partiendo de su realidad.

¿Cómo definiría el autismo –si es que se trata de un solo autismo- o, que designa la palabra autismo?

Muchas veces la palabra autismo designa la fantasía que tenemos ante un autista. El autista, principalmente cuando se trata de un niño, es un ser humano que se opone de manera frontal a algunas cosas que esperamos de un ser humano y sobre todo de un niño. Pensamos que para el autista no hay un otro, pero es falso. Para el autista hay un otro, el problema es que hay demasiado y por eso tiene que protegerse. Es el primer prejuicio que debemos evitar. No podemos dejarnos engañar por la sensación de que para él no estamos. Claro que estamos, pero el sujeto autista está tan poco protegido de esta presencia que, de alguna manera, tiene que construir una barrera. Por eso debemos ser autocríticos. A menudo con nuestras categorías clínicas manifestamos nuestros prejuicios. Solo cuando nosotros mismos atravesamos estos prejuicios podemos pensar de verdad que es ser autista y empezar a entender determinados mecanismos que de entrada parecen muy extraños pero que tienen una lógica propia. No se trata de un déficit en el sentido de que lo que hace aquella persona no sirve para nada y hay que eliminarlo. Al contrario, es un intento de construir un modo de funcionamiento. No se trata de que le dejemos tal cual, sino de que intentemos aproximarnos a él para modificar a partir de sus propias potencialidades.

El psicoanalista Jacques Lacan se refirió al autismo como el estado original del ser humano y a la “insondable decisión del ser”. ¿El autismo es una elección por parte del sujeto?. O es una afirmación muy arriesgada?

Podemos decirlo, pero con prudencia. Es una manera de decir que en última instancia cuanto más nos acercamos a la experiencia misma del autista vemos que hay cierta elección, no en el sentido usual, aunque sí que hay respuestas que habrían podido ser diferentes y que nunca hay una determinación “objetiva” completa, siempre hubiera podido haber otra orientación, incluso en niños muy pequeños. Lo vemos, por ejemplo, en los testimonios de autistas. Donna Williams comenta en su libro que ella escogía su mundo y rechazaba el de los demás. Ahora bien, ¿hasta donde podemos llevar esta elección?. ¿Cuán primaria es?. Cuando Lacan habla de “insondable” (lo hace en general, no específicamente del autismo), quiere decir que en el sitio donde quisiéramos encontrar una “causa”, siempre hay un agujero, algo falta, hay un punto de indeterminación. Y que en este espacio de indeterminación lo que hay es el sujeto en su singularidad al que no podemos reducir a los factores que podrían favorecer el autismo o hacerlo más probable. En última instancia siempre hay un elemento que es una respuesta, una orientación que tomó el sujeto sin que sepamos porque. Y es muy difícil saberlo. Es una especie de real que no se sabe por dónde saldrá y que no es del orden de una reflexión o de una decisión. Es una suerte de orientación. Tiene relación con lo que Sigmund Freud denominaba “defensa”: una especie de orientación del sujeto que es casi pre-subjetiva. No es que haya un sujeto que tome una decisión sino que hay un sujeto que se constituye en aquel momento. Por otro lado, cuando Lacan dice que el autismo es el estado original del ser humano, se refiere a que, cuanto más conocemos a los humanos, lo que más nos extraña es que seamos capaces de mantener una relación. Estamos habitados por algo que siempre es bastante autista, lo que Freud denominó como “la pulsión”. Lo enigmático en los niños pequeños es que eso no impide, en la mayoría de los casos, establecer un vínculo con el otro. Pero no podemos dar por supuesto ese vínculo con el otro. Es el resultado de una serie de operaciones sutiles, complejas; el vínculo con el otro se construye y no siempre tienen porque salir igual y tampoco está libre de accidentes.

Cuando un niño con autismo –o no- llega a la consulta de un psicoanalista, a menudo lo hace de la mano de sus padres. ¿Con eso basta para iniciar un tratamiento?

Un tratamiento no consiste en llevar un niño a una habitación en un centro. El tratamiento comienza cuando el niño de una u otra manera consiente que aquel sitio, aquel espacio, aquellas personas nuevas con las que se encuentra, suponen una diferencia en su vida. Aquí comienza un tratamiento. Empieza en el momento en que el niño, por muy autista que sea o que nos lo parezca, puede encontrar en ese espacio o en esos encuentros nuevos una oportunidad de, por ejemplo, acoger lo que hace. Que las respuestas que son percibidas como anómalas, enfermas o insoportables en otro ámbito, ahora encuentran un lugar. Muchas veces eso ya produce efectos. El niño sabe que aquello es un espacio diferente y puede reconocer esa diferencia. Y a veces a partir de ahí vemos como se producen pequeños cambios que indican que ante esa nueva acogida el niño puede empezar a asumir riesgos que normalmente en otros espacios de vida no podía asumir. A partir de ahí se van construyendo cosas que pueden dar resultados bastante espectaculares.

Entrevista a Enric Berenguer I

Diagnóstico en disputa

En esta primer entrega de la entrevista, Enric Berenger reflexiona sobre aumento en el diagnóstico de autismo refiriéndolo a la ampliación de esa categoría ya que gracias a los testimonios de los propios autistas se ha podido tener un mayor conocimiento de esta problemática. También lo relaciona con un cambio en las escalas del diagnóstico en el DSM denunciando que se ha convertido al autismo en un argumento para destinar recursos y justificar intervenciones que toman al autismo como un déficit al cual hay que educar y corregir.

Se va a referir a las estadísticas que reflejan el TEA como “epidemia”, dirá que son epidémicos porque generan una dinámica de identificaciones e insiste con que ciertas corrientes intentan apropiarse esas categorías considerando “peligroso” que sean tomadas como patrimonio exclusivo de profesiones o de determinadas orientaciones.

Florencia Vidal Domínguez.

 

Parte I

Podríamos decir que Cataluña ha sido un territorio pionero o, como mínimo, destacable en el tratamiento del autismo desde el psicoanálisis. Me refiero al trabajo realizado por los centros de atención precoz, las escuelas especiales, la atención privada, el trabajo con los padres… ¿Qué valoración hace del trabajo realizado en los últimos 30 años?

Ha habido instituciones que hacen un trabajo importante desde hace muchos años: Carrilet o la Escuela Alba en Barcelona, el centro Balmes en Sant Boi. Me dejo muchos espacios que han hecho un trabajo muy intenso, ahora no los puedo citar a todos. Hace muchos años que se trabaja en el campo del autismo y no sólo desde el psicoanálisis. Por parte del psicoanálisis nunca ha habido la pretensión de apoderarse de este campo. El enfoque siempre ha sido de colaboración y pluridisciplinario, cosa que a veces parece que se niegue. Desde orientaciones, abordajes y opiniones distintas ha habido un frente común que ha permitido encontrar formas de trabajo y debate con mucho respeto mutuo. Es una manera de hacer que empieza a echarse en falta.

Según datos de los Departamentos de Salut, Ensenyament y Benestar Social, durante el año 2012 se diagnosticaron 780 casos de trastornos del espectro autista (TEA) en los centros de salud infantil y juvenil lo cual supone un aumento del 340% desde el año 2006. ¿Qué le sugieren a un psicoanalista como usted estos datos?

Las estadísticas son muy relativas porque el diagnóstico cambia según los criterios. Hasta hace unos años el diagnóstico de autismo era más restrictivo mientras que últimamente se ha ampliado esa categoría. En parte por un conocimiento más profundo del autismo al que han contribuido los propios autistas. Gran parte del conocimiento que tenemos hoy en día del autismo proviene de autistas que han publicado sus testimonios, ellos son quienes más nos han enseñado. Nos ayudan a ver que el autismo es un tipo de problemática subjetiva más amplia de lo que se suponía en otra época. Pero eso no lo sabemos ni por la psicología ni por la “ciencia”, lo sabemos sobre todo porque los propios autistas han empezado a escribir testimonios

Des del psicoanálisis lacaniano Rosine y Robert Lefort hicieron mucho por ampliar el campo del autismo, convirtiéndolo en una entidad clínica importante para su estudio y tratamiento. Ampliaron mucho nuestro conocimiento de esta condición humana.

El aumento de los casos de autismo en las estadísticas guarda relación con los cambios de las escalas de diagnóstico bajo este régimen tan peculiar que son los DSM: unos sistemas consensuados para establecer criterios de cara al diagnóstico a partir de comités que en cada momento deciden que es normal, que es patológico y cuales son las divisiones fundamentales que estructuran el campo de la clínica. Todo ello está sometido a presiones muy diversas. El diagnóstico de autismo se ha convertido en un argumento para destinar recursos y justificar intervenciones que parten del supuesto de que el autismo es un déficit tratable con métodos educativos y cognitivos, fundamentalmente. Sería legítimo que la categoría de “autismo” se ampliase, pero cuando se hincha demasiado empieza a ser un problema. Creo que hay corrientes de la psicología y también de la neurología que han visto en el autismo una suerte de terreno del que se pueden apropiar.

Algunos países como Estados Unidos o Francia por poner dos ejemplos, con la complicidad acrítica de los medios de comunicación y ante el incremento de los casos de autismo que muestran las estadísticas han calificado el TEA como “epidemia”. Algunos pueden pensar que este aumento se debe a un mejor diagnóstico. Pero, ¿nos pueden hacer sospechar alguna cosa las cifras de las estadísticas?

Muchas cosas, claramente. Es un fenómeno muy complejo. Quien analiza esto de una manera clara, detallada y luminosa es Eric Laurent en ‘La batalla del autismo’. Como todo, es un fenómeno multifactorial. En primer lugar el DSM –el comité de expertos que fijan los criterios diagnósticos- es manipulable políticamente mediante el uso de la presión. Hay factores económicos en juego porque, lógicamente, las familias de determinadas personas que tienen una serie de problemas presionaban para obtener una etiqueta diagnóstica que permitía acceder a diversos recursos. En segundo lugar existe una presión profesional por parte de un sector de psicólogos, educadores, neurólogos o investigadores genetistas que dicen: “éste es nuestro campo”. Todo eso ha producido una epidemia que ha llegado a su límite. Justamente ahora, con el DSM-5, en los Estados Unidos han intentado dar marcha atrás y restringir otra vez el diagnóstico de autismo. ¿Por qué? Porque finalmente era un problema económico insostenible para el estado. Lo han frenado porque han visto que eso era su ruina, y tal vez también porque ahora en Estados Unidos los demócratas quieren ampliar el ámbito de la medicina pública.

Pero es un fenómeno muy del siglo XXI. Ian Hacking, por ejemplo, es un sociólogo y antropólogo que habla de este tema y estudia la dinámica de lo que sucede hoy en día con los diagnósticos. Son epidémicos porque generan una dinámica de identificaciones. Según Hacking, actualmente se produce una apropiación de categorías diagnósticas que en el pasado habían quedado marginadas o vividas como una condena.

El diagnóstico de obesidad, por ejemplo, genera una epidemia de obesos porque la gente se identifica. Si hoy en día a una familia les dices que su hijo es esquizofrénico se lo toman muy mal, pero si es autista es algo mas aceptable. Se ha convertido en una identidad más asumible. Vivimos en una época de búsqueda de identidades. Vemos que alrededor de la identificación “mi hijo es autista” hay un alivio, es un término socialmente más aceptable que otros, y genera una dinámica asociativa. ¿Eso está mal?. No necesariamente. Está bien si el uso es el adecuado. Pero es peligroso, incluso perjudicial, si la angustia de los padres es manipulada por lobbies, como ahora sucede, y tiene un impacto político en el mal sentido: presiones sobre los profesionales, leyes ad hoc hechas a medida de grupos de interés, guerra descarada por recursos limitados, etc. En cualquier caso, parto de la base de que parte de la ampliación de la categoría de autismo es legítima y compatible con lo que hace años plantearon Rosine y Robert Lefort de manera totalmente independiente a partir de su clínica.

¿Convendría ser más prudentes con los diagnósticos?

No se trata de que como psicoanalistas digamos que los diagnósticos o su ampliación son falsos. No se trata de eso porque Rosine y Robert Lefort ya lo habían anticipado. Lo que es muy peligroso es cuando determinadas categorías clínicas son consideradas como patrimonio exclusivo de profesiones o de orientaciones. A partir de aquí no podemos confiar en que el uso de esas categorías solo sea científico. Conviene ser muy prudentes.

A menudo se cree en la categoría de autismo como un déficit y solo se consideran factores cognitivos. Ese prejuicio autoriza a ignorar, incluso a atacar, todo aquello que el sujeto ha construido como si fuera negativo, mal hecho, deficitario, lo cual ha provocado en determinados casos situaciones realmente dramáticas. En los Estados Unidos, que es donde empieza esa ola calificada de epidemia, ya se han detectado los efectos negativos y muy dramáticos de ese tipo de orientaciones agresivas. Y ahora, aquí, como siempre vamos con retraso, estamos descubriendo la sopa de ajo, pero esta sopa está demostrado que repite y provoca ardor de estómago.

A veces el diagnóstico de autismo se hace con criterios demasiado inclusivos, confundiendo muchas cosas, lo cual puede tener consecuencias porque el diagnóstico ya implica un tipo de tratamiento que en determinados casos puede ser francamente nocivo. A menudo se margina la angustia del sujeto. Conviene tener presente que determinado tipo de mecanismos de separación respecto al otro son una defensa muy profunda contra la angustia. Y hay que respetarlo.

Le leo algunos titulares del diario El País, titulares que, por otro lado, también encontraríamos en otros medios de comunicación

• Nuevas claves sobre las raíces genéticas del autismo

• Un estudio de Harvard vincula el autismo con la contaminación

• Un estudio norteamericano relaciona la obesidad con el autismo

• Científicos británicos vinculan los altos niveles de testosterona en el líquido amniótico de las embarazadas con el desorden

¿La ciencia tiene respuesta para todo?

Tiene tantas respuestas que son todas contradictorias. Es un poco como el PP y Rajoy. Lo único que tendrían que hacer para demostrar sus contradicciones poner en una valla publicitaria todas las cosas que dicen. El diario El País, por ejemplo, tiene una orientación clásica sobre este tema que consiste en apuntarse al último descubrimiento. En este diario solucionan definitivamente la esquizofrenia cada diez años. Con el autismo sucede lo mismo.

Es necesario un cuestionamiento, por tanto.

No se cuestiona nada. No se cuestiona que una semana publiquen una noticia totalmente contradictoria con la publicada la semana anterior. Justamente el libro de Eric Laurent muestra la inconsistencia. Sobre el autismo se dicen muchas cosas: todas ellas muy “científicas” y todas ellas contradictorias entre sí. Y no solo des de la medicina, desde la genética un día es un gen determinado, después otro, más tarde son cuatro, luego una combinación de siete. El conjunto es claramente inconsistente y justamente debemos exigir a los científicos que sean eso: científicos

Entrevista a Daniel Santoro

 “El estilo es aquello que está entre la mitología y la carne del escritor.” Roland Barthes ,El grado cero 
 
 
E: Leímos varias entrevistas de espacios de arte y vimos varios programas donde participaste, a partir de ahí fuimos tomando algunas cosas que dijiste para hacer las preguntas. En una entrevista decías que empezaste a militar antes de tener en claro el tema de la pintura y que ese tema siempre estuvo atado a las necesidades políticas. ¿Es así para vos,  la pintura implica una cuestión política?
Eso por ahí depende del momento de esa entrevista o cómo lo habré dicho. En realidad la militancia fue un hecho de muy chico. Siempre estuvo presente, contenida la pintura de alguna manera dentro de la militancia. Lo que pasa, por otro lado, es que son caminos divergentes que tienen lógicas totalmente opuestas. 
La lógica propia de la pintura muchas veces no es una buena noticia para la lógica de la política, ahí es donde aparece el problema fundamental. En realidad la instancia más importante se dio cuando dejé de militar por el tema de la dictadura del ’76. Abandonando la militancia pude encontrar la pintura, paradójicamente, fui a Bellas Artes, cosa que tenía muy postergada. En la Escuela de Bellas Artes reencontré el mundo de la plástica, ajeno totalmente a la política.
 
E: Y actualmente, ¿son caminos divergentes?
Un lugar como de interface, entre política y pintura es el bar, el lugar donde a mí me gusta trabajar, en los bares. Hay varios bares, hay un circuito de bares que con el tiempo se fue armando. He ido trabajando mucho en bares, todos esos libros de artistas (nos muestra cuadernos y libros con dibujos y anotaciones) los hago ahí, en realidad son libros de apuntes. Ahora estoy trabajando con el tema de Roberto Arlt, todos estos dibujos los termino haciendo en el bar. En el bar lo que pasa es que uno se encuentra con viejos compañeros y viejos militantes y entonces la actualidad política en el bar es candente, se termina discutiendo, hablando de cosas, informándose, pasándose datos y demás. Uno no se puede desprender de eso, sobre todo cuando uno circula siempre por el mismo lugar, no me moví diez cuadras de donde nací, siempre estuve por acá, y no tengo intenciones de irme, todo convive de alguna manera. Convive el arte y conviven los viejos militantes y uno se suma al otro y bueno, incluso el programa que hacemos con María Moreno ("La patria a cuadros" por la TV Pública), surge también en el bar, en el programa se explica eso, estoy con uno de esos cuadernos, con María nos conocimos así, era la manera de relacionarnos y entonces lo político se suma de nuevo. De eso que me había alejado en su momento, y nuevamente.…
 
E: Se cruza…
Claro, nuevamente se volvió a cruzar, ahí aparece. Para mí se potencia en cierto modo, le da sentido, le encuentro mucho más espesor a la obra y le agrego esa perspectiva política. De todas maneras nunca estuvo pensado como una celebración ni como la idea de una propaganda o de ilustrar una utopía ni nada de eso, todo lo contrario, es tomarlo como una especie de mitología, de novela personal si se quiere, de lugares de oscuridad incluso, de pérdidas, todas esas cuestiones están expresadas en la pintura. Las razones políticas están sujetas por las razones artísticas, por la poesía, pongo por delante una poética, siempre lo político termina siendo subsidiario, siendo absorbido por esa necesidad poética o esa necesidad de descargar algún tipo de pensamiento propio. Nunca estoy sujeto a esa ideología, invento, construyo una mitología en torno a una idea política, es una forma del peronismo que a mí me sirve, que me gustaría que fuera así incluso, pero no es el peronismo operante, no opera en el campo político real, es inoperante desde ese punto de vista. 
E: ¿No operante en el campo político?
Si,  y si  lo fuera incluso me empeño en desactivarlo, hago provocaciones o cosas que provocan rechazo en el mundo de la política por su inoperancia; fui rechazado por insultante, porque estaba visto de manera muy negativa en los eventos, la figura de Eva Perón, no tengo un respeto que las propias leyes del arte pueden imponerte, no hay una ética ahí que se salvara desde lo político, hay una ética política que yo respeto, por eso mi pintura no es una pintura militante, no tiene nada que ver con eso. Por ejemplo, el grupo Espartaco (Movimiento Espartaco o "Grupo Espartaco" (1959-1968). Fue un movimiento de artistas argentinos que promovieron el arte social en la década del ´60),  que ponen su figura en representación del sujeto histórico, yo rechazo eso absolutamente. No me gusta nada eso, lo mío es meterme desde el lugar de la poética de las imágenes, no desde las razones políticas. 
 
E: Ricardo Carpani (Grupo Espartaco) y Ernesto Bertani ¿han tenido alguna influencia en tu obra?.
Más Bernati por la idea, por algunas pequeñas imágenes que hay en sus obra, que no es muy extensa, pero me interesó, vi una muestra de él , en el teatro San Martín, era chico y me capturó, me dejó pensando en ese momento yo estaba en plena militancia. Después, de alguna manera, volví a eso, pero no lo tomo como un maestro ni nada de eso, tomo una idea de la representación, muy pegado a Dalí, a cierto surrealismo que buscaba Bertani para expresar sus imágenes. Me interesó esa libertad que se tomaba Bertani muy ajeno a lo que estaba de moda en la década del ’60, del grupo Espartaco la figura de Carpani era relevante y todos pintaban esos puños, esos brazos, eso siempre a mí me hizo ruido, siempre me pareció un cliché, un especie de realismo socialista trasnochado, no sé, nunca lo tuve muy en cuenta como algo de valor. 
 
E: Es interesante esta diferencia que marcas entre la invención, y una propaganda política, tu pintura queda del lado de la creación.
Sí, yo creo que tiene valor en la medida en que no esté supeditado a razones ajenas a la propia lógica del arte, que es una lógica extraña, siempre trae malas noticias al mundo de la ética política, siempre está marcando lugares que la política intenta disimular, hay agujeros donde no debería haberlos, debería ser lícito en el arte hacer algunas rayaduras ahí.
 
E: El contenido político de tus obras, ¿siempre está en función de cierta posición irónica como decís vos o de cierta ontología que vos creás?  
La ironía siempre está, no es cínico, no hay un distanciamiento, siempre hay cariño ahí.
 
E: Sí, la ironía en el buen sentido, no el cinismo.
Es irónico dentro de ese campo, de cercanía, de acuerdo…
 
E:Está la base política y el arte crea sobre eso, arma una ficción propia.
Exacto, arma una ficción pero nunca es desamorada, nunca tengo esa distancia como suele pasar en el arte, cuando se pone cínico y toma distancia de las cosas, yo no tomo distancia, me involucro y me afecto, sobre todo con el tema del peronismo.
 
E ¿Hay obras tuyas vaciadas de contenido político?
Sí, antes, digamos más o menos, siempre hay un costadito, pero sí: hay obras más distanciadas, más jugado con el tema de expresionista en un primer momento, pero siempre fui figurativo, hay cosas bastante abstractas digamos. Nos muestra un libro y dice: este condensa los 37 libros de artistas, siempre anduve por ahí, por la figuración, pero con distintas intenciones, por lo menos en estos libros, son testimonios de todo lo que fui haciendo, como un depósito de cosas hechas y no hechas, de lugares que nunca prosperaron… Es de la época que hacía viajes a China, a Singapur, tenía una galería allá, tengo varios cuadernos de esa época también.
 
E: ¿Están hechos con tinta? 
Sí, son tinta siempre, son todos  con tinta. Estos son los originales, tengo el santo sudario, hay de todo, son bocetos, cosas, anotaciones…
 
E: ¿Cuándo vas a trabajar vas con un tema pensado, un proyecto?
A veces sí, voy como para tomar distancia, como un viaje, voy al bar…..
 
E: Es, como un espacio neutro el bar, ¿ya vas con algo?
A veces sí y a veces no. A veces lo que hago es leer, ahora leo Lacan todo el tiempo, volví al Seminario 11 y leo mucho, otras veces hago anotaciones….Todos estos de los nudos, todo el tema de la topología. (Nos muestra un cuaderno dónde están sus bocetos y frases escritas)
 
E: ¿Vas escribiendo anotaciones?
Claro, hago anotaciones y salen dibujos.
 
E: ¿Y esos dibujos  va surgiendo de lo que vas leyendo? 
A veces sí, a veces no tanto, es muy aleatorio eso, no hay una conexión directa, pero salen cosas,  con el tiempo uno se da cuenta de las casualidades, Borges  dice que todo encuentro casual es… una cita y eso pasa, en el bar me encontré  con gente que nunca había querido encontrarme, eso te transforma. Se producen encuentros  y si te dejas llevar, le prestas atención, si pones algo eso te lleva a un camino, con María pasó de alguna manera eso. Cuando empecé a aprender a hablar chino me encontré en La Paz ( Bar de Calle Corrientes) con el traductor de Borges al chino, Li Yang, muy amigo de María Kodama, es la persona que más sabe de castellano y chino, un gran profesor de literatura. Pasó por ahí, me vio escribiendo chino, entró en el bar y a partir de ahí empezamos a hacer un curso. Son cosas que uno no entiende por qué  acontecen, el tema es otorgarle un crédito a eso, si uno está cerrado, ensimismado o demasiado melancólico… uno está para adentro y nada, esas cosas, traspasan, hay otros momentos en que estás con más expectativas y ahí es cuando se producen algo. Por eso uno cree que va al bar a hacer un boceto que adeuda, que te está perturbando, que lo tenés en la cabeza y resulta que en el bar hay otra cosa para hacer. Ese es el principio de no acción chino, que es muy importante, el no accionar, en realidad es difícil de traducir la forma china porque en realidad es no perturbar el flujo, no es no accionar, no es no hacer nada sino es hacer de acuerdo al flujo, eso es lo que pasa, es muy difícil porque si uno va con una idea,y se aferra a eso,  el encuentro no lo vas a aprovechar, esa oportunidad la vas a perder porque vos estás sobreactuando sobre el flujo, en cambio si vos te dejas llevar por el flujo vas a actuar justo en el momento y con la forma indicada, entonces las cosas van a fluir, van a tener un sentido. Sino generalmente las cosas se taponan, es la pulsión de repetición.
 
E: El neurótico trata de manejar y controlar voluntariamente, fuerza y obstaculiza aquello que pueda fluir.
Exacto, el Wu Wei es eso,  (en chino significa "No Acción”, describe un importante aspecto de la filosofía taoísta y política en el cual la forma más adecuada de gobernar es no actuar , no forzar) dejar que las cosas vayan en un sentido. Hago meditación desde hace treinta, 35 años, una meditación trascendental, en realidad es una técnica de relajación profunda, es la repetición de un mantra, hay que hacerla todos los días durante muchos años y con el tiempo uno encuentra que van pasando cosas, las vas viendo con la perspectiva de muchos años, es muy raro pero tiene que ver con el principio de no acción, uno se queda quieto. Siempre se está sobreactuando las cosas, te das cuenta que es mucho menos lo que tenías que hacer, siempre es mucho menos lo que tenes que hacer.
No busco… encuentro. Uno podría por ejemplo pensarlo así, todo es un despelote, imagínate un campo grande, una plaza, con 100 mil personas adentro, llena totalmente y te dicen: bueno, hay una piedra, un diamante que te va a cambiar la vida, es como el agalma y está ahí, en algún lugar de la plaza, entonces, ¿vos qué podes hacer?, porque tenes un tiempo para encontrarlo, y vas a sobreactuar, vas a empujar a la gente, vas a provocar quilombo, generar karma sería en la India, generar karma es esto, lo que pasa con la pulsión, y es muy probable que no lo encuentre, es una cosa que se va a perder. ¿Cómo haces para quedarte quieto en un lugar y saber que hay 100 mil personas, 200 mil piernas que te impiden ver esa joya? ¿Cómo haces para quedarte quieto en cualquier lugar? Si te quedas quieto y alerta, estás concentrado, esto es la relajación, estás con la máxima alerta, entonces lo vas a ver inevitablemente… incluso por la teoría del caos lo podríamos ver, en un momento determinado todas las piernas van a estar alineadas, de todas las opciones caóticas que hay una de esas opciones es que todas las piernas estén alineadas en el lugar donde vos estás parado, vos lo vas a ver eso, pero el tema es que nunca vas a estar ahí para verlo si vos estás sobreactuando.
 
E. El encuentro sería inevitable, ¿salvo que uno lo perturbe sobreactuando?
Claro, exactamente. Todo va a pasar por el lugar donde vos estás siempre, esa sería la teoría china del Wu Wei, va a pasar, lo que pasa es que no vas a estar vos si estás sobreactuando, haciendo cosas de más. Eso se confunde con no hacer nada y no es eso tampoco, es la alerta..
 
E: Me hace acordar a Ovidio en El arte de amar, dice: “no hay que salir a buscar sino estar con el anzuelo preparado, atento”. 
Exacto.
 
E: Para nosotros desde el psicoanálisis hay diferencia entre el actuar neurótico y el acto verdadero, que es un acto que conlleva angustia previa,  hay un tiempo de espera.
Está esa cosa de decir: “Uy estoy perdiendo el tiempo, las cosas pasan y yo estoy acá, claro no vas a estar nunca si estás sobreactuando.
 
E: Hablas de un concepto en diferentes espacios y entrevistas, la  “democratización del goce”, ¿qué nos podes decir? 
Eso es controversial.
 
E: ¿Controversial? Respecto del peronismo, hablas de la democratización del goce, que lo tomas como un concepto y decía también que el peronismo “es un uso contra natura del capitalismo”.
Vos sabés que el otro día con el Negro Santana (Raúl Santana, poeta y crítico de arte), que es muy amigo, y siempre hablamos y nos interesan las mismas cosas, me  decía que yo lo que hacía era pintar la historia de un trauma y que ese trauma es el peronismo, es un trauma ahí instalado en medio de la conciencia nacional. Pienso que está bien el concepto, el trauma deforma todo el espacio político, como un agujero negro, todos gozan alrededor del trauma ese, goza el antiperonista, goza el peronista, se establece esta cuestión de girar en torno a él.
 
E: ¿Gozan peronistas y antiperonistas? 
Si, el antiperonista goza con la existencia de ese gigantesco trauma político que es el peronismo, sabe que no va a ser feliz porque mientras esté eso ahí, mientras esté eso negro dando vueltas él no va a poder ser feliz. Y las cosas que se dicen lo confirma: que este país no es Suiza por culpa de ese trauma que está ahí presente. Si no estuviera ese trauma nosotros seríamos súper felices igual que Noruega, que Suiza y se satisfacen de esa manera, gozan de esa manera. Mirá si no estuviera el trauma y descubrirían que no éramos Suiza igual, eso sería terrible. Tiene la esperanza de que esto impide la felicidad. Es un fantasma neurótico del goce: “yo no puedo ser feliz porque están estos acá, estos negros están dando vueltas alrededor de esta piedra”. Como la Kaaba de los musulmanes, en un momento se convocan todos y empiezan todos a girar ahí, se hace un vórtice. El 17 de Octubre, el bicentenario, de pronto se convocan y todo el mundo queda perplejo y todos miran ahí al trauma. “Otra vez están operando, los negros lo van a volver a hacer otra vez”, y hacen cosas, siempre suceden cosas. Por ejemplo, lo de los chalecitos californianos que a mí me gustan mucho, de eso hablamos con la democratización del goce, un chalecito de clase media trabajadora para un negro que nunca vivió más que en un piso de tierra. Le ponen roble de Eslavonia, lujos, entonces el fantasma neurótico: “no, el negro no puede vivir en esa casa donde debería estar viviendo yo, es una casa que me pertenece a mí, no a esos que viven ahí en el campo, que viven anda a saber dónde”, ¿qué tenemos que pensar para desangustiarnos? Que no van a poder hacer, que no van a lograr, entonces se van a comer la casa, la van a desmontar y van a hacer asados en el parqué, ese era el mito urbano muy conocido en esa época, hoy en día ya no opera, en su momento era EL mito, “No hay que darles casas buenas a los negros porque le prenden fuego al parquét”, era una alarma. 
 
E: ¿Circulaba como una alarma?
Si, hace 20 o 25 años, después  se fue desactivando, es un racismo tan grande, cómo puede haber una cosa tan imposible, pero era lógico, tenía la lógica esa de la neurosis que plantea el trauma peronista con la amenaza de que los tipos van a gozar como vos, igual….
 
E: Un fantasma de igualdad ….., como si fuese posible la igualdad.
Exacto, exacto. Y esas cosas son muy de Eva Perón, son provocaciones de Eva Perón: “a los pobres no hay que darles cosas de pobres, ¿qué les vamos a dar?, cosas de ricos”, van a comer carne de primera calidad, les vamos a dar zapatos bárbaros, y los vamos a hacer veranear en donde veranean los ricos, en Mar del Plata, hacemos hoteles sindicales en Mar del Plata, y llevamos a los negros a Mar del Plata. Un desastre, acabó con Mar del Plata, la Mar del Plata del centro es fruto de la democratización del goce peronista, hay hoteles sindicales, y la gente “bien” se va a otro lado, a las playas del sur, Cariló, Pinamar. Y el peronismo siempre persigue eso, por eso digo la democratización del goce,  es terrible eso ¿ Eva Perón ahora si viviera preguntaría, dónde van a veranear los ricos, ¿en  Punta del Este?”, haría hoteles sindicales en Punta del Este… porque quiere que los pobre gocen igual que los ricos, es una locura, por eso es un uso contra natura del capitalismo, no es ajeno al capitalismo, el peronismo es capitalismo más democratización del goce.
 

Reseña XXI. Seminario EOL 2015. Carlos Dante García

                     "La función de lo escrito en el análisis"

                                                           Martes 15 de Septiembre 2015

 

 

Frase de última reunión: “Cada vez”: Este va a ser el título de las reuniones de acá a fin de año.

Indica la particularidad que sufre la relación subjetiva con el tiempo que pasa de la repetición a la iteración. El síntoma  que caracteriza el retorno de lo reprimido está en relacion al pasado.

Tres dioses griegos de tiempo: Aión, Chrónos y Kairós. Estos tres dioses van a corresponder a cierto cambio en relación al  tiempo como cambio subjetivo que pasa de la repetición a la iteración.

 

Recomendación de libro: El ruletista de Mircea Cartarescu. Se trata de la relación que alguien tiene con la buena fortuna y la mala fortuna. El ruletista se dedica a jugar con la ruleta rusa y por más que juegue no puede encontrar la muerte en ese juego. El ruletista apostaba contra si mismo.

Trabaja tres cuestiones: -La repetición cuando alguien está inoculado por una autodestrucción, por la pulsión de muerte.

                                     -La relación que se tiene con la repetición.

                                     -La relación que se tiene con el juego.

 

En el cuento de Edgar Alan Poe, La carta robada, Lacan muestra cual es la particularidad de la repetición: De la  repetición surge una ley, del orden simbólico es lo que Freud denominaba determinación o sobre determinación inconsciente. Extracción de una regularidad, que va a nombrar como “Compulsión a la repetición”.

Repetición se organiza alrededor de una ley, cuando decimos ley es del orden simbólico. Ley: aquello que se repite.

 

Lógica de lo que se viene planteando en clases pasadas: Sustituir la repetición por la iteración.

Repetición: Relación de los significantes entre si. Lógica del rasgo unario: Lo que se extrae del rasgo unario=Condición de amor, condición de elección del objeto, construcción del fantasma, modo de tratar el síntoma bajo la forma de la determinación significante. Todo aquello que habla pasa a través de la dimensión de la repetición: aquello que habla, todo lo que habla pasa por la dimensión de la repetición.

 

Ultimísimo Lacan” = Cap. XV: “Lo real no habla”

Conceptos que Lacan comienza a introducir en su última enseñanza que se organizan alrededor de lo que no hablaLo real no habla

 

Comienza en el Seminario 20, “Aún”

Concepto: Goce (1 cap. Sem. Aún).

El goce que habla es el goce que habla en el análisis=goce fálico= a partir de lo que se dice.

El goce que introduce en Aún es el goce que NO comunica: 2 nombres: goce del Otro y goce de la mujer. “La mujer no dice nada respecto de su goce”

Lalangue: No implica la comunicación. No comunica, está al servicio del goce.

El amor: está del lado de lo que habla, hablar implica amor, aun con el peor insulto. Lacan: No hay dialogo entre los sexos.

4º La escritura: En el lugar de la palabra que sirve para la comunicación va a ubicar la escritura=  Aquello que no habla

En el cap. 8: El objeto a no puede sostenerse en el abordaje de lo real, es también una formulación que está del lado de lo que habla.

Real: Lo que no permite la comunicación.

 

¿Cómo se localiza lo real?

Pase: Se da cuenta de cómo se llegó a ser analista. Está organizado en un saber que yo comunico y comparto con los demás.

Idea de lo que es el pase: Pág.: 234: Sacar el algoritmo=  Mi significante amo que condiciona mi vida  y organiza la repetición es tal = extraigo un saber.

 

Lacan y Miller: Todo análisis ocurre en la oscuridad y  solo surgen relámpagos, trozos de saber, la mayor parte del análisis transcurre en la oscuridad=lo que no habla, lo que no es dicho.

Oscuridad= lo que no habla, lo que no es dicho y del lado de la luz está lo que es dicho. Pág. 237. Analizamos teniendo idea de que hay continuidad  entre el discurso del inc y el discurso del analizante, partimos de la idea que el analista está ubicado en el lugar del Otro y partimos de una formula de que el emisor recibe del receptor  su propio mensaje bajo una forma invertida, o sea que hay continuidad, lo que yo le digo al paciente tiene continuidad con su inconsciente. Lacan va a decir que  no hay continuidad en el discurso analítico.

Cuando dice Lacan que lo real no habla es cuestionando que habría continuidad en el discurso analítico, no hay continuidad, hay una parte que permanece en la oscuridad.

Lacan cuestiona la orientación simbólica del análisis, que todo puede ser dicho y puede ser comunicado.

 

Diferencia entre repetición e iteración.

Repetición: Uno podría sostener que se puede hablar o simbolizar todo lo que forma parte de la repetición. Síntoma: Dimensión de aquello que se repite que está por fuera del sentido. Hay repeticiones, encuentros en los que no se puede apelar a nada de lo que ya se sabe.

Iteración: Implica encontrarse en la circunstancia de inventar  una respuesta cada vez. Inventar una respuesta implica que aquello que se dice está por fuera de la relación con el pasado.

El cambio que sufre la subjetividad de alguien que culmina el análisis en relación al sinthome supone la construcción de una nueva relación al tiempo=implica una inversión en la relación temporal.

Cambio de tiempo: No hay temporalidad del pasado= Lo que se hace y se dice se escribe cada vez. No se habla de lo que ocurrió, de recordar, de buscar en el pasado.

 

Tres dioses griegos: Aión, Chrónos y Kairós

Aión: No tiene génesis. Los otros dos si tienen génesis.

Lo que hago no tiene génesis, no está en relación a lo que pasó, no hay que sublevarse contra nada.

Freud : Cada vez que se recibe a un paciente es cada vez, sin pasado.

La posición de Aión es DAR: No participa de ninguna relación de intercambio, solo dar.

Tiempo de la vida, tiene potencia para hacer lo que sea. Esta representado en la mitología como el viejo y el niño a la vez. Dios de la vida.

 

CADA VEZ de la Iteración:

– No tiene una respuesta pre-sabida, no se relaciona con el pasado.

– No es acumulativo, no hay experiencia, la experiencia no vale.

– Cuestiona la idea del amor, el amor es nostálgico de lo que fue. 

– Relación inédita con la satisfacción: No hay dos veces iguales, es c/ vez.

– No se basa en la diferencia como la repetición, es un goce por fuera de la diferencia. Tiene entonces la dimensión de cada vez, ni nuevo ni distinto; cada vez.

– Por fuera de la dimensión fálica, con la medida.

– Manera inédita de escribir la historia: No se basa en lo que fue, se inscribe la historia de una manera distinta, no está articulada al pasado.

– No se construye con los recuerdos, se independiza de los recuerdos. Que se construye sin el recuerdo: Real que escapa al sentido.

– Cambio en relación con el tiempo, tiempo de los hechos que van ocurriendo.

– No se rige por la dimensión simbólica.

– La relación con el cuerpo cambia. Todo lo que construimos respecto de nuestro cuerpo se refiere al fantasma  o a las huellas de goce. Nosotros historizamos e histerizamos nuestra historia. Construimos nuestra historia a partir del fantasma y en eso está incluido nuestro cuerpo.

La Iteración correlativa a la construcción de un sinthome  implica un cambio en la relación temporal que no se rige por la repetición y su rasgo característico temporal es el cada vez. No hay un saber asegurado.

 

SINTOMA= UNA VEZ MAS.

SINTHOME= CADA VEZ.

 

Bibliografía:

– El ruletista de Mircea Cartarescu.

 

La carta robada, Edgar Allan Poe.

 

– Ultimísimo Lacan, Capítulo XV, pág. 234 y 237, J.A. Miller.

 

– Seminario Aún, Capítulo I: Del Goce. J, Lacan.

Reseña XX. Seminario EOL 2015. Carlos Dante García

"Lecturas de la repetición, la reiteración y la iteración "               

Parte 2

                                                                                              08 de Setiembre 2015

 

 

Traumatismo=Condición=Fantasma=Uno

Hay de lo Uno=No hay relación sexual=Axioma

=

Proporción sexual

 

En este encuentro C.DG. va a retomar la relación entre Repetición-Reiteración-Iteración.

La repetición en la neurosis es diferente de la repetición en análisis. Miller (1) dice que la esencia de la construcción analítica es encontrar o suponer el prototipo de todas las variables en un análisis. Sujeto y objetos que corresponden a la condición de amor.

Regla analítica: La libertad de decir todo lo que se quiera-à lleva al sujeto a la repetición (es diferente de repetir por fuera del análisis, en forma ciega- acting)

SF en Recuerdo, repetición y elaboración “El neurótico repite sin saber qué y lo que repite”.

J.L repetición es aquello que emerge en la palabra del analizante bajo la forma del rasgo. Permite, presenta y elabora la repetición.

Rasgo es una relación entre S e I (No en relación a lo R), eso implica pasar de los semejantes (I) a la relación con el A (aquello que se soporta en el rasgo, que se extrae de la repetición). Es simbolizar algo I.

Miller (2): “Franqueamiento que es el desvelamiento de los prestigios del yo…..se desprende de la multiplicidad de los pequeños a (muerte del yo). Goce que está en relación al modo de decir. Ahí está el goce. Se construye el rasgo que funciona como condición de goce.

Miller, “Observaciones sobre padres y causas” (3).  Lugar que ocupa el traumatismo freudiano (incremento de excitación que no se logra poner en palabras, no se puede traducir, dice Lacan), eso implica que no se puede poner en palabras, ni en una relación (proporción sexual). Lo que genera traumatismo es un axioma. No hay ningún elemento de lo que se observa de la relación entre los padres que le permita establecer una proporción. Extrae un rasgo con el cual se identifica y no le permite establecer una relación proporcional.

Lo traumático—-> una desproporción.

La elección de objeto es la condición de amor y es la fórmula de la relación del sujeto con el goce. La condición de amor incluye amor-deseo-goce. Es la fórmula de cada  sujeto, que lo hace sufrir pero lo vuelve potente. La condición amorosa es el fantasma Icc de cada uno que posibilita la elección.

El rasgo en la mayoría de los casos es un objeto que se desdobla.

¿Qué se modifica del Fantasma en la repetición?:

a-   Mediante la extracción y construcción, se ubica el rasgo.

b-   Eso tiene por efecto una flexibilización del fantasma. Si es fijo, implica una condición fetichista.

c-   El sujeto no queda alienado, enajenado ni ignorante del goce puesto en juego. Percibe que goza de ese fantasma.

d-   Atravezamiento del fantasma es captar que es un velo a lo pulsional.

La fórmula del Fantasma es una proporción perversa y no se establece con el otro sexo como tal. La proporción comienza con la novela familiar del neurótico= el descubrimiento de que hay algo respecto de la sexualidad de los padres, la extrañeza de los padres.La Novela familiar del neurótico, es un texto que SF inventa para mostrar como en la neurosis la sexualidad de los padres se articula construyendo novelas.

La repetición también conduce a Hay un Uno (es un término para designar el goce que se repite en el fantasma). Es un Uno de goce, goce fálico, se basa en la repetición, sostenido I y S.

  1-Goce síntoma –> Fálico

 2-Goce Fantasma-> Fálico

Ambos goce 1 y 2, se relacionan con el Uno y constituyen una serie, que es la repetición.

 

El goce de la última enseñanza no es ese, es el que se organiza a partir de la raíz del síntoma.

La raíz del síntoma es otra cosa, es la Iteración de otro Uno. Iteración por fuera de la relación S-I. (Lacan, Seminarios 18 y 19)

Lacan (4): “Yo prefiero un discurso sin palabras” Algo de la práctica analítica por fuera de las palabras. Es algo en relación a la escritura. Prestar atención a lo que no entra en la serie, en la repetición, eso es Iteración.

La repetición proviene de la insistencia de la cadena significante, la Iteración no.

Repetición: S en relación a I

Iteración: R,  tiene que ver con un goce autoerótico que no implica la relación con el otro semejante.

“Ultimisimo Lacan”: Formula: El Un Cuerpo que sustituye al A.

Fantasma y síntoma, se opera con interpretación y la repetición articulada a la memoria.

La Iteración va a tener que ver con la Invención, que se opone a la Asociación Libre.

 

¿Qué hay que inventar?

Un sinthome, es un nuevo uso y una nueva relación con el síntoma.

Captar algo que escapa a los recuerdos y al sentido.

Eso tiene diferentes efectos: Cambia la relación del sujeto con el tiempo. Cuando se está en relación al síntoma, la referencia es al pasado y hay nostalgia, lo que podría haber sido y no fue. Cuando cambia la relación del sujeto con el tiempo, no se tolera más la nostalgia. Hay una forma de premura para la realización de cosas.

Lo que se hace no tiene que ver con la historia. No está la temporalidad del pasado.Está la temporalidad de cada vez, que implica no saber y saber que es cada vez.

 

(1)”El partenaire síntoma”, pág. 348. J.A. Miller

(2) ”El partenaire síntoma” (capítulo 15, El hueso de una cura), pág 331

(3) “Introducción al método psicoanalítico”“Observaciones sobre padres y causas”, J.A, Miller

(4) “De un discurso que no sería de la apariencia”, Seminario 18 J. Lacan

 

 

 

 

 

 

 

Errores XXX

Hemos dicho que la definición freudiana del síntoma psíquico es la de un acto inútil pero para Freud no todo comportamiento del sujeto es un acto inútil. Siempre acto psíquico en el sentido freudiano de satisfacción pulsional. Desde la pulsión no había utilidad o inutilidad. Vamos a volver a los llamados por Freud síntomas egosintónicos.

Fíjense que lo llama síntoma sin ser síntoma porque su característica es que el sujeto no lo padece. El mundo moderno, tan proclive a que el sujeto incremente el cuidado de sí a grados extremos por todo lo que provee el mercado para su consumo, facilita y empuja con sus razones explicativas al sufrimiento de los otros, al sufrimiento del Otro.

Las parejas se quejan del tiempo en que cada vez más los hombres usan el baño para ocuparse de su pulcritud; los hombres se quejan de que ellas no permiten que se acerquen si no están bien lavados ( en éste caso, ella llegaba al extremo sin que ella lo considere un síntoma, de lavar el pollo con detergente antes de cocinarlo y de no permitir que nada se llevara a la cama común sino los cuerpos de ambos muy limpios por lo tanto se generaba un escándalo si él llevaba algún sándwich a la cama por las miguitas que podían quedar); las familias se quejan del tiempo que uno de sus integrantes se la pasa en el baño cuando éste es compartido por la familia.

En ninguno de estos casos el síntoma es del sujeto sino que es un síntoma para el Otro y hay que subrayar el para a diferencia del síntoma del Otro en las psicosis.  Hay una gran variación de síntomas para el Otro que no son síntomas para el sujeto, esto es, no les genera ningún sufrimiento. Sí el sufrimiento está del lado de los otros.

Puede ser un síntoma de pulcritud y escrúpulos que el sujeto interpreta siempre como un  cuidado de sí para el semejante. Generalmente, en la mayoría de los casos, estos síntomas egosintónicos no conducen a la consulta del analista  porque no hacen sufrir al paciente, a excepción que el mismo haya llevado a un gran sufrimiento a los semejantes. Por lo general son considerados por el sujeto como un rasgo de carácter, un rasgo de personalidad o una costumbre. Sólo el exceso llama la atención al paciente pero no lo suficiente para generar una pregunta sobre el síntoma que además forma parte de la realidad cotidiana como ya lo destacó J.A.Miller.

Para Freud estos síntomas conllevaban una utilidad, la llamada “ganancia de la enfermedad” tan bien situada por Freud para la histeria como para la neurosis obsesiva. Son síntomas que no conllevan un sufrimiento para aquel que hace y porta el síntoma. En estos casos, en la mayoría de los casos la demanda de análisis proviene del Otro que no es el sujeto. A veces la consulta se produce cuando la ganancia de la enfermedad se transforma en una tortura para el sujeto por la exigencia de su realización.

Hay diferentes motores como decía Freud para hacer un análisis; a veces se los llama “problemas”, “inconvenientes”, “obstáculos”, “estorbos” pero en cualquier caso para Freud “el motor más directo para la terapia es el padecer del paciente y el deseo, que aquí se engendra de sanar” Estos llamados “síntomas” por Freud, presentan la rigidez de lo que mencionamos hace varios números como la rigidez que no da lugar a la participación del inconsciente en el lapsus, error o síntoma.

Función del escrito y psicosis

La autora destaca el lugar y el valor del escrito en psicoanálisis, dado que la palabra no alcanza a dar cuenta de la consistencia del síntoma. Lugar que también ubicará en Freud, como una referencia obligada no sólo en lo tocante a la construcción de testimonios sino en lo que hace al síntoma en tanto huella, marca devenida signo escrito.

Es ya en Freud, como muy bien lo señala Olga Molina, que la prevalencia de lo escrito se haría notar no sólo en su eficacia sino así también desde el concepto de fixierung. Aquello que se ha fijado, es huella testimonial, texto del eco pulsional en el cuerpo.

Lacan, se vale del signo para dar cuenta no sólo del efecto del sentido gozado que comporta todo síntoma, sino que también dará cuenta de aquello que escapa al sentido, el goce de la letra. Se trata de incluir lo real, un campo de ex -istencia que introduce el anudamiento real simbólico e imaginario, un otro estatuto de la escritura, proveniente del rasgo unario. S1 antes del llamado al S2, marca en tanto reflejo de un lugar.

Desde una relectura lacaniana de la función del escrito en Freud, tomando su concepto de verwerfung, desde donde Lacan podrá ubicar ese vacío significante, esa marca de ausencia en lo simbólico, afirmación primordial no escrita que, como la autora nos propone considerar, se tratará de tomar, desde las consecuencias de la forclusión en cada caso, la relación de causalidad que deriva de la falta de inscripción del nombre del padre y la elisión del falo como su efecto.

Resalta el concepto de externalidad en la psicosis, diferenciando los diversos modos que toma el mismo según cada sujeto, a partir de los pequeños índices de forclusión, los cuales son de gran importancia a la hora del diagnóstico diferencial.

Finalmente, ubica como Lacan da un paso más y pasa del Nombre del Padre como nombre propio a la invención de un neo-semblante, permitiéndole al sujeto valerse así de otros elementos, haciendo equivaler síntoma y Nombre del Padre, en aras de domesticar el goce que se agita en lalengua.

                                                                 Andrea F. Amendola

 

"Una escritura es un hacer que da sostén al pensamiento". Es la afirmación con la cual Lacan da comienzo al último capítulo del seminario Sinthome. La función del escrito en psicoanálisis es una investigación que Lacan profundiza en los años setenta teniendo como orientación previa: Función y campo de la palabra y el lenguaje en psicoanálisis[1] texto en el que nos invita a no reducir el campo del lenguaje a la función de la palabra en tanto ésta no alcanza a dar cuenta de la consistencia del síntoma.

En los escritos freudianos encontramos también la referencia a la escritura en un ejercicio permanente de construcción de un testimonio, el de la relación del hombre con la cultura y en la búsqueda perseverante de los rasgos relativos al síntoma en cuanto a los efectos de las situaciones traumáticas vividas por un sujeto Freud señala tempranamente en sus escritos la importancia de las primitivas inscripciones[2] en el aún por elaborar aparato psíquico. Nombró a ese rasgo inscripto, huella, marca en el inconsciente como signo escrito, comenzando a derivar su pregunta al cómo esa inscripción prevalecía en el tiempo con toda su eficacia.

Desarrolla entonces el concepto de fixierung, esa inscripción permanecerá "fijada" en la instancia que llamará inconsciente.

Cuando en 1895 escribe el Proyecto de una psicología para neurólogos, desarrolla un complejo pasaje en el que tempranamente aparece el concepto de investidura con el que comienza a diferenciar el campo de lo puramente biológico y lo pulsional de la realidad simbólica en la que está inmerso un sujeto.

La función de la memoria entonces no es sólo recuperación de un recuerdo olvidado como efecto de la represión, es memoria del texto con el que un sujeto define su relación singular a la pulsión. Freud construyó su teoría psicoanalítica sin abandonar el recurso a pensar la función del escrito en la elaboración del concepto de inconsciente y su importancia fundamental en la constitución del síntoma.

Lacan orienta su enseñanza retomando el concepto de signo[3] en el que incluye a la vez letra y significante habiendo desarrollado ya la idea del síntoma articulado a un proceso de escritura. Concepto con el que intenta dar cuenta a la vez de la consistencia del goce y la repetición tomando como referencia la lógica modal para nombrar al síntoma dentro de la categoría de lo necesario, no cesando de escribirse, categoría en la que condensa los conceptos freudianos de inscripción y repetición.

Con el signo, Lacan puede definir el efecto de sentido que produce el significante y ese otro efecto que escapa al sentido, el efecto de goce de la letra. Ambos efectos se albergan en el campo que se abre entre imaginario y simbólico, produciendo por su articulación esa peculiar conjunción por la que un sentido puede ser gozado.

Con la inclusión de lo real, ese tercer elemento que compone el nudo borromeo se torna necesario pasar por el forzamiento que la idea de lo real produce agujereando lo simbólico. Esa inclusión genera un campo de ex–sistencia que separa y escribe el borde por el que hace litoral a la compacidad del goce y el sentido. La ex–sistencia define otro campo de escritura que el de Función y Campo de la palabra y el lenguaje, es el que admite un anudamiento entre real, simbólico e imaginario que cambia el estatuto de la escritura.

Es la inclusión de una escritura que viene de otro lado que el significante y es solidaria de pensar la marca que introduce el rasgo unario[4]. Es el rasgo que hace Uno y a partir de allí se `pueden enganchar los significantes. El S1 sin ningún efecto de sentido, antes de su llamado al S2, es reflejo del lugar de la marca.

En el discurso analítico la escritura es captada en los efectos de lectura del significante pero Lacan aclara en el seminario 20 que "A lo que se enuncia como significante se le da una lectura diferente de lo que significa"[5], porque no alcanza con señalar la repetición que se enuncia con el significante sino distinguir el efecto de goce cuando afirma que lo que se modula en la voz no es lo que se ofrece a la lectura.

Freud lo aborda desde su concepto de reminiscencia con el que señalaba que es por la vía de ese real del goce del cuerpo que la reminiscencia volverá en las marcas dejadas por ese goce sexuado, mas allá del recuerdo del que se vale el significante. Efectos de la ausencia de una inscripción La relectura lacaniana de la función del escrito en Freud es explícita en varios seminarios destacando la importancia clínica derivada de la ausencia de una inscripción en lo simbólico y sus efectos sobre lo real y lo imaginario. Extrae de Freud el término verwerfung, que traduce por cercenamiento, es el término que define el punto preciso en el que en la afirmación primordial, por la que un sujeto ingresa a lo simbólico, se produjo un vacío significante dejando su marca de ausencia en lo simbólico.

Ese símbolo que falta al sujeto tiene sus consecuencias en lo imaginario, "Lo que ha quedado fuera de la abertura al ser no volverá a encontrarse en su historia"[6] consecuentemente el sujeto no contará con la posibilidad de evocarlo en el interior mismo de la representación afectando de ese modo el juicio de existencia.

Cuando en el caso del Hombre de los Lobos Freud acuña el término verwerfung es para denotar los efectos posibles del rechazo a la castración, diciendo que para ese sujeto subsistieron dos corrientes opuestas, una abominaba la castración, la otra la aceptaba adoptando la feminidad como sustituto, pero una tercera corriente "más antigua y profunda"[7], que había desestimado la castración, permanecía siendo activable, es el punto en el que Lacan ubica la verwerfung.

Como consecuencia de la forclusión vale pensar con Lacan en la relación de causalidad que se deriva de la falta de inscripción de un significante, el del nombre del padre, que queda así situado como causa y la elisión del falo como su efecto.

En su revisión del caso del Hombre de los Lobos[8], J A Miller retoma la relación de causalidad, comentando un párrafo del texto De una cuestión preliminar a todo tratamiento posible de la psicosis, esta vez en una relectura en la que sitúa una doble causalidad en relación al efecto de la forclusión sobre la elisión del falo. Un efecto es del orden de lo necesario, no cesa de escribirse la elisión del falo, con sus consecuencias a nivel imaginario.

El otro efecto es contingente, es la vía de resolución posible para el sujeto respecto de restaurar la estructura imaginaria. Señala Miller que en la vía elegida por Schreber la significación fálica es reemplazada por la significación de la muerte en la muerte de las almas[9], pero en otros sujetos psicóticos la solución puede no ser la negación de la vida sino un "velo de la vida" (en obvia alusión al Hombre de los Lobos) señalando de este modo los diferentes alcances que puede tomar ese desorden del sentimiento de la vida, que menciona Lacan en "De una cuestión preliminar…". No se trataría en ese caso de una recomposición catastrófica como la del presidente Schreber sino de una posición del sujeto de una cierta "externalidad".

Es el caso de la triple externalidad que menciona J A Miller[10] para referirse a la psicosis ordinaria cuando considera que: "Ese desorden provocado en lo más íntimo del sentimiento de la vida en el sujeto"[11], afecta el lazo social, la relación al propio cuerpo y la subjetividad. Interesan las diferentes formas que toma la externalidad, pero básicamente importa señalar el concepto mismo de externalidad que denota ese modo particular de relación al Otro, el modo singular con que un sujeto siente con extrañeza su propio cuerpo, vive la vacuidad de su propia subjetividad y asume deficitariamente una función social posible.

Desarrolla en ese texto cada uno de los modos que toma esa posición de externalidad en el sujeto psicótico, destacando la importancia clínica que toman para el diagnóstico diferencial los detalles, los pequeños índices de forclusión, a los que se refiere cuando menciona la clínica de la conexión en "Los Inclasificables de la clínica psicoanalítica"[12].

Lacan da un paso más en esta conceptualización cuando cambia el estatuto dado al nombre del padre haciendo del falo un significante simbólico que sintetiza y condensa la relación entre el nombre del padre y el falo, es decir el falo como significante resume la metáfora paterna y a partir de esta formulación puede operar como función tomando al sujeto como argumento[13].

Pasamos del nombre del padre utilizado lógicamente como nombre propio a la posibilidad de ubicar cómo en un sujeto psicótico, otros elementos pueden tomar su lugar en una relación diferente a la causalidad a la que nos referíamos anteriormente, ahora se trata de una relación de equivalencia que puede permitir a un sujeto servirse de otros elementos y ponerlos en función.

Esto es abrir la equivalencia entre síntoma y nombre del padre, en tanto ambos pueden estar en la función de domesticar el goce[14]. Es quizás, el punto para pensar en esa peculiar presentación que es la elisión del falo[15] como efecto de la forclusión en la psicosis y su relación al semblante. Relación que J-A Miller conceptualiza como fracaso del semblante.

No obstante un sujeto puede apelar a la invención para sostener un neo-semblante que le permita salir de la experiencia de vacío subjetivo y detener la deriva infinita de su dispersión en lalengua.

1. Lacan, J: Escritos I, "Función y campo de la palabra y el lenguaje", Pág. 59.

2. Freud, S: Obras Completas. "Carta 52", Tomo I, Amorrortu.

3. Miller, J-A: Los Signos del goce, Paidós, Cáp. XVIII.

4. Lacan, J: El Seminario, libro 23, El Sinthome. Cáp. 10. "La escritura del ego".

5. Lacan, J: El Seminario, libro 20. Aun, Cáp. 3 "La función del escrito", Pág. 45.

6. Lacan, J: Escritos II, "Respuesta al comentario de Jean Hyppolite".

7. Freud, S: "Historial del hombre de los lobos", Cáp. XVII, Pág. 78, Amorrortu.

8. Miller, J-A: L´homme aux loups, Revue la Cause freudienne, Pág. 102.

9. Idem anterior.

10. Miller, J-A : Effet retour sur la Psychose ordinaire, Revue Quarto 94-95, Publiée a Bruxelles.

11. Lacan, J: Escritos II, "De una cuestión preliminar a todo tratamiento posible de la psicosis", Pág. 244.

12. Miller, J-A y otros: Los inclasificables de la clínica psicoanalítica, Pág. 142.

13. Miller, J-A: Los signos del goce, Cáp. XXII, Pág. 393.

14. Miller, J-A y otros: Idem anterior, Pág. 320. 15. Elisión: Supresión en la escritura y en la pronunciación de la vocal final de una palabra delante de la vocal de la palabra siguiente de modo que se produce un efecto de holofrase.

 

Reseña XIX. Seminario EOL 2015. Carlos Dante García

            “Lecturas de la repetición, la reiteración y la iteración”

                                                             Martes 1 de Septiembre 2015

 

Función proposicional: El modo de abordar la repetición en un análisis consiste en los acontecimientos que se proponen como frases que se repiten.

Esto es la esencia de la construcción en el psicoanálisis. F(x) esto significa que la repetición es algo que se construye. En “Sutilezas analíticas” sitúa tres modos de análisis, el análisis que comienza, el que continúa y el que finaliza.

Reducción o convergencia: convergencia de frases que llevan a una misma conclusión o rasgo. Miller denomina a esto operación reducción.

Pág. 345 Seminario Partenaire Síntoma cap. “La operación reducción”. Miller allí señala que el sujeto es conducido a repetir en el análisis. Es conducido a condición de que el analista conduzca el análisis. Si lo conduce hay repetición analítica, si no lo conduce hay repetición neurótica. “Me ocurrió otra vez lo mismo” esto no es la repetición, es repetición yoica como queja, que es diferente de la repetición analítica.

El análisis produce una diversidad de proposiciones. La repetición es necesaria de construir a partir del rasgo. Es el rasgo lo que va a permitir decir que los mismos hechos presentan la misma estructura. “La repetición conduce a una formalización. Llamamos rasgo al resultado de esa formalización en relación al significante que es una elaboración”. Acá es elaboración, no queja. La repetición se organiza alrededor de elecciones, alrededor del síntoma. No va a haber elección vital sin síntoma.

Pág. 346: “ La lectura de la repetición es parte de la formación del analista”. Si un analista no aprende a hacer una reducción proposicional la repetición no va a estar en función de una elaboración, sino que la va a padecer.

Págs. 348-49-50: Miller ubica que toda la repetición se organiza alrededor de enunciados de convergencia. Aislar la repetición es localizar lo que comanda la vida de un sujeto. Por ej: “serás un atorrante” y el sujeto es un gran trabajador para desmentir ese dicho. Esta es la lectura necesaria: imprescindible de la repetición.

Pág. 350 Miller dice “Estos enunciados pueden provenir de quien encarna al gran Otro para un sujeto, este puede producirse en las entrevistas preliminares o luego, proviene de padre o madre. Ese enunciado se presenta bajo la forma de un imperativo, tiene que tener dos características: de una afirmación definitiva y la dimensión de eternización “vos nunca vas a ser nada”.

Pág. 349 La dimensión equívoca e j de Michel Leiris, la madre lo corrige y toda su vida se organiza entre la corrección y la infelicidad. Se lee: a partir de la interpretación del analista. Hay otra forma de la repetición. Lacan trata de resolver cuestiones de la repetición que no resolvió Freud. Lo que Freud no resolvió de la repetición: resto sintomático, lo no tramitado, que es lo que da lugar a la segunda tópica de Freud. ¿Qué es el resto sintomático? Algo que no permite la elaboración de la interpretación, puede ser por la inoperancia del analista. Si hubo análisis ¿qué se ubica del lado del paciente como resto sintomático? No lo que no incluyó, sino aquello que no se resolvió. La repetición se ubica para Freud alrededor de : Pulsión, fantasma y síntoma.

El fantasma es una construcción imaginaria que la neurosis de uno inventa a partir de la pulsión. Hay una relación entre fantasma y pulsión. El fantasma vela la satisfacción de la pulsión y también está la satisfacción de ese fantasma. La satisfacción real del fantasma está en el síntoma. Lacan trabaja cómo abordar la repetición más allá de las palabras.

Cuando Lacan introduce la nueva forma de la repetición es cuando aborda la función de lo escrito. El uno de la repetición es un rasgo que se repite y busca el sentido gozado de eso que se repite.

Repetición-Rasgo-Sentido-Goce

El rasgo tiene un sentido y goza de eso. El Uno del rasgo surge entonces de lo que se dice. Hay otro uno que Lacan comienza a inventar. Es un uno que no surge de la repetición, tiene relación con el goce pero no con la repetición. Este otro Uno es otra cosa. Es diferente de la repetición que pasa por la palabra. Este uno es un uno que va a dar lugar a lo que se denomina sinthome.

El sinthome es una invención, no surge del rasgo unario de la repetición, no estaba antes. Seminario Miller: “El ser y el Uno” Allí introduce el concepto de Iteración y Lacan lo utiliza para definir la esquizofrenia. Esto está en Escritos “Comentario de Jean Hyppolite…”. Para el esquizofrénico todo lo simbólico es real. Itera el mismo paso.

Este Uno el que Lacan inventa y que no surge de lo que se dice, es a partir del cual podemos pensar la iteración, ella está por fuera de lo simbólico y lo imaginario. La iteración se basa en la repetición de lo que un sujeto hace. No es lo que el sujeto es representado.

La invención del sinthome requiere que se ponga en juego un hacer y esto no está sabido de antemano.

La contingencia implica que se inventa cada vez, implica una nueva relación con el tiempo.

La repetición tiene un característica en la relación con el tiempo: lo que digo va al pasado para modificarlo con el presente y por lo que vendrá, idea del neurótico.

El tiempo del sinthome, es que nunca se sabe y no tiene que ver con el pasado. No me baso en el pasado haciendo lo que soy, haciendo lo que hago.

Reseña XVIII. Seminario EOL 2015. Carlos Dante García

¿Qué es el consentimiento en el análisis? Lectura y consentimiento.

                                               Martes 25 de Agosto de 2015

 

 

Lectura                                          Consentimiento

                                                       Intención

 

Analizante                                        Asunción

Analista                                            Posición

                                                       Disidencia

 

 

El consentimiento es uno de los momentos privilegiados del análisis.

Los otros términos ( intención, asunción, posición y desidencia) se oponen a la idéa estructuralista que tenemos de Lacan.

El estructuralismo de Lacan es afín a una idéa: la idéa de determinismo; que la estructura determina al sujeto. El sujeto al estar determinado, no participa en absoluto sobre aquello que lo determina.

Lacan osciló entre el determinismo de la estructura y algún otro término en el cual incluye algo del sujeto,  algo que pueda incidir sobre aquello que lo determina en la estructura.

Posición: De la posición en el inconsciente el  sujeto siempre es responsable. Por más que sea inconsciente incluye el término responsabilidad. Muchos textos, por ejemplo: Freud: “La responsabilidad moral por el contenido inconsciente de los sueños”; el paciente es responsable de las muertes ocurridas en el sueño.

Disidente: Termino moderno. Designa determinada posición política, militantes de género. Se definen por estar en disidencia. No tomar lo que proviene del Otro. No consiente, no se identifica.

Disidente activista, en relación a la custión sexuada, por elemplo Beatriz Presiado, lleva a la práctica esa disidencia.

Disidente fundamental es el psicótico, rechaza lo que viene del Otro, rechaza al Nombre del Padre.

Jose M. Alvarez: “La psicosis no es un deficit sino una elección subjetiva”. Forma particular de disidencia. Habrá que ver distintas formas de disidencia que no solo incluyen el nombre del padre, se pueden incluir varias de las subjetividades modernas, sobre todo para los que trabajan con la cuestión de género.

Asunción: Es la diferencia que hay entre dos posiciones que se generan a partir de la afirmación: Quiero ser/soy= entre  ellas, marca esta diferencia la inadecuación permanente que tiene la sexualidad respecto de la identidad.

Esta diferencia tiene un nombre en psicoanálisis: sexuación.( Sem 20, 1972, que indica un cambio en la dirección de la cura).

Sexuación: Más allá de la determinación biológica hace falta una asunción subjetiva del sexo, esta asunción puede ser planteada a partir de una lógica que para Lacan es real.

En el sem 20: Lógica de la sexuación: divide de un lado a hombres y del otro lado a mujeres.

Lacán: pretención ( que Miller califica como temeraria) de hacer del psicoanálsis una ciencia y lo hace a través de la lógica. Define a la lógica como ciencia de lo real. Pero el psicoanálisis nunca va a ser una ciencia de lo real porque el psicoanálisis se define como una práctica. Al proponer las fórmulas cuanticas de la sexuación propone una lógica. El problema es que los seres vivientes muestran siempre una inadecuación en la relación que hay entre la sexualidad y la identidad. No se puede abordar desde una lógica porque la lógica pretende reducir, eliminar la inadecuación.

Miller: Denuncia que en la época en que vivimos hay una grave distorsión  entre la distancia que hay entre la sexuación y las identidades. Por eso hay una multiplicación constante de identidades sexuadas de todo tipo y de prácticas sexuadas de todo tipo. Por eso la pretención de Lacan no funciona. Sin embargo debemos tomar  algunas cosas de ahí  para la  dirección de la cura que es la diferencia en la que se orienta un análisis en la direccíon de la cura entre un hombre y una mujer. No se orientan de la misma manera.

Sem 20, pag 97: “ A la derecha tienen la inscripción de la parte mujer de los seres que hablan. A todo ser que habla, sea cual fuere, esté o no provisto de los atributos de la masculinidad – aún por determinar- le está permitido, tal como lo formula expresamente la teoría freudiana, inscribirse en esa parte.” El párrafo dice: “Le está permitido”, si le está permito es que no está determinado.

 

Miller en el seminario “Causa y Consentimiento” (no editado) hace un contrapunto entre asunción y represión. Asunción es exactamente lo contrario a la represión.

Represión: no querer saber nada de esto.

Asunción: Me hago responsable de esto, respondo por lo que retorna de lo reprimido. Como pasa a formar parte de la subjetividad.

Maneras en que se asume algo es: por identificación o por elección.

Identificación: Asumo un significante o un rasgo que proviene de Otro, de mi padre o de mi madre. La identificación permite la asunción de un rasgo que proviene del nombre del padre.  Cuando no hay Nombre Del Padre no hay posibilidad de identificación y de asunción. No van a tener significantes que funcionen como carretera principal. EJ: El psicotico, no hay identificacion, no disponen de un sgte.

El varón se identifica a un rasgo del ideal del yo del padre que le va a indicar, más o menos, como relacionarse con el sexo opuesto.

La identificación siempre deja un campo de indeterminacion;no es total= Falta en ser.  La identificación es siempre parcial!! Siempre está la pregunta de si se es lo suficientemente hombre o lo suficientemente mujer.

“Cuanto más uno se identifica menos uno sabe quien es”.

Asunción por elección: La elección no es reflexionada o pensada.

Problema: ¿Cómo situar la asunción bajo la forma de la elección?

Paradoja: El consentimiento no necesita del asentimiento. Consentimiento bajo la lógica de la negación. Forma de aumir lo reprimido es bajo la forma de la negación= “No es mi madre”. La interpretación analítica no necesita del asentimiento del paciente. El consentimiento viene bajo la forma de la negación: “No es mío, no lo reconozco”.

Posición del sujeto: Elección que el sujeto hace de aquello que proviene del Otro. Por esto Lacan en las formulas cuánticas de la sexuación habla de elección, NO habla de determinación.

Las fórmulas cuánticas de la sexuación son elecciones. Un sujeto puede elegir estar del lado masculino o femenino. NO es una eleccíon consciente, es NO SABER lo que se está eligiendo.

Hay una estructura que existe al sujeto, que está por fuera del sujeto, el sujeto elige o no  elige algo de esa estructura.

El sujeto tiene que consentir a la impostura paterna. La paternidad es una impostura; un semblante. Impostura necesaria, hay que creer, si no se consiente se está en la psicosis. La psicosis rechaza y denuncia la impostura paterna.

¿Qué lee el analista? ¿Qué lee el analizante? El analizante lee bajo la forma del “no es eso”, “no es mi madre”, lee el yo.

Comenzar  a escuchar la disidencia y las consecuencias.

Consentimiento: Comprobación indirecta.

La culpa, ¿cómo se lee?

Freud: Leia la culpa en la histeria en los accidentes caseros, cortes; autocastigos inconscientes. En el obsesivo, en los autorreproches y remordimiento.

La culpa no es la responsabilidad; cuanto más alguien afirma que es culpable menos responsable es.

Se es culpable de renunciar a su deseo. EL origen de la culpa es haber renunciado a su deseo.